EL CÁNCER

 

Las células normales del cuerpo

El cuerpo está compuesto por millones de millones de células vivas. Las células normales del cuerpo crecen, se dividen para crear nuevas células y mueren de manera ordenada. Durante los primeros años de vida de una persona, las células normales se dividen más rápidamente para permitir el crecimiento. Una vez que se llega a la edad adulta, la mayoría de las células sólo se dividen para remplazar a las células desgastadas o a las que están muriendo y para reparar lesiones.

 

Tumores que no son cancerosos

Un tumor es una protuberancia anormal o una aglomeración de células, pero no todos los tumores son cáncer. A los tumores que no son cancerosos se les llama tumores benignos. Los tumores benignos pueden causar problemas, ya que pueden crecer mucho y presionar los tejidos y órganos sanos. Sin embargo, estos tumores no pueden crecer (invadir) hacia otros tejidos. Debido a que no pueden invadir otros tejidos, tampoco se pueden propagar a otras partes del cuerpo (hacer metástasis). Estos tumores muy pocas veces ponen la vida en peligro.

 

¿Qué es el cáncer?

Cáncer es un término que se usa para enfermedades en las que células anormales se dividen sin control y pueden invadir otros tejidos. Las células cancerosas pueden diseminarse a otras partes del cuerpo por el sistema sanguíneo y por el sistema linfático.

El cáncer no es solo una enfermedad sino muchas enfermedades. Hay más de 100 diferentes tipos de cáncer. La mayoría de los cánceres toman el nombre del órgano o de las células en donde empiezan; por ejemplo, el cáncer que empieza en el colon se llama cáncer de colon; el cáncer que empieza en las células basales de la piel se llama carcinoma de células basales.

 

¿Cómo se inicia el cáncer?

El cáncer se origina cuando las células en alguna parte del cuerpo comienzan a crecer sin control. El crecimiento de las células cancerosas es diferente al crecimiento de las células normales. En lugar de morir, las células cancerosas continúan creciendo y forman nuevas células anormales. Las células cancerosas pueden también invadir o propagarse a otros tejidos, algo que las células normales no pueden hacer. El hecho de que crezcan sin control e invadan otros tejidos es lo que hace que una célula sea cancerosa.

Las células se transforman en células cancerosas debido a una alteración en el ADN (ácido desoxirribonucleico). El ADN se encuentra en cada célula y dirige todas sus actividades. En una célula normal, cuando se altera el ADN, la célula repara la alteración o muere. Por el contrario, en las células cancerosas el ADN alterado no se repara, y la célula no muere como debería. En lugar de esto, la célula persiste en producir nuevas células que el cuerpo no necesita. Todas estas células nuevas tendrán el mismo ADN alterado que tuvo la primera célula anormal.

Las personas pueden heredar un ADN anormal (lo adquieren de sus padres), pero con más frecuencia la alteración del ADN es causada por errores que ocurren durante la reproducción de una célula normal o por algún otro factor en el ambiente. Algunas veces, la causa del daño al ADN puede ser algo obvio, como el fumar cigarrillos o la exposición solar. Sin embargo, rara vez se sabe exactamente qué causó el cáncer en una persona.

En la mayoría de los casos, las células cancerosas forman un tumor. Sin embargo, en algunos tipos de cáncer, como la leucemia, rara vez se forman tumores, ya que estas células cancerosas afectan a la sangre y a los órganos que producen la sangre, y circulan a través de otros tejidos en los que crecen.

 

¿Cómo se propaga el cáncer?

Las células cancerosas a menudo se trasladan a otras partes del cuerpo donde pueden crecer y formar nuevos tumores. Esto ocurre cuando las células cancerosas entran al torrente sanguíneo del organismo o a los vasos linfáticos. Con el paso del tiempo, los tumores reemplazan al tejido normal, lo desplazan y lo empujan hacia un lado. Al proceso de propagación del cáncer se le llama metástasis.

