PARTE
I : TEORÍA Y FUNDAMENTOS
I.
ANTECEDENTES HISTÓRICOS
ORÍGENES
FILOSÓFICOS
Los
orígenes más remotos de la psicoterapia cognitiva provienen
de la filosofía estoica (350 a.C al 180 d.C) y la filosofía
religiosa oriental budista y taoísta.
La
filosofía estoica fundada por el griego Zenón consideraba
indispensable la ciencia para dirigir la vida, a través del ejercicio
de la virtud. Esta última era el bien supremo, pues su práctica
llevaba a la felicidad. Para alcanzar esta meta debían de gobernarse
los estados emocionales extremos (las pasiones) a través del autodominio.
Estas consideraciones fueron defendidas en la ética estoica griega
(Zenón de Citio, Crisipo y Epicteto) y la romana (Marco Aurelio,
Séneca y Cicerón). Quizás fue Epicteto quién
más desarrolló la idea de como se producían las pasiones
y de como se podían dominar. En su obra "Enchiridon"
afirma que los hombres se perturban más por la visión u
opinión que tienen de los acontecimientos que por estos mismos.
Por lo tanto, opiniones más correctas podían reemplazar
a las más incorrectas y producir así un cambio emocional
(básicamente la misma idea que reproduce A. Ellis veintiún
siglos después).
En
Oriente Gautama (Buda) allá por el 566 a.C proclamaba sus principios
de su religión atea: el dominio del sufrimiento físico y
emocional a través del dominio de las pasiones humanas, que lleva
a un estado de insensibilidad e indeterminación total, el Nirvana
(desnudez, extinción). El budismo afirma que la realidad es construida
por el pensamiento, por los juicios valorativos, que pueden ser pasionales
y generar sufrimiento.
Podemos
seguir rastreando el curso filosófico de concepciones que resaltaban
el aspecto de la organización cognitiva de la experiencia humana,
y el papel de la cognición en la emoción y conducta . Así,
en los empiristas ingleses del siglo XVII (Hume, Locke, F.Bacon) se resaltan
nociones como que las emociones derivan de las asociaciones de ideas,
y que para lograr un nuevo conocimiento hay que librarse de los prejuicios,
es decir de conceptos erróneos preestablecidos.
En
los siglos XVIII y XIX dentro de la corriente idealista alemana, autores
que resaltan el papel de la cognición (significados, pensamientos..)
son principalmente Kant (1724-1804) y Vaihinger (1853-1933). Kant en su
"Crítica de la razón pura" (1781) describe la
naturaleza del conocimiento no como mero derivado de una capacidad innata
humana (idea defendida por los racionalistas como Descartes), ni como
simple producto de las asociaciones sensoriales (como defendían
los empiristas ingleses). Él reúne los dos aspectos anteriores
en una nueva síntesis que intenta resolver los problemas creados
a la explicación de la génesis del conocimiento. Él
argumenta que el conocimiento, por lo tanto los significados personales
de la experiencia humana, son construidos por la mente humana. Según
Walhsh (1968), Kant introduce el concepto de esquema cognitivo: una construcción
mental de la experiencia que refleja al mismo tiempo el mundo real de
los objetos y hechos siempre cambiantes y la lógica subyacente
de las categorías que la mente impone a la experiencia. Incluso
el filósofo alemán, llega a describir la enfermedad mental
como el resultado de no adecuar el "sentido privado", de los
significados racionales compartidos socialmente. Sin embargo será
el neokantiano H. Vaihinger quien mas desarrolle la idea de la realidad
construida por los esquemas. Para este autor la conducta está guiada
por metas y guiones ficticios (construcciones simbólicas personales),
que tienen por finalidad asegurar la vida humana. Todas estas ideas tendrán
una influencia decisiva sobre Alfred Adler, y a través de este
sobre la futura y posterior psicoterapia cognitiva.
Ya
en el siglo XX la corriente fenomenológica (Husserl) y la existencial
(Heiddeger) destacaran el papel de la experiencia subjetiva en el conocimiento
y la existencia, resaltando el papel de la conciencia y los actos conscientes.
