NUEVO LIBRO DEL PADRE MATEO BAUTISTA

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  Título: Tu Palabra me da vida
_____ -Comentarios Dominicales Ciclo A-

Autor: Padre Mateo Bautista
Editorial: Verbo Divino, Cochabamba
Páginas: 458
Precio: 49 Bs.


Prólogo

__El presente libro ofrece un comentario a las lecturas dominicales y festivas proclamadas en la acción litúrgica del ciclo A.
__Es en esta acción litúrgica donde tiene lugar un diálogo personal de Dios con su pueblo, la Iglesia; por eso, la liturgia constituye un momento privilegiado de actualización y vivencia de la revelación.
__En la acción litúrgica, el Señor se hace presente en su comunidad con su Palabra y sus Sacramentos. Ya desde los primeros testimonios (cfr. Hch 20, Lc 24, y luego Justino hacia el 150, en su Apología, I, 65-67), aparece que la comunidad cristiana organiza su celebración en el día domingo, con las dos partes integradas: la Palabra y el Sacramento.
__Un comentario enmarcado en el domingo. El domingo es el día señorial. Es el nombre que por primera vez da el Apocalipsis al que hasta entonces se llamaba día primero después del sábado: o sea, al día en que resucitó Cristo Jesús (cfr. 1,10). El término domingo viene del latín dominicus, dominica dies, día del Señor.
__El domingo es Día de la resurrección salvífica de Cristo. “Cada semana, en el domingo del Salvador, nosotros celebramos la fiesta de nuestra pascua” (Eusebio de Cesarea). El concilio Vaticano II afirma que el domingo “es la fiesta primordial que debe presentarse e inculcarse a la piedad de todos los fieles” (SC 106). No en vano el mártir san Ignacio de Antioquia presentaba a los cristianos como los que viven “según el domingo”.
__En el domingo, la comunidad cristiana, Cuerpo Místico de Cristo, recibe su Palabra y su Cuerpo eucarístico.
__Un comentario enmarcado en la eucaristía. La eucaristía es el sacramento culmen de los cristianos. Es la celebración litúrgica central para nosotros: la suma de toda la liturgia. La eucaristía es el hoy por excelencia del año litúrgico. Es la pascua semanal.
__La eucaristía es la comida sacramental en que Cristo Jesús se da como alimento a su comunidad para hacerla partícipe de su misma persona gloriosa. Su Cuerpo y Sangre son entregados de una vez por todas en la cruz, y ahora son entregados en su existencia pascual escatológica. Comulgamos para hacernos “concorpóreos y consanguíneos con Cristo, portadores suyos” (san Cirilo de Jerusalén).
__En el domingo, día glorioso de la resurrección de Cristo, en el sacramento de la eucaristía nos nutrimos en comunidad de las dos mesas de gracia intrínsecamente compenetradas: la Palabra divina y el Cuerpo del Señor.
__Un comentario enmarcado en la Palabra de Dios proclamada en comunidad. “En la liturgia Dios habla con su pueblo; Cristo sigue anunciando el evangelio. Y el pueblo responde a Dios con el canto y la oración” (SC 33,1).
__La Biblia debe leerse en comunidad guiada por el Espíritu Santo (DV 25). La Biblia, ya en sus textos más antiguos, nace de la liturgia de las asambleas que recreaba la tradición de fe en los centros o lugares de culto. La asamblea litúrgica es el lugar elegido por Dios para celebrar el memorial de la salvación. La proclamación litúrgica de la Palabra en la asamblea es la actualización salvífica de una Palabra recibida de la Tradición de la Iglesia y escrita en el sentir de la fe de la Iglesia y para la vida de la Iglesia.
__En las lecturas de la eucaristía dominical, que luego desarrolla la homilía, Dios habla a su pueblo, le descubre el misterio de la redención y salvación. “Disce cor Dei in verbis Dei”: aprende el corazón de Dios en las palabras de Dios (san Gregorio Magno).
__La Palabra divina es vital para la comunidad cristiana: “La Iglesia se edifica y crece escuchando la Palabra de Dios” (OLM 7).
__El pueblo de Dios medita la Palabra, la actualiza, se deja evangelizar y la aplica a su vida, ayudado por la Tradición de la Iglesia y por los nuevos aportes exegéticos reconocidos como válidos y útiles por el Magisterio.