 

Tipos de cáncer

El tipo de cáncer se define entre otras cosas por el tejido u órgano en el que se formó. Así por ejemplo, un cáncer de colon que dio lugar a metástasis hepáticas sigue denominándose cáncer de colon, y no cáncer hepático.

Desde una perspectiva estricta pueden definirse tantos tipos de cánceres como enfermos, cada uno con sus alteraciones moleculares y celulares específicas, pero de forma sintética se agrupan por el tejido que los dio origen:

·         Carcinomas. Se trata de cánceres que se originan a partir de células epiteliales. Estas son células que tapizan la superficie de órganos, glándulas o estructuras corporales. Representan más del 80% de la totalidad de los cánceres, incluyendo las variedades más comunes de cáncer de pulmón, mamas, colon, próstata, páncreas y estómago, entre otros.

·         Sarcomas. Son cánceres que se forman a partir del llamado tejido conectivo o conjuntivo, del que derivan los músculos, los huesos, los cartílagos o el tejido graso. Los más frecuentes son los sarcomas óseos.

·         Leucemias. Son cánceres que se originan en la médula ósea, que es el tejido encargado de mantener la producción de glóbulos rojos, blancos y plaquetas. Las alteraciones en estas células pueden producir, respectivamente, anemia, infecciones y alteraciones de la coagulación (sangrados o trombosis).

·         Linfomas. Se desarrollan a partir del tejido linfático, como el existente en ganglios y órganos linfáticos.

 

Conceptos semejantes al cáncer

·         Neoplasia. El término neoplasia significa de acuerdo a sus raíces etimológicas: “Tejido de nueva formación”. Neoplasia se aplica generalmente a los tumores malignos (proliferaciones de células con comportamiento rebelde), por lo que en el lenguaje médico se utiliza habitualmente como sinónimo de cáncer. Sin embargo, el término puede emplearse de manera genérica, donde significará simplemente tumor, tanto benigno como maligno.

·         Tumor. Inicialmente, el término tumor, se aplicó a la tumefacción, hinchazón, “bulto” o aumento localizado de tamaño, en un órgano o tejido. Incluso, el concepto aún se aplica cuando se dice que los cuatro signos cardinales de la inflamación son “tumor, dolor, calor y rubor”. Con el transcurso del tiempo se olvidó el sentido no neoplásico de la palabra tumor y en la actualidad el término es el equivalente o sinónimo de neoplasia; y por lo tanto, se dice que hay tumores benignos y malignos.

·         Cáncer. La palabra cáncer deriva del latín, y como la derivada del griego karkinos (καρκίνος), significa ‘cangrejo’. El nombre proviene de que algunas formas de cáncer avanzan adoptando una forma abigarrada, con ramificaciones que se adhieren al tejido sano, con la obstinación y forma similar a la de un cangrejo marino. Se considera a veces sinónimo de los términos neoplasia y tumor; sin embargo, el cáncer siempre es una neoplasia o tumor maligno.

·         Oncología. El término oncología proviene del griego “onkos”, tumor. Es la parte de la medicina que estudia los tumores o neoplasias, sobre todo malignos.

 


ESTADÍSTICAS DEL CÁNCER EN EL MUNDO

 

 

En el mundo

·         La población global pasará de 7.000 millones de seres humanos en 2012 a unos 8.300 millones en 2025. Se prevé que los casos anuales de cáncer aumentarán de 14 millones en 2012 a 22 millones en 2030.

·         El cáncer es la segunda causa de muerte a escala mundial. Se le atribuyen 8,2 millones de defunciones ocurridas en todo el mundo en 2012. Los principales tipos de cáncer son los siguientes:

-       Pulmonar (1,59 millones de defunciones);

-       Hepático (745 000 defunciones);

-       Gástrico (723 000 defunciones);

-       Colorrectal (694 000) defunciones;

-       Mamario (521 000 defunciones);

-       Cáncer de esófago (400 000 defunciones).