Por otro lado B.Rusell (1873-1971) destaca en su obra "la conquista
de la felicidad" (1930) el papel jugado por las creencias adquiridas
en la primera infancia que se hacen inconscientes y a veces perturban
a las personas en su vida mas adulta como exigencias irracionales, y como
pueden ser sustituidas por creencias más racionales ayudando así
al individuo a alcanzar sus metas (este autor ha tenido una influencia
poderosa sobre el psicólogo A. Ellis). No hay que olvidar al filósofo
español Ortega y Gasset (1883-1955) que en su obra "Ideas
y creencias" (1940) y otras, desarrolla el tema del hombre como instalado
en ideas y creencias en unas circunstancias históricas, desarrollando
a través de ellas una perspectiva personal de sus circunstancias
y viéndose esa perspectiva a su vez afectada por esas circunstancias.
Desde
el ámbito de la lingüística, a finales de los años
sesenta, Noam Chomsky le da un giro radical a la lingüística
dominada en su época por planteamientos conductistas de estímulo-respuesta.
Desde su planteamiento de la gramática generativa-transformativa
desarrolla la idea de que el lenguaje humano posee un potencial creativo
que le permite a partir de unos elementos lingüísticos finitos
el producir y entender un número prácticamente ilimitado
de oraciones. Según Chomsky los humanos poseen un sistema innato
de reglas del lenguaje, los universales lingüísticos, que
conforman la estructura profunda del lenguaje, y que mediante una serie
de transformaciones producen la estructura superficial del lenguaje, es
decir las oraciones. Este autor considera la lingüística como
una parte de la psicología cognitiva (Chomsky, 1956,1957 y 1965).
Otro
campo filosófico con repercusiones interesantes para la psicoterapia
cognitiva es el de la filosofía de la ciencia. Esta disciplina
se interesa por los fundamentos del conocimiento científico.
Autores como Kuhn (1962), K. Popper (1959), Lakatos (1970) y Maturana
y Varela (1980) plantean que toda investigación científica
implica supuestos y expectativas, como sesgos atencionales, muchas veces
tácitos (inconscientes o no formulados) que guían la investigación
y hasta el ámbito o rango interpretativo de las teorías.
También se plantea que la objetividad está lejos de ser
algo real, ya que el conocimiento no progresa por la acumulación
de datos sensoriales sino por el desarrollo y selección de paradigmas
más explicativos. En el fondo hay un cuestionamiento radical de
que el conocimiento progrese fundamentalmente por la teoría. Todo
ello lleva a una epistemología relativista y probabilística
antiabsolutista de corte netamente cognitivo. Esta línea filosófica
ha tenido una fuerte influencia sobre la corriente constructivista de
la psicoterapia cognitiva (ver capítulo
22).
ORÍGENES
PSICOLÓGICOS
A. Psicoanálisis:
El
concepto de terapia cognitiva tiene su origen dentro de la práctica
clínica del psicoanálisis. En 1926 el alemán Lungwitz
crea este término para designar una forma de terapia psicoanalítica
renovada, muy parecida a la actual psicoterapia cognitiva de Beck. Otros
autores que desde el psicoanálisis han ejercido una influencia
sobre la psicoterapia cognitiva han sido: Freud en su obra "El Yo
y el Ello" (1923) describe dos modos de funcionamiento mental, el
"Proceso primario" que concierne al funcionamiento mental inconsciente,
guiado por el principio del placer, y que concierne a los mecanismos de
condensación y desplazamiento, y el "Proceso secundario"
de naturaleza preconsciente y consciente, y que concierne a las funciones
denominadas tradicionalmente como cognitivas (pensamiento, memoria, etc),
y que son guiadas por el principio de realidad. Para él, el segundo
modo de funcionamiento deriva del primero, al imponer la realidad exterior
restricciones a la consecución de los deseos. La psicoterapia cognitiva
retomará Freud la cuestión de que al margen de los procesos
conscientes, racionales y reflexivos existen otros procesos más
inconscientes, mas emocionales y menos racionales que muchas veces operan
al margen de los anteriores.
Siguiendo
la tradición psicoanalítica, los autores que más
han influido en la corriente cognitiva han sido los provenientes del "neopsicoanálisis
o psicoanálisis cultural, sobre todo K. Horney y Sullivan. La psicoanalista
K. Horney habla de la "Tiranía de los deberías"
o exigencias culturales y familiares internalizadas en las estructuras
superyoicas, que juegan un papel relevante en las neurosis (A. Ellis retoma
de Horney este punto al hablar de "Creencias Irracionales").
Para Horney (1950), esas exigencias tendrán un carácter
defensivo ante la angustia básica generada por un conflicto entre
los deseos inconscientes insatisfechos del niño y el temor a ser
rechazado y abandonado. Esos "Deberías" tendrían
como función encaminar los esfuerzos del individuo a lograr una
seguridad (neurótica, falsa) a costa de sus deseos. Sullivan (1953)
desarrolla el concepto de "distorsión paratáxica"
como un patrón interpersonal de relación con otros, que
engloba pensamientos y emociones inadecuadas, derivadas de experiencias
tempranas disfuncionales con los progenitores y otras figuras relevantes.
