Neuroanatomía de las Emociones

Los tres elementos fundamentales desde el punto de vista biológico que constituyen la base para la comprensión del comportamiento humano son:

• La corteza cerebral

• El cerebro límbico

• Los neurotrasmisores

La corteza cerebral es el cerebro pensante o lógico, el cerebro límbico es el cerebro emocional y los neurotransmisores son los encargados de la interacción bioquímica funcional.

La corteza cerebral cumple con las funciones básicas del cuerpo humano, como los movimientos, las funciones y percepciones sensoriales, es la que da sentido y conciencia a lo que hacemos y percibimos, es la "capa pensante del cerebro" la que nos ha colocado, a través de millones de años en la evolución, en la cima de la escala zoológica".

El sistema límbico tiene la función primaria de regular los impulsos, este sistema incluye el hipocampo, donde se produce el aprendizaje emocional y donde se almacenan la memoria y los recuerdos emocionales; y la amígdala, considerada el centro del control emocional del cerebro.

Los neurotransmisores tienen a su cargo la función de transmitir bioquímicamente las emociones, a través del cuerpo. Estos nos hacen sentir sensaciones de bienestar o malestar, tristeza o alegría, ira o tranquilidad, cada día de nuestras vidas. Cuando estos neurotransmisores se alteran en su cantidad o cambian sus relaciones, los desequilibrios alteran el funcionamiento del sistema nervioso, provocando enfermedades tales como trastornos de pánico, obsesiones, depresiones, enfermedad bipolar, etc.