·         Los tipos de cáncer más frecuentes son diferentes en el hombre y en la mujer.

-       Entre los hombres, el cáncer más frecuente es el de pulmón (16,7% del total de casos en sexo masculino), le sigue el cáncer de próstata (15%), el colo-rectal (10%), de estómago (8,5%) y de hígado (7,5%).

-       En las mujeres, el más frecuente es: de mamas (25,2%), colo-rectal (9,2%), pulmón (8,7%), útero (7,2%) y estómago (4,8%).

·         El cáncer es la segunda causa de muerte en América Latina con 1.3 millones de casos. Los cánceres cardiovasculares suman 1,8 millones.

·         Aproximadamente un 30% de las muertes por cáncer son debidas a cinco factores de riesgo conductuales y dietéticos: índice de masa corporal elevado, ingesta reducida de frutas y verduras, falta de actividad física, consumo de tabaco y consumo de alcohol.

·         El consumo de tabaco es el factor de riesgo más importante, y es la causa más del 20% de las muertes mundiales por cáncer en general, y alrededor del 70% de las muertes mundiales por cáncer de pulmón.

·         Los cánceres causados por infecciones víricas, tales como las infecciones por virus de las hepatitis B (VHB) y C (VHC) o por papilomavirus humanos (PVH), son responsables de hasta un 20% de las muertes por cáncer en los países de ingresos bajos y medios.

·         Más del 60% de los nuevos casos anuales totales del mundo se producen en África, Asia, América Central y Sudamérica. Estas regiones representan el 70% de las muertes por cáncer en el mundo.

 

En Bolivia

1.      En 2011 se registraron 2.874 nuevos casos de cáncer. El 32% de cérvix, 9,4% de mamas, 8,8% de piel, 4,6% de próstata, 3,6% de estómago y 3,5% de colón, según Sdenka Mauri, coordinadora del registro nacional del cáncer. Había en el país 14.928 enfermos de cáncer registrados.

2.      En 2012, hubo 7.939 muertes por cáncer: 2.984 hombres y 3.955 mujeres.

3.      Según el informe “Cáncer de las Américas, 2013”, en Bolivia sube la incidencia de tumores de cérvicouterinos, de mamas, de estómago y pulmones.

4.      “En vez de disminuir la mortalidad por cualquier tipo de cáncer, en el país estamos aumentando” (Sandra Villarpando, responsable del Programa nacional de enfermedades no transmisibles).

5.      Cada año se detectan cerca de 1.250 niños con algún tipo de cáncer.

6.      Los casos de leucemia en niños se incrementan cada año. De 2009 a 2010 se presentaba un caso por mes, en 2011 el número subió a cinco.

 


EL CÁNCER DE CUELLO UTERINO

 

 

El cáncer de cuello uterino (CACU) también es conocido como cáncer cervicouterino o cáncer cervical. Es un tipo frecuente de cáncer en mujeres, y consiste en una enfermedad en la que se encuentran células cancerosas en los tejidos del cuello uterino.

A principios de la década de 1980, el Profesor Zur Hausen y sus colegas identificaron la relación entre ciertos virus del papiloma humano (VPH, o HPV en inglés) y el cáncer de cuello uterino; actualmente se sabe que el VPH es la causa de prácticamente todos los casos de cáncer de cuello uterino. Es necesario que se produzca una infección por el VPH, que se transmite mediante el contacto sexual, para que se desarrolle cáncer, pero existen factores adicionales que aumentan el riesgo de progresión a cáncer. Entre estos factores se encuentran una edad temprana del inicio de la actividad sexual, parejas sexuales múltiples, tabaquismo, uso a largo plazo de anticonceptivos hormonales e infección por el VPH. Obviamente, la falta de detección y tratamiento para lesiones precancerosas también aumenta el riesgo de que la infección progrese a cáncer.

 

¿Cuántos tipos de virus de Papiloma Humano existen?