Más
cercano a los años sesenta, otra línea minoritaria dentro
del psicoanálisis norteamericano, el "psicoanálisis
cognitivo", enfatiza la existencia de procesos y esquemas cognitivos
inconscientes formados en las etapas tempranas de la vida y que al ser
"activados" generan psicopatología. Incluso se habla
del "inconsciente" como una estructura de significados al margen
de la conciencia, concediendo menos importancia a motivaciones de orden
puramente biológicas e instintivas, incluso reinterpretando gran
parte de la metapsicología en términos cognitivos. Autores
en esta línea son: Arieti (1947, 1955, 1967, 1978), Bowlby (1971,
1973, 1980), Erdelyi (1974) y Peterfreund (el norteamericano, es fundamentalmente
cognitivo o casi-cognitivo (p.e la llamada "psicología del
yo").
B. Psicología individual:
Es
Alfred Adler (1897-1937) quién más anticipó una psicoterapia
cognitiva aya por los años veinte de nuestro siglo. En su obra
"Breves anotaciones sobre razón, inteligencia y debilidad
mental" (Adler, 1928) , que constituye un punto de inflexión
en su obra, desarrolla un modelo cognitivo de la psicopatología
y la psicoterapia apartándose de los modelos motivacionales instintuales
de su época. Esta obra, junto a las publicaciones de Lungwitz,
se pueden considerar como las obras pioneras de la psicoterapia cognitiva.
El
adleriano Dinkmeyer (1989) resume los puntos teóricos centrales
de la psicología individual:
1- Toda conducta tiene un propósito:
(S)-
- - - - - - - - - - - - - - - >(0)-
- - - - - - - - - - - - - - - >(R)
Situación Creencia/Meta
Conducta
2- La conducta
está regida por un patrón supraordenado de organización
de la experiencia constituido en la infancia: el estilo de vida.
3- La conducta
es el resultado de nuestras percepciones subjetivas.
4- La psicología
adleriana es una psicología cognitiva: relevancia de los significados,
propósitos, creencias y metas personales.
5- La persona
es un organismo unificado cuya experiencia y conducta está organizada
por metas. Se propone el "holismo" como expresión de
que toda conducta está interrelacionada entre si (de aquí
el término de psicología "individual" del latín
"individuum": individual e indivisible).
6- Las metas
de la conducta proporcionan su significado.
7- La psicopatología
supone un modo asocial, inconsciente y egocéntrico de perseguir
las metas personales.
En
su obra, Adler (1924, 1927, 1933) emplea términos como "opinión",
idea de ficción" y "esquema aperceptivo", para referirse
a creencias inconscientes aprendidas en la época infantil en una
determinada atmósfera familiar, qué son constituidas en
las etapas preverbales del desarrollo y que junto a las "opiniones
secundarias" (creencias adquiridas en la etapa de socialización
y verbal del desarrollo) guían la conducta de todo individuo. Cuando
las opiniones primarias" (esquemas Aperceptivos) no son moduladas
por adecuadas opiniones secundarias en el proceso de socialización,
debido a fallos en la crianza y relación con los adultos, el individuo
se ve evocado a imponer y perseguir sus metas inconscientes de modo rígido
y asocial, produciendo psicopatología. Esta concepción general
fué recogida treinta años después por el neopsicoanálisis,
G. Kelly, A. Ellis y A. Beck. Incluso algunos teóricos contemporáneos
han hablado de que la psicoterapia cognitiva constituye una reactualización
de los planteamientos adlerianos (p.e Titze, 1979; Shulman, 1985 y Ford
y Urban, 1964).
C. Fenomenología
y Logoterapia:
El
filósofo y fundador de la fenomenología, Husserl define
el objeto de estudio de la misma como el estudio de los fenómenos,
entendiendo como tales a las experiencias de la conciencia. El mundo exterior
es representado en la conciencia. Esas representaciones subjetivas son
el objeto de estudio del fenomenólogo. K. Jaspers (1913) introduce
en psicopatología y psiquiatría el método Fenomenológico
que permite, según este autor, la descripción de las vivencias
subjetivas anómalas del enfermo psíquico. De esta manera
un aspecto relevante de la cognición, la corriente de fenómenos
vivenciales de la conciencia pasan a ser el objetivo descriptivo fundamental
de esta corriente de pensamientos.
