a

Trastornos del sueño

Durante los últimos años hemos tenido importantes avances en el diagnóstico y el tratamiento de los trastornos del sueño que afectan a un sinnúmero de personas en el mundo entero. Se ha detectado hoy en día que son la causa de importantes problemas de salud pública, que van desde la pérdida del rendimiento en la edad escolar, hasta la causa de innumerables accidentes en nuestras rutas, sin contar los trastornos que pueden llevar a la muerte súbita. Por lo tanto, la contribución al conocimiento de estos trastornos reviste importancia capital. Su promoción y prevención es fundamental para mejorar la calidad de vida global de las personas.

Hay que distinguir entre la angustia del paciente que tiene insomnio y el paciente que esta despierto de noche y lo disfruta. El sufrimiento es lo que define el insomnio; también hay gente que duerme pocas horas, pero está contenta con el poco sueño que tienen. Suelen ser personas que tienen buena calidad de sueño. No es importante sólo la cantidad de horas de sueño, sino también la calidad y si hay o no sufrimiento. Además de distinguir entre cantidad y calidad del sueño, debemos saber si el problema existe en forma permanente o es contingente. Si uno tiene problemas porque no duerme una o dos noches por una determinada situación que está atravesando, eso no se considera insomnio, este término se reserva para una condición persistente, problemática, frecuente y sufriente. La prevalencia del insomnio dentro de la población general, es muy alta, dependiendo de distintos criterios como son el concepto de calidad, si es primario o secundario en su inicio, si va asociado a una alteración psicopatológica concomitante, como los cuadros depresivos, o si depende de cambios de horarios, pautas laborales o innumerable cantidad de factores. Por tal motivo puede estar presente en entre el 10% a 50% de la población general, dependiendo de los criterios que se utilicen.

El Dr. Jaime Monti, Jefe del Departamento de Polisomnografía del Hospital de Clínicas de Montevideo, Uruguay, divide desde el punto de vista del abordaje terapéutico v práctico dos tipos primarios de trastornos del sueño, que en su consideración son:

A: LOS TRASTORNOS POR SUEÑO EXCESIVO:

representados por:

1. La apnea obstructiva del sueño.

2. Hipersomnia idiopática

3. Narcolepsia

B: LOS TRASTORNOS POR INSOMNIO:

representados por una variedad de trastornos psicofisiológicos psiquiátricos:

1. ansiedad generalizada

2. trastornos de pánico

3. depresión mayor, menor y otras.

4. farmacológicas: alcoholismo crónico, anfetaminas, cocaína y otras sustancias.

5. médicas: isquemia cardíaca nocturna, úlcera péptica, fibrocitis. 6. alteraciones del ritmo circadiano.

Abordaremos los trastornos por sueño excesivo en general y los trastornos por insomnio en relación con la ansiedad y algunas de sus formas, la depresión mayor, la depresión menor o distimia, y los trastornos provocados por el abuso crónico de alcohol. LOS TRASTORNOS POR SUENO EXCESIVO: La gran importancia clínica de los trastornos por sueño excesivo ha sido también apreciada recientemente. Los pasos en el diagnóstico y tratamiento de estas afecciones son los siguientes:

* El primer paso es el reconocimiento del sueño excesivo, que tiene como síntoma trastornos escolares en los chicos, en el comportamiento en el hogar, trastornos durante la lectura o adormecimiento en las tareas, errores profesionales en adultos, o accidentes de tránsito en las ciudades por la conducción de vehículos. Según datos aportados por la fundación Alfredo Thompson del Hospital Británico de Buenos Aires, el 20% de los accidentes mortales en las rutas argentinas se deben a esta causa.

* El segundo paso es encontrar la causa del sueño excesivo y los sín- tomas que se le asocian. Este tras- torno puede ser reversible o durar lapsos cortos de sue- ño durante el día, o puede prolongarse en forma per- manente o asociado a una prolongación mayor del epi- sodio del sueño diurno. Esto puede ocurrir con pequeños despertares durante el día o presentarse como sueño recurrente.

* El tercer paso es el diagnóstico certero del grado de severidad a través del uso de métodos adecuados como escalas subjetivas o la polisomnografía. En los casos de sueño excesivo por la interrupción durante la noche del flujo respiratorio continuo (síndrome de apnea) se pueden utilizar para su tratamiento medicación estimulante o antidepresivos, CPAP (Presión Positiva Continua de Aire) o, en algunos casos extremos, cirugía reparadora. En el caso del adormecimiento con caída secundaria (síndrome de narcolepsia) como en el caso de la hipersomnia ideopática (adormecimiento sin causa conocida) se pueden utilizar también estimulantes, antidepresivos y, en los trastornos de aumento de sueño por tras- tornos referidos a síntomas depresivos, ansiolíticos y antidepresivos.

LOS TRASTORNOS DEL SUEÑO POR INSOMNIO:

La duración también ha sido considerada como una guía importante en la evaluación y en el tratamiento del insomnio. El insomnio transitorio refiere un tipo de insomnio menor, habitualmente por una situación de stress y tensión que dura no más de unas pocas noches. Hay otro insomnio de moderada intensidad en relación con el tiempo de padecimiento que también es usual y está referido a una situación de stress en el trabajo o en la vida familiar, y que puede durar no más de tres semanas. Hay otra modalidad de largo tiempo de evolución del insomnio que puede ser asociado con distintos tipos de enfermedades médicas o neuropsiquiátricas y que puede durar desde meses hasta años.