El Virus del Papiloma Humano es una familia de virus que afecta la zona genito-anal de las personas. Existen alrededor de 60 tipos diferentes que pueden dividirse en dos grandes grupos:

1.      Los VPH denominados “de bajo riesgo oncogénico”, que generalmente se asocian a las lesiones benignas, como las verrugas y las lesiones de bajo grado.

2.      Los VPH denominados “de alto riesgo oncogénico”, que son alrededor de 14. Estos tipos de VPH pueden llegar a provocar la alteración de las células generando lesiones precancerosas, que con el tiempo pueden evolucionar y convertirse en un cáncer. El tipo de cáncer más común causado por los VPH de alto riesgo oncogénico es el cáncer de cuello uterino.

 

Principales factores de riesgo

     La infección con VPH. Se estima que más del 80% de los hombres y mujeres estarán afectados por estos virus en algún momento de sus vidas. En la mayoría de los casos, se cura de manera espontánea, pero si la infección persiste puede producir lesiones que con los años pueden progresar y transformarse en un cáncer.

     El cáncer cervical es más común entre las mujeres que no se realizan el Papanicolaou (PAP)  regularmente. Este estudio ayuda a detectar alteraciones en las células del cuello del útero que se pueden tratar y curar antes de que se transformen en cáncer.

Otros factores que pueden incidir, aunque en menor medida, son: 

     Tabaquismo. En las mujeres infectadas con VPH, el fumar aumenta de 3 a 4 veces el riesgo de padecer este tipo de cáncer. El tabaco reviste más de 40 sustancias carcinógenas.

     Sistema inmunitario debilitado. La infección con VIH (el virus causante del SIDA) o el tomar medicamentos que inhiben el sistema inmunitario, aumentan el riesgo de padecer cáncer cervical.

     Uso de píldoras anticonceptivas. Su uso durante 5 o más años puede elevar ligeramente el riesgo de cáncer cervical en mujeres con infección de VPH. Sin embargo, el riesgo disminuye rápidamente cuando la mujer deja de usarlas.

     Tener muchos hijos. Los estudios sugieren que tener 5 o más hijos puede elevar ligeramente el riesgo de padecer cáncer cervical, no tanto por el número de hijos sino por las condiciones de vida.

 

¿Cómo se transmite?

El VPH se transmite por relaciones sexuales. Es un virus de fácil transmisión. Se estima que 4 de cada 5 personas (es decir, el 80%) van a contraer uno o varios de los tipos de VPH en algún momento de sus vidas. El virus puede permanecer “silencioso” o “latente” durante muchos años antes de que se manifieste.

La mayoría de las veces la infección por VPH no presenta síntomas evidentes, y el sistema inmunológico se encarga de curarla de manera espontánea sin que la persona infectada lo perciba.

En el caso de que la infección por VPH persista durante muchos años (de 5 a 10 años) sin ningún tipo de tratamiento, los VPH de alto riesgo oncogénico pueden llegar a causar lesiones precancerosas en el cuello del útero de la mujer, que luego pueden evolucionar en un cáncer.

Por eso es muy importante que a partir de los 25 años todas las mujeres que han iniciado su vida sexual activa se realicen periódicamente pruebas de tamizaje (Papanicolaou, IVVA) para poder detectar la presencia de cualquier lesión en el cuello uterino, y tratarla si es necesario.

 

¿Existen vacunas para tratar esta infección?

Hoy en día se cuenta con vacunas para prevenir la infección por los tipos de VPH más frecuentemente asociados a las muertes por cáncer de cuello uterino. Estas vacunas representan un instrumento para salvar vidas, especialmente en el caso de las niñas que aún no han iniciado su actividad sexual y no han estado expuestas al virus. Por eso se recomienda vacunar a las niñas comprendidas en el rango de edad de 9 a 13 años.