En
psicoterapia, los fenomenólogos empleaban el método existencial.
Un concepto central utilizado en esta psicoterapia es el de "Estructura
fundamental del significado" introducido por L.Binswanger (1945)
para referirse a la tendencia humana a percibir significados en los hechos
y trascenderlos. En esta línea, V. Frankl (1950) desarrolla la
logoterapia, forma en que la persona revisa su historia personal y el
sentido dado a su existencia a través del desarrollo de determinados
valores existenciales (creativos o realizaciones personales, experienciales
o encuentros con eventos relevantes y actitudinales o afrontamiento de
hechos inmodificables). La misión del terapeuta en la logoterapia
será que el paciente reconstruya sus significados a través
del proceso de toma de decisiones personales.
En
la década de los años cincuenta, en Europa, tenemos así
a un numeroso grupo de filósofos, psicólogos y psiquiatras
interesados por aspectos cognitivos, como los fenómenos de conciencia,
los valores y los significados.
D. Psicología
soviética:
En la Europa oriental, siguiendo la tradición
pauloviana de estudiar las bases neurobiológicas del funcionamiento
psíquico, diversos investigadores y teóricos de las ciencias
sociales y biológicas estudian la génesis de las funciones
psíquicas superiores o cognitivas. Entre ellos destacan el neuropsicólogo
Luria, que ya por los años treinta, creó esta ciencia (la
neuropsicología) y que en los años sesenta la desarrolló
gracias a la influencia teórica del psicólogo Vigostki.
Las
bases de la neuropsicología (Luria, 1962, 1973) son:
1- Las funciones
psíquicas superiores (cognitivas) se desarrollan a partir del contexto
social.
2- El lenguaje
proveniente del medio social permite conectar sectores funcionales del
cerebro previamente independientes y que con su integración generan
sistemas funcionales nuevos.
3- Relevancia
de las conexiones entre la corteza cerebral y el sistema límbico
en los procesos emocionales y cognitivos.
E. Psicología
del aprendizaje y terapia de conducta:
A
partir de los años sesenta en el campo de la modificación
de conducta, tanto en su vertiente teórica tradicional (psicología
del aprendizaje) como en su vertiente práctica clínica (terapia
de conducta), van apareciendo de modo progresivo una serie de objeciones
a las limitaciones del paradigma conductista tradicional:
1- Limitaciones
de los modelos de aprendizaje basados en la contigüidad temporal
de las contingencias estímulo-estímulo y respuesta-estímulo,
para explicar la adquisición y mantenimiento de la conducta humana: (Rescorla, 1968; Mackintosh, 1974 y Bolles, 1975)
1.a. Fenómeno
de resistencia a la extinción: Estímulos condicionados
repetitivos, sin que aparezca el estímulo incondicionado siguen
produciendo respuestas condicionadas de ansiedad.
1.b. Fenómeno
de la disociación de respuesta: Esta es una crítica al
famoso modelo de los dos factores de Mowrer (1951) que relacionaba la
intensidad de la respuesta condicionada de ansiedad con la respuesta
motora de evitación. Se encontraron casos donde la reducción
de la respuesta condicionada de ansiedad no produjo la esperada reducción
de la respuesta de evitación.
1.c. Datos
similares a los anteriores llevaron a proponer modelos teóricos
alternativos de tipo cognitivo: el aprendizaje como cuestión
de predicción de estímulos en el caso del condicionamiento
clásico y de atribución de controlabilidad o expectativa
de autoeficacia en el caso del condicionamiento operante.
2- Limitaciones
biológicas y diferencias de especie en cuanto a la generabilidad
de las leyes del aprendizaje establecidas por el conductismo:
2.1. Existencia de una preparación biológica en determinadas
especies para adquirir determinados miedos y no otros. (Seligman, 1971).
2.2. Diferencias
en la capacidad, tipo y fenómenos de aprendizaje según
diferencias individuales de personalidad. (Eysenck, 1960 y Gray, 1964).
2.3. Existencia
de conductas no aprendidas, propias de la especie (K. Lorenz, Hernstein...).
3- Limitaciones
o sesgos de los procesos cognitivos sobre el aprendizaje: Por ejemplo
(Mahoney, 1974)
3.1 El
fenómeno de condicionamiento semántico: Estímulos
no asociados originalmente al estímulo incondicionado, pero relacionados
simbólicamente con el estímulo condicionado producen respuestas
condicionadas de alta intensidad (p.e E.C = Vaca, E.I = Shock, R.C =
Ansiedad electrodermal .. nuevo E. = Buey).