TRASTORNOS DE SUENO Y ANSIEDAD:

Los trastornos de sueño y ansiedad están íntimamente relacionados. Estudios clínicos y psicológicos nos muestran que pacientes con trastornos del sueño man fiestan incremento en los niveles de ansiedad, como así también ambos están íntimamente relacionados con la pérdida de concentración y memoria. También datos clínicos muestran que los disturbios de sueño en pacientes que presentan síndrome de ansiedad generalizada (SAG), trastornos de pánico (TP) o trastornos obsesivos compulsivos (TOC), tienen un patrón común de manifestaciones clínicas como así también se objetivan en los estudios poligráficos cuando los pacientes son remitidos al laboratorio de sueño.

En estos casos se utiliza una estrategia de tratamiento combinada farmacológica y no farmacológica. En cuanto a la primera en estos tratamientos se incluyen antidepresivos, tanto tricíclicos como de última generación, ansiolíticos, tanto de potencia baja como de alta potencia. En cuanto a la terapeútica no farmacológica, las medidas higiénico ambientales como la supresión de la dieta hídrica antes de las cinco de la tarde en ciertos niños enuréticos, la supresión de bebidas colas por su alta incidencia de efecto estimulante después de ciertas horas de la tarde, la supresión de ciertos alimentos como el chocolate, por su efecto estimulante central, como las comidas copiosas, tomadas en horarios nocturnos y la moderación en la utilización del alcohol también por efecro estimulante central, forman parte de conductas psicoeducacionales a tener en cuenta. El ambiente en torno del cuarto y su silencio, como las condiciones en relación con el lecho, forman parte de elementos a ser tenidos en cuenta.

TRASTORNOS DE SUEÑO Y DEPRESIÓN:

Los trastornos de sueño son uno de los aspectos clíni- cos más importantes como síntomas en la depresión. Los estudios en el laboratorio de sueño nos muestran que, en comparación con los controles normales, los pacientes deprimidos tienen el sueño acortado produciendo bajos niveles de eficiencia, sueño muy liviano y el acortamiento en la latencia al REM (Movimientos Oculares Rápidos) es notorio. El acortamiento al REM ha sido propuesto como un marcador biológico de depresión que muestra altos niveles de sensibilidad y especificidad. Algunos han llegado a postular que el acortamiento a la latencia REM, como el incremento en la cantidad de REM, no tendría importancia diagnóstica por sí misma, pero reflejaría el grado de stress neurobiológico y la severidad de los síntomas.

TRASTORNOS DEL SUEÑO Y ABUSO CRÓNICO DE ALCOHOL:

El abuso crónico de alcohol está asociado con una variedad de adversas consecuencias: deterioro intelectual, trastornos psiquiátricos de toda índole, como depresión mayor, distimia, agresividad y violencia, pérdida de memoria, etc., y perturbaciones del sueño, caracterizadas por, en algunos casos, largas latencias al comienzo del sueño (insomnio), y en otros, un sueño rápido, breve, superficial, seguido de pequeños despertares nocturnos (arousal), y cambios permanentes en las fases del sueño, con la consecuente pérdida de la eficiencia del sueño nocturno total, produciendo trastornos de toda índole durante la vigilia, que implican habitualmente conflictos familiares, laborales y sociales.

El tratamiento establecido del síndrome del retiro del alcohol incluye el uso de diferentes combinaciones de medicamentos como también psicoterapia, tanto individual como familiar. Las benzodiazepinas son efectivas en la supresión del síndrome de abstinencia apuda, principalmente en pacientes en donde coexisten condiciones neurológicas o psiquiátricas. Benzodiazepinas también son usadas en el tratamiento de la ansiedad residual y el insomnio consecuente, aunque son potencial de adicciones y dependencia, limitan su utilidad en el tiempo, debiendo complementarse con terapias de tipo cognitivo comportamental, para lograr el objetivo terapeútico deseado en breve lapso. Otras drogas utilizadas para el tratamiento de la ansiedad frente a la abstinencia, la depresión mayor o distimia consecuente, son los antidepresivos, usándose las diversas moléculas que se ofrecen en el presente según cada caso en particular. Otras medicaciones logran una progresiva mejoría en pacientes con distimia sin alterar el sueño REM significativamente, cosa que es de gran importancia terapútica.

HIPNÓTICOS: El gran error que se puede cometer frente a una situación de insomnio es administrar un hipnótico desde el comienzo. Antes de empezar a usar los hipnóticos hay que identificar y tratar los trastornos subyacentes si los hubiera. Luego emplear algún tipo de alternativa no farmacológica en caso de que resulte posible, como son medidas higiénico ambientales, dejando para úlltima oportunidad, el uso del hipnótico, y siempre durante tiempo limitado. Teniendo especial cuidado con los efecttos adversos debiendo hacer distinción entre los distintos hipnóticos sobre la base de sus caraterísticas farmacológicas específica.

Indice

   Neuroanatomía de
 las Emociones
   Qué es una Fobia?
   Fobia Específica
   Fobia social
   Pánico
   Pánico y agorafobia
   Pánico y depresión
   Disforia
 premenstrual
   Trastorno de sueño
   Trastorno obsesivo
   Trastorno de ansiedad
 generalizada
   Trastorno por estrés
 post-traumático
   Psicoeducación
   Distorsiones
 cognitivas
  Cuestionarios