La vacuna permite inmunizar a las niñas contra dos tipos de VPH de alto riesgo oncogénico (los genotipos 16 y 18), responsables del 70% de los casos de cáncer de cuello uterino. Es muy importante la aplicación de las 3 dosis necesarias para que la protección sea realmente efectiva.

      Hay dos vacunas contra el VPH autorizadas en la mayoría de los países.

·      Ambas vacunas previenen más del 95% de las infecciones por VPH causadas por los tipos 16 y 18 de VPH, y pueden dar alguna protección cruzada contra otros tipos de VPH menos comunes que causan cáncer cervicouterino. Una de las vacunas también protege contra los tipos 6 y 11 de VPH que causan verrugas genitoanales.

·      Ambas vacunas actúan mejor si se administran antes de la exposición al VPH.

      Las vacunas no pueden tratar la infección por VPH ni la enfermedad asociada al VPH.

      El grupo destinatario recomendado por la OMS para la vacunación es el de las niñas de 9 a 13 años de edad que todavía no sean sexualmente activas.

      Ambas vacunas requieren 3 dosis administradas en el transcurso de 6 meses.

      La inocuidad de estas vacunas se está vigilando estrechamente, y hasta el momento los resultados son muy tranquilizadores.

      Puede vacunarse a las personas infectadas por el VIH.

Sin embargo, las pruebas del Papanicolaou y el tratamiento de las lesiones precancerosas siguen siendo la mejor esperanza para millones de mujeres que ya podrían estar infectadas por serotipos oncogénicos de VPH, ya que la vacuna no es efectiva cuando la infección está presente.

 

Prevención

Hasta el momento, la prevención del cáncer cérvico-uterino se basa en  la prueba que se puede realizar con la inspección visual del cuello uterino con ácido acético (IVVA) o el examen de Papanicolaou (PAP), que se recomiendan a las mujeres desde el inicio de las relaciones sexuales y especialmente entre 35 y 64 años.

La inspección visual del cuello uterino con ácido acético es un examen sencillo que lo realiza el personal de salud capacitado en consultorio externo. Al impregnar el cuello del útero con una solución de ácido acético, las lesiones pre cancerosas toman un color blanco. Si se detectan estas lesiones se las puede tratar inmediatamente con la crioterapia (terapia de congelamiento). Este método es adecuado y sustentable para países pobres, especialmente cuando se realiza el tratamiento en forma conjunta con la crioterapia.

 

¿Qué es el Papanicolaou?

El cáncer de cuello de útero se puede prevenir a través del PAP, dado que detectar y tratar las lesiones precancerosas evita su desarrollo.

El  PAP es un estudio indoloro. Se lo deben realizar todas las mujeres desde el inicio de la actividad sexual. Luego de dos PAP normales anuales consecutivos se puede realizar cada 3 años. Este estudio es gratuito en todos los centros de salud y hospitales públicos del país.

El Papanicolaou es un examen sencillo que lo realiza el personal de salud capacitado en consultorio externo donde se toma la muestra que posteriormente es analizada en un laboratorio. El PAP permite detectar lesiones que pueden convertirse en lesiones cancerosas si no se las trata a tiempo. Cuando el resultado del PAP es positivo, es necesario realizar otros exámenes, como la colposcopía y la biopsia que sirven para el diagnóstico.

De todos modos, las mujeres mayores de 64 años que nunca se han hecho un PAP también deben hacerlo. Si durante dos años seguidos este estudio da negativo, se recomienda hacerlo cada tres años.

En los últimos años, la comprobación de la relación causal entre el VPH y el cáncer cervical ha permitido el desarrollo de nuevas tecnologías  de prevención como el Test de VPH y la vacuna contra ese virus.

 

¿Quiénes deben hacerse el Papanicolaou?

Toda mujer en los primeros años de tener relaciones sexuales.

 

¿Después del examen de Papanicolaou qué se debe hacer?

Es importante volver al Servicio de salud donde se realizó el examen para conocer el resultado y recibir orientación para un tratamiento oportuno.