3.2. Aprendizaje
por modelado (Bandura, 1976): A través de la observación
perceptual o información verbal se pueden adquirir nuevas conductas
sin esfuerzo directo.
4- Limitaciones
clínicas de la terapia de conducta tradicional (Lazarus, 1971):
4.1. Insuficiencia
de los métodos de condicionamiento para modificar trastornos
cognitivos.
4.2. La
terapia trata con frecuencia de corregir conceptos erróneos de
los pacientes, y la metodología operante ha prestado insuficientes
estrategias para abordar este problema.
4.3. Uso
forzado y reduccionista de los procesos superiores a términos
de estímulo-respuestas- consecuencias.
F. Teoría
de la personalidad de G.Kelly.
Se
puede considerar a G. Kelly como un teórico y clínico muy
adelantado a su época. Cuando en los años 50 y 60 las teorías
predominantes en el terreno de la personalidad era la "teoría
de los rasgos" o la "teoría del aprendizaje", este
autor, prácticamente en una posición marginal de la psicología,
generó una teoría cognitiva del funcionamiento personal.
En sus obras "La Teoría de los contructos personales"
(1955) y "Teoría de la personalidad" (1966), expone que
los humanos miran al mundo y a ellos mismos, a través de pautas
o categorías cognitivas, "los constructos personales".
Estos constructos se utilizan para categorizar los acontecimientos y representan
la forma personal de interpretar y actuar en el mundo. La terapia consiste
en una revisión de los constructos empleados por el paciente que
se han convertido en disfuncionales y en ayudarle a formular nuevos constructos
más funcionales.
G. Psicología cognitiva:
La
psicología cognitiva, contrariamente a lo que comúnmente
se suele crear no se originó en la década de los años
sesenta, sino mucho antes como disciplina de la psicología experimental
y de la psicología evolutiva.
En
la tradición experimentalista destaca, especialmente, el inglés
F.C. Bartlett. En su obra "Recordando" de 1932, desarrolla una
explicación constructivista de la memoria, concepción que
se anticipó casi cuarenta años a las teorías de los
esquemas cognitivos actuales. Las investigaciones de Bartlett le llevaron
a que rechazara el concepto de memoria como depósito o "almacén"
y subrayara el concepto de memoria como "construcción".
La construcción implicaba que la memoria utiliza esquemas para
observar y clasificar la información, por lo tanto como un proceso
activo de reinterpretación. La sucesiva reorganización de
la experiencia en esquemas permite el desarrollo de la memoria y los eventos
recordados que son reconstruidos de manera diferente en función
de la ampliación de los esquemas.
En
la tradición de la psicología evolutiva J.Piaget (1896-1980)
dedicó prácticamente toda su obra al estudio del desarrollo
cognitivo, sobretodo del pensamiento y la inteligencia. Para Piaget el
individuo vá organizando su experiencia y conocimiento en esquemas
cognitivos que a través de dos procesos fundamentales (asimilación
y acomodación) se vá modificando. El proceso de desarrollo
se inicia a partir de esquemas "sensomotrices" donde el conocimiento
está ligado a la acción directa, y termina en los esquemas
de las "operaciones formales" donde se han logrado niveles de
abstracción más desligados de la experiencia inmediata.
En
los años sesenta, gracias al influjo de la teoría de la
información, la teoría de la comunicación, la teoría
general de sistemas y sobretodo el desarrollo de los ordenadores, la psicología
en general se hace cognitiva (habría que decir con más exactitud
"se reconstruye como cognitiva", si tenemos en cuenta los antecedentes
anteriormente expuestos). Se concibe al ser humano no como un mero reactor
a los estímulos ambientales, sino como un constructor activo de
su experiencia, un "procesador activo de la información"
(Neisser, 1967).
El
nuevo modelo teórico cognitivo resultante es el "Procesamiento
de información". Las características generales
de este modelo son (Mahoney, 1974).
1- La conducta
humana está mediada por el procesamiento de información
del sistema cognitivo humano.
2- Se distingue
entre procesos (operaciones mentales implicadas en el funcionamiento cognitivo)
y estructuras (características permanentes del sistema cognitivo).
3- Se proponen
cuatro categorías generales de procesos cognitivos: atención
(selectividad asimilativa de los estímulos), codificación
(representación simbólica de la información), almacenamiento
(retención de la información y recuperación (utilización
de la información almacenada).
