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TRATAMIENTO DE LA ANOREXIA NERVIOSA Y LA BULIMIA NERVIOSA
1. PAUTAS DIAGNÓSTICAS DE LA ANOREXIA NERVIOSA Y LA BULIMIA NERVIOSA POR EL DSM-IV 1. Anorexia
nerviosa: Tipo atracarse/purgarse : Durante el episodio de anorexia nerviosa, la persona realiza habitualmente la conducta de atracarse o purgarse
A. Atracones
recurrentes, caracterizados por dos de los síntomas siguientes
: B. Conducta compensatoria inapropiada para evitar la ganancia de peso, como provocarse el vómito, usar excesivamente los laxantes, diuréicos, enemas, u otros fármacos; ayuno o ejercicio excesivo C. Los atracones y las conductas compensatorias inapropiadas, ocurren como promedio, al menos dos veces a la semana durante tres meses D. Distorsión de la imagen corporal E. La perturbación no ocurre exclusivamente durante los episodios de anorexia nerviosa Tipo purgante : Durante el episodio de bulimia la persona se provoca el vómito, usa exceso de laxantes, diuréticos o enemas Tipo no purgante
: Durante el episodio de bulimia nerviosa, la persona usa otras conductas
compensatorias inapropiadas, como el ayuno o ejercicio excesivo
2. MODELOS COGNITIVOS DE LA ANOREXIA NERVIOSA Y LA BULIMIA NERVIOSA: LOS MODELOS DE CALVO SAGARDOY (1988) Y MCPHERSON (1988). 1. El modelo cognitivo-conductual de la anorexia nerviosa de R. Calvo Sagardoy (1988): Esta autora considera que actualmente los modelos de la anorexia conceptualizan a este trastorno como una solución biológica al conflicto de maduración de la pubertad; además una serie de factores personales producirían una cierta vulnerabilidad a este trastorno (rasgos obsesivos, baja autoestima, déficit en habilidades sociales con malestar en las relaciones interpersonales, dificultad para desarrollar una conciencia de las sensaciones interoceptivas). Además
se distinguirían dos tipos o grupos de anoréxicas: (1) aquellas
que realizan una restricción de la dieta (dietistas), que suelen
tener rasgos obsesivos, baja autoestima, aislamiento social y escasa experiencia
social (introvertidas neuróticas de Eysenck) y (2) las que tienen
episodios de comida compulsiva (bulímicas), que se caracterizan
por inestabilidad emocional, impulsividad, mayor incidencia de uso de
alcohol y drogas y mayor intensidad de enfermedad mental y problemas sociofamiliares El
modelo concreto propuesto conjuga los paradigmas conductuales del aprendizaje
y el cognitivo para explicar el inicio y mantenimiento del trastorno.
El aprendizaje social facilitaría que mediante los modelos sociales
la chica observaría el refuerzo dado a un modelo de mujer delgada
que se asocia con la competencia y el éxito social; además
dicha exposición social interactuaría con factores predisponentes
adquiridos en las etapas infantiles (significados o creencias perfeccionistas,
baja tolerancia a la frustración e incompetencia social); de modo
que al llegar los cambios de la pubertad, la 2. El modelo cognitivo de la bulimia de McPherson (1988): Este
autor parte de la premisa básica de que la bulimia es una consecuencia
de determinadas distorsiones cognitivas derivadas de creencias y valores
acerca de la imagen corporal y el peso. La falta de autocontrol de la
dieta que aparece en la paciente bulímica (y en las anoréxicas
con problemas bulímicos) se relacionaría con una necesidad
extrema de autocontrol de estas personas en determinadas áreas
(rendimiento escolar, control corporal, etc). La creencia o supuesto básico 1) Pensamiento dicotómico (Polarización): Divide la realidad en categorías extremas y opuestas sin grados intermedios; p.e "Gordo frente a flaco". 3) Personalización: Relaciona los acontecimientos con la propia conducta o como referidos a si misma sin base real (p.e en una chica inhábil socialmente que cree: "Me rechazan por mi aspecto"). 5) Sobreestimación de la imagen corporal: Se perciben más grueso de lo que son. 6) Autovaloración global y generalizada: Se estiman y valoran globalmente en comparación con entandares sociales extremos (p.e "Si no tengo el cuerpo de una modelo no valgo nada"). El
descontrol de la ingesta y la restricción de la dieta que se producen
en forma de ciclos se relacionaría con las anteriores distorsiones
cognitivas que interaccionarían con las necesidades biológicas
de hambre en conflicto, produciéndose esos descontroles y la vuelta
a los intentos de control restringiendo la dieta. Además como estas
personas carecen de mejores estrategias de afrontamiento, tanto la necesidad
de hambre como otras fuentes de estrés (p.e situaciones sociales)
actuarían como señales predictoras de amenaza produciendo
un estado de ansiedad que actuaría En resumen los dos modelos presentados se basan en la importancia del modelado social de la imagen corporal, vulnerabilidad personal (significados en relación al peso y al éxito social, con incompetencia social), distorsiones cognitivas y papel del refuerzo como feedback de afrontamiento de unas estrategias personales muy limitadas. El modelo de McPherson lo presentamos en la figura nº45.