 

¿Cómo se puede detectar el cáncer cervicouterino en etapas iniciales?

Atención. Síntomas del cáncer de cuello uterino:

1.      Sangrado vaginal anormal

2.      Flujo vaginal inusual

3.      Dolor pélvico

4.      Hemorragia o dolor durante el coito

Con los síntomas ya denota un cáncer avanzado. La sobrevida disminuye. A 5 años del inicio del cáncer sólo el 35% de las pacientes tratadas estarán vivas. La clave es prevenir.

 

Estadios o etapas del cáncer cervical invasor

·      Estadio I: las células cancerosas sólo se encuentran en el cérvix.

·      Estadio II: el tumor crece a través del cérvix e invade la parte superior de la vagina. Puede invadir otros tejidos cercanos.

·      Estadio III: el tumor ha invadido la pared pélvica o la parte inferior de la vagina.

·      Estadio IV: el tumor invade la vejiga o el recto y se disemina a otros órganos como los pulmones.

Las  células cancerosas cervicales pueden diseminarse al desprenderse del tumor cervical.

Pueden viajar por medio de los vasos linfáticos a los ganglios linfáticos cercanos. También, las células cancerosas pueden diseminarse por medio de vasos sanguíneos a los pulmones, hígado o huesos…

 

MUJER, RECUERDA:

 

1.    Casi todos los cánceres cervicales son causados por el virus del papiloma humano.

2.    Hazte la prueba del Papanicolaou desde los inicios de la actividad sexual.

3.    La prueba del Papanicolaou es gratuita en todos los centros públicos de salud.

4.    Sigue haciéndote la prueba del Papanicolaou con regularidad.

5.    Visita a tu médico periódicamente para un chequeo.

6.    No fumes. Fumar aumenta el riesgo de cáncer.

7.    La promiscuidad sexual es tu enemigo mortal.

 


¿USTED SABÍA DEL CÁNCER CERVICOUTERINO QUE…?

 

En el mundo

1.    El cáncer cervicouterino (CACU) es a nivel mundial el segundo cáncer más frecuente entre las mujeres. El primer lugar lo ocupa el cáncer de mamas.

2.    Cada año mueren 260.000 mujeres de cáncer cervicouterino.

3.    Cada año se registran a nivel mundial unos 530.000 casos nuevos de cáncer cervicouterino que requieren tratamiento.

4.    En el 2012 había casi mil millones de mujeres entre 30 y 49 años de edad, la mayoría de las cuales no se habían sometido a detección ni una sola vez en su vida.

5.    El CACU es siete veces más alto en América Latina y el Caribe que en Norteamérica.

6.    En América Latina y el Caribe aparecen 80.000 nuevos casos de cáncer de cérvix por año.

 

En Bolivia

1.    En 2012 murieron 845 mujeres de cáncer de cuello uterino, 299 de cáncer de mamas y 269 de cáncer de estómago, según las estadísticas de OPS-OMS, 2013.

2.    “El cáncer de cuello uterino es una preocupación porque cada día mueren de 3 a 4 mujeres”, declaró a La Razón el viceministro de salud, Martín Maturano (17 de octubre de 2013).

3.    Según las estadísticas de OPS-OMS: cada 8 horas muere una mujer en Bolivia de cáncer cervicouterino y mamas.

4.    Cada día se detectan 8 nuevos casos de cáncer cervicouterino.

5.    Bolivia tiene la tasa de mortalidad por cáncer de cérvix más alta de América, y a la par que Haití: 69 por 100.000 mujeres.

6.    En el Instituto Oncológico del Oriente Boliviano, en 2013 se realizaron 57.492 Papanicolaou. De ellos, 2058 fueron positivos. El 47 % nunca fueron recogidos por la mujer afectada.

7.    En dicho Instituto Oncológico, el 47% de los Papanicolaou positivo no se recogen. Que el 50% no retira resultados del servicio de anatomía patológica. Que el 50% que recogieron no hacen tratamiento.