4- Se destacan
tres estructuras cognitivas: Receptor sensorial (recibe la información
interna y externa), una memoria a corto plazo (que ofrece una retención
a corto plazo de la información seleccionada) y una memoria a largo
plazo (que ofrece una retención permanente de la información).
En
resumen la persona no es un reactor al ambiente (conductismo) o a fuerzas
organismicas biológicas (modelo psicodinámico), sino un
constructor activo de su experiencia, con carácter intencional
o propositivo.
LA EMERGENCIA
DE UN PARADIGMA INTEGRADOR
Desde
los años setenta hasta la fecha actual han venido proliferando
la generación masiva de nuevos modelos psicoterapeúticos.
Goleman (1986) llega a identificar 2500 orientaciones psicoterapéuticas.
Este estado se ha debido fundamentalmente a dos causas: la crisis de los
modelos teóricos predominantes (el psicoanalítico y el conductista,
sobre todo) y el estudio sistemático de la eficacia de las distintas
psicoterapias.
Con
respecto a los modelos tradicionalmente predominantes se producen una
serie de hechos:
A) En
la orientación psicoanalítica:
1- Olvido teórico del factor evolutivo filogenético de las
especies. La teoría Freudiana partiendo de Darwin, reduce la explicación
de la conducta a mecanismos excesivamente precognitivos. (Peterfreund,
1971).
2- Uso de
un lenguaje antropomórfico y "homuncular" de la metapsicología:
"Ello, Ego, Superego .." (Peterfreund, 1971).
3- Rechazo,
a veces visceral, de una aproximación científica, confundiendo
la ciencia con una definición empirista de la misma, como base
del rechazo. (Peterfreund, 1971).
4- Eficacia
comparativamente superior de terapias dinámicas breves frente al
psicoanálisis tradicional; violando el principio del análisis
prolongado (Malan, 1963, 1976).
5- Aceptación
general de las observaciones clínicas de la obra freudiana, pero
rechazando su interpretación metapsicológica y proponiendo
como alternativa un modelo mas cognitivo para interpretar estos datos
(p.e. Peterfreund, 1971; Erdelyi, 1974 y Arieti, 1985).
B) En
la orientación conductista:
1- Modificación
de la explicación unidireccional, ambientalista de la conducta,
por una explicación bidireccional, donde el sujeto coparticipa
en producir su conducta. (Bandura, 1982).
2- Olvido,
igual que en el psicoanálisis, el factor filogenético-evolutivo
y diferencias de especies.
3- Eficacia
diferenciada de las técnicas conductistas solo en algunos trastornos
(p.e fobias, compulsiones...) y no en la generalidad de ellos como se
proponía en una visión excesivamente optimista de este modelo.
(Frank, 1985).
4- Incorporación
progresiva al modelo conductista ambientalista de factores mediacionales
de tipo biológico (p.e Eysenck, 1982) y cognitivas (Mahoney, 1974
y Bandura, 1982).
C) En
las distintas orientaciones psicoterapeúticas, en general (Garske
y Linn, 1989):
1- Los conceptos
cognitivos explican fenómenos clínicos divergentes, desde
la interpretación hasta el condicionamiento, permitiendo salvar
las diferencias entre los límites teóricos.
2- Entre
los mecanismos comunes a todas las psicoterapias que explican el cambio
destacan los relacionales, y como a través de una nueva relación
con el terapeuta se facilita la modificación cognitiva: activación
de expectativas de cambio, modificación de creencias disfuncionales
y desarrollo de habilidades cognitivas-conductuales.
3- La psicología
cognitiva, a diferencia del psicoanálisis, el conductismo y la
psicología humanista, no está unida a una epistemología
estrecha de la conducta humana. Tiene un inmenso valor heurístico
para llenar los vacíos teóricos y paradigmáticos.
4- Los elementos
relacionales, inconscientes y de aprendizaje tienen perfecta cabida en
el modelo cognitivo de manera integrada y coherente.
En
resumen se propone al modelo cognitivo como paradigma integrador. Este
modelo aportaría a la psicoterapia (C. Perris, 1988):
1- Una teoría
evolucionista del aprendizaje y la organización de la experiencia
subjetiva, coherente con el desarrollo filogenético y ontogénico
del sistema nervioso humano.
2- Una teoría
contrastable y verificable científicamente.
3- Un marco
de confluencia de distintas orientaciones de la psicoterapia que explican
el cambio y la estabilidad de la conducta en base a procesos cognitivos.