__La comunidad cristiana, ante todo, escucha esa Palabra de Dios dejándose convertir y evangelizar a través de ella. La comunidad evangelizada, a su vez, se convierte en evangelizadora a través de la Palabra.
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Un comentario enmarcado en la íntima conexión del Antiguo con el Nuevo Testamento. “Comenzando por Moisés y continuando por todos los profetas, les fue declarando cuanto se refería a Él en toda la Escritura” (Lc 24,27). Esto nos indica que para comprender el significado pleno de la Palabra revelada hay que meditarla en perfecta simbiosis del Antiguo con el Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento lo leeremos con la clave de la plena revelación del misterio de Cristo crucificado y resucitado. El Nuevo Testamento está enraizado en los ricos elementos de la historia de la salvación del Antiguo Testamento. Lo dijo san Agustín: “En el Antiguo Testamento está latente el Nuevo, y en el Nuevo Testamento se hace patente el Antiguo”.
__Un comentario enmarcado en el año litúrgico. “La Iglesia considera deber suyo celebrar con un sagrado recuerdo, en días determinados a través del año, la obra salvífica de su divino esposo. En el círculo del año desarrolla todo el misterio de Cristo, desde la encarnación y la navidad hasta la ascensión, pentecostés y la expectativa de la dichosa esperanza y venida del Señor” (SC 102).
__Este comentario tendrá muy en cuenta el momento del año litúrgico, que es la distribución del tiempo anual como celebración progresiva en la Iglesia de todo el misterio de la redención de Cristo.
__Aprovecharemos la finalidad catequética del año litúrgico, a modo de repaso pedagógico de los misterios de Cristo, pero no olvidaremos que el año litúrgico no es una idea sino una persona: Jesucristo con su misterio redentor, que la Iglesia celebra como memoria, presencia, gracia y profecía. El en aquel tiempo se convierte en el hoy de la salvación.
__Un comentario enmarcado en actitud orante. “Habla, Señor, que tu siervo escucha” (1 Sm 3,10). Habla, Señor, que tu comunidad escucha. Nadie puede saborear la voz de Dios si no es por el don del Espíritu Santo. La actitud interior de escucha, acogida, silencio orante y apertura al Espíritu Santo es lo más importante y fundamental.
__Todos hemos de orar pidiendo la gracia de escuchar sin barreras y de acoger dócilmente la Palabra; orar para no endurecer el oído ni el corazón cuando Dios habla. Antes de la lectura, hemos de orar. Para preparar y escuchar la homilía, hemos de orar. Para elaborar un comentario bíblico, hemos de orar. Para que la Palabra dé frutos de salvación, hemos de orar.
__Es también finalidad de este comentario ser útil al creyente en su lectura y estudio personalizados de la Palabra de Dios para que consiga una fructuosa lectio, meditatio y oratio. Y así vendrán los frutos que anhelaba el cartujo Guigo: “La lectura busca la dulzura de la vida bienaventurada, la meditación la encuentra, la oración la pide y la contemplación la saborea”.
__Un comentario para la vida cristiana. Un comentario no debe quedar en una bella erudición literaria, retórica o teológica, ni en letra muerta. Ha de aprovechar la riqueza exegética de la tradición eclesial y la hermenéutica actual para apoyar sus fines primordiales: presentar con atracción los misterios de la salvación, impulsar la acogida del Reino de los Cielos, recordar la necesidad permanente de la conversión cristiana, animar a una vida de santidad, urgir a una más plena vida eclesial en esperanza y amor caritativo, motivar a que cada día seamos mejores ciudadanos del cielo y de la tierra, auténticos discípulos misioneros ministeriales.
__“Es como si la Palabra de Dios tuviera que pasar a las entrañas de tu alma, a tus afectos y a tu conducta” (san Bernardo).
__Que el Señor permita que este comentario sea un instrumento de su gracia.

Padre Mateo Bautista
Religioso camilo