8.    El virus Papiloma tarda unos 10 años en hacerse cáncer de cérvix. En Bolivia ya mueren mujeres con este cáncer con 25 años.

9.    El índice de mujeres con cáncer de cérvix y de mamas abandonadas por su pareja es alto. Más de 3.000 niños quedan huérfanos por año.

 


CÁNCER DE MAMAS

 



 

¿Qué es el cáncer del seno o de mamas?

El cáncer del seno, un cáncer común en las mujeres, es una enfermedad en la cual se encuentran células cancerosas (malignas) en los tejidos de la mama. Cada mama tiene entre 15 y 20 secciones llamadas lóbulos, los cuales a su vez se dividen en secciones más pequeñas llamadas lobulillos. Los lóbulos y lobulillos se conectan por tubos delgados llamados conductos.

 

El origen

Atendiendo al origen existen tres tipos genéricos de cáncer de mamas:

-       Esporádico: sin antecedentes familiares. Representan del 70 al 80% de los casos.

-       Familiar: con antecedentes familiares, pero no atribuibles a genética: 15 a 205 de los casos.

-       Hereditario: atribuidos a mutaciones por línea germinal: 5-10% de casos.

 

Tipos de cáncer

-       El cáncer intraductal, el tipo de cáncer más común del seno, se encuentra en las células de los conductos.

-       El cáncer que se origina en los lóbulos o lobulillos se llama cáncer lobular. Es el tipo de cáncer que con más frecuencia afecta a los dos senos.

-       El cáncer inflamatorio del seno es un tipo de cáncer poco común. En esta enfermedad, el seno se observa cálido, enrojecido e hinchado.

 

Evolución del cáncer

El cáncer del tejido glandular mamario es de evolución lenta y asintomática. Luego de 5 a 10 años, alcanza el estroma tisular, lo que contribuye a su diseminación a los ganglios linfáticos regionales y por vía hemática (la sangre) a órganos distantes (hueso, pulmón, hígado, cerebro, etc.).

 

Etapas del cáncer de mamas

Una vez detectado este cáncer, se harán más análisis para determinar si se ha diseminado del seno a otras partes del cuerpo. Este procedimiento se conoce con el nombre de clasificación por etapas. Son 4 las etapas.

En la etapa IV, el tumor puede tener cualquier tamaño y las células cancerosas se han diseminado a otras partes del cuerpo como pulmones, hígado, hueso o cerebro. Para planear el tratamiento, el médico necesitará saber la etapa en la que se encuentra la enfermedad.

 

Factores de riesgo que se pueden controlar

Peso. El sobrepeso supone un riesgo elevado de cáncer de mamas, en especial para mujeres postmenopáusicas. El tejido graso es la principal fuente de estrógeno que posee el cuerpo tras la menopausia, cuando los ovarios dejan de producir la hormona. Una mayor cantidad de tejido graso implica un mayor nivel de estrógeno, lo que puede aumentar el riesgo de cáncer de mamas.

Dieta. La dieta es presuntamente un factor de riesgo para muchos tipos de cáncer, incluido el cáncer de mamas, pero todavía no se ha determinado con certeza qué tipos de alimentos aumentan el riesgo. Un buen comienzo puede ser evitar la carne roja y otras grasas animales (incluidas las grasas lácteas del queso, la leche y el helado), ya que pueden contener hormonas, otros factores de crecimiento, antibióticos y pesticidas. Algunos investigadores consideran que ingerir demasiado colesterol y otras grasas constituye un factor de riesgo, y ciertos estudios indican que comer carnes rojas o procesadas en exceso conlleva un riesgo elevado de cáncer de mamas. Lo más recomendado es llevar una dieta con bajo contenido graso, y rica en frutas y vegetales.