3. OBJETIVOS TERAPÉUTICOS En función de los modelos anteriormente presentados podemos extraer objetivos terapéuticos comunes para ambos trastornos: 1- Desarrollar actitudes/creencias realistas acerca de la imagen corporal y el peso. 2- Establecer un patrón normal de peso. 3- Reducción del descontrol en la ingesta, vómitos y abusos de laxantes. 4- Mejorar el funcionamiento personal general: autoaceptación, afrontamiento de la ansiedad y funcionamiento social. 5- Establecer la motivación para el tratamiento. 4. ESCALAS DE EVALUACIÓN Durante el tratamiento el medio de evaluación mas útil es el autorregistro de cogniciones-afecto-conducta en relación a varios aspectos del trastorno (control de peso, ingesta descontrolada, vómitos, uso de laxantes..etc). Mencionamos algunos de los cuestionarios y tests mas utilizados en la evaluación de la anorexia y bulimia nerviosa: 1) Test de
actitudes ante la comida (Gasner y Garfinkel, 1979). 5. PROCESO DE INTERVENCIÓN 5.1. El proceso de intervención en la anorexia nerviosa (R.Calvo Sagardoy, 1983): El proceso de intervención contraria con tres etapas generales: 1ª) Establecimiento de la colaboración del paciente: Se trataría de identificar los temas que son problemáticos para la paciente (p.e estreñimiento, plenitud gástrica..) y por otra que admitan un incremento de peso controlado (pesadas sistemáticas en condiciones de control, con incrementos sobre la línea basal). En esta fase se valora la capacidad de la paciente para realizar el tratamiento, siendo necesario el ingreso si no se reúnen las condiciones mínimas para el incremento o hay un riesgo vital considerable. 2ª)
Normalización de comida y peso: Básicamente se trataría
de establecer con la familia y la paciente (tratamiento ambulatorio) o
con el personal médico, enfermería y otros (si el tratamiento
es hospitalario) un programa de condicionamiento operante basado en el
reforzamiento diferencial: 3ª)
Trabajo sobre los factores predisponentes de vulnerabilidad personal:
Se trabajarían varios aspectos: 3.2. Fobia a engordar y el miedo al descontrol: Las técnicas cognitivas se complementan con procedimientos de exposición-desensibilizaicón a distintas jerarquías de ansiedad (peso incrementado, aspecto físico grueso, etc). 3.3. Crisis bulímicas: Se emplean estrategias de autocontrol (autorregistros de episodios de comida controlada, antecedentes y consecuencias y resolución de problemas) y exposición progresiva a los "alimentos peligrosos con prevención de la respuesta compulsiva de ingesta (p.e exposición inicial en diapositivas y posterior en vivo). Manejo de pensamientos automáticos asociados a las crisis bulímicas. 3.4. Interacción social e inhibición asertiva: Se exploran las cogniciones a la base de la inhibición y temores asertivos; se generan alternativas cognitivas y si es el caso se modelan, ensayan y practican conductas asertivas alternativas. 3.5. Déficits de la autopercepción del esquema corporal, distorsiones de la imagen corporal y amenazas ligadas a sensaciones genitales-sexuales: Se comienza por entrenamiento en relajación que produce una distensión de la tensión corporal y un incremento del cuerpo sentido como fuente de sensaciones placenteras, después se continúa con la detección de emociones y pensamientos automáticos ligados a determinadas sensaciones corporales y con alternativas a esas cogniciones disfuncionales, alternativas que son reforzadas y autorreforzadas. 3.6. Interacción familiar: Se basa en enseñar a los familiares los principios del reforzamiento diferencial (extinción de conductas disfuncionales y refuerzo de las conductas adaptativas); también se trabajan aspectos relacionados con la ansiedad de la familia (p.e temor a la independencia de la chica) mediante reestructuración cognitiva y en el caso de conflicto conyugal se indica terapia de pareja para los padres. 3.7. Apoyo al equipo terapéutico: Cuando se trabaja en el medio hospitalario o ambulatorio con un equipo de terapeuta-coterapeutas es necesario mantener la cohesión del grupo ante la intervención y manejar sus ansiedades y temores (p.e cuando el riesgo a la muerte es mayor o no se produce el incremento de peso al ritmo deseado) mediante la escucha de sus preocupaciones-problemas, establecimiento de medios de información claro y continuos, reestructuración cognitiva y resolución de problemas. 5.2. El proceso de intervención en la bulimia nerviosa (Fairburns, 1981): Es un formato de terapia cognitiva/conductual que consta de 20 sesiones, distribuidas en tres fases de tratamiento: 1ª)
Establecimiento de la relación y socialización terapeútica:
Se intentaría establecer la relación escuchando las quejas
del paciente, transformando esas quejas en una conceptualización
de sus problemas y realizando el análisis funcional-cognitivo pertinente.
El terapeuta explicaría el mecanismo 2ª)
Generación de alternativas cognitivas- conductuales: Se continúa
el seguimiento del patrón regular de peso y comida, reduciendo
las restricciones en la dieta de forma gradual. Paralelamente se van identificando
las fuentes de estrés que conllevan al descontrol de la ingesta
(p.e situaciones de defensa asertiva o relación social), así
como los pensamientos automáticos, significados personales y conductas
asociadas, y se generan, ensayan y practican alternativas (tareas para
casa). Se presta - Identificación
y modificación de distorsiones cognitivas y supuestos personales:
En la línea de la C.T (Beck, 1979). 3ª)
Prevención de recaídas y seguimiento: Se detectan las
posibles situaciones de riesgo y se ensayan alternativas de modo anticipado
(prevención cognitiva) y se realiza un seguimiento con intervalos
cada vez mayores entre las consultas para atribuir los logros al paciente.
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