El ejercicio. Cada día hay más pruebas de que el ejercicio ayuda a reducir el riesgo de cáncer de mamas. La Sociedad Americana Contra el Cáncer recomienda hacer ejercicio físico entre 45 y 60 minutos al menos 5 días a la semana.

Consumir alcohol. Algunos estudios revelaron que el riesgo de cáncer de mamas aumenta en relación con la cantidad de alcohol que consume una mujer. El alcohol puede afectar la función renal de control sobre los niveles de estrógeno en sangre, lo cual puede aumentar el riesgo.

Tabaquismo. Fumar suele implicar un leve aumento en el riesgo de cáncer de mamas.

Exposición al estrógeno. Debido a que el estrógeno en las mujeres estimula el crecimiento de las células mamarias, la exposición a esta hormona durante períodos prolongados ininterrumpidos puede aumentar el riesgo de que se forme cáncer de mamas.

Uso reciente de anticonceptivos orales. El uso de anticonceptivos orales (pastillas anticonceptivas) parece aumentar levemente el riesgo de desarrollar cáncer de mamas, pero solo durante un período limitado. Las mujeres que hayan dejado de utilizar anticonceptivos orales por más de 10 años no parecen presentar un riesgo mayor de desarrollar cáncer de mamas.

Estrés y ansiedad. No hay pruebas claras que indiquen que el estrés y la ansiedad pueden aumentar el riesgo de cáncer de mamas. No obstante, todo lo que se haga para reducir el estrés y mejorar el bienestar, el estado de ánimo y el grado de satisfacción puede afectar notablemente a la calidad de vida. Los llamados "ejercicios de la conciencia" pueden aportar mucho a tu rutina diaria o semanal. Algunos investigadores consideran que estas prácticas fortalecen el sistema inmunitario.

 

Prevención

El control de factores de riesgo específicos modificables, así como una prevención integrada eficaz de las enfermedades no transmisibles que promueva los alimentos saludables, la actividad física y el control del consumo de alcohol, el sobrepeso y la obesidad, podrían llegar a tener un efecto de reducción de la incidencia de cáncer de mamas a largo plazo.

 

Detección precoz

Hay dos métodos de detección precoz:

·         El diagnóstico precoz o el conocimiento de los primeros signos y síntomas en la población sintomática, para facilitar el diagnóstico y el tratamiento temprano.

·         El cribado, es decir, la aplicación sistemática de pruebas de tamizaje en una población aparentemente asintomática. Su objetivo es detectar a las personas que presenten anomalías indicativas de cáncer.

El diagnóstico temprano sigue siendo una importante estrategia de detección precoz, particularmente en los países de ingresos bajos y medios, donde la enfermedad se diagnostica en fases avanzadas y los recursos son muy limitados

 

Mamografías de cribado

La mamografía es el único método de prueba que se ha revelado eficaz. Si su cobertura supera el 70%, esta forma de cribado puede reducir la mortalidad por cáncer de mamas en un 20%-30% en las mujeres de más de 50 años.

 

Autoexploración mamaria

No hay datos acerca del efecto del cribado mediante autoexploración mamaria. Sin embargo, se ha observado que esta práctica empodera a las mujeres, que se responsabilizan así de su propia salud. En consecuencia, se recomienda la autoexploración para fomentar la toma de conciencia entre las mujeres en situación de riesgo, más que como método de cribado.

 

En conclusión

      El cáncer de mamas afecta principalmente a mujeres que tienen entre 50 y 70 años.

      Si bien es un cáncer difícil de prevenir, practicar un estilo de vida saludable ayuda a disminuir las probabilidades de su aparición.

      La detección temprana aumenta las posibilidades de cura.

      La mamografía es el estudio que permite detectar tempranamente un tumor.

      Todas las mujeres que tienen entre 50 y 70 años deben realizarse una mamografía cada dos años.

Las mujeres que tienen antecedentes familiares de este tipo de cáncer deben consultar al médico para evaluar cuándo es conveniente comenzar con los controles.

 

Síntomas del cáncer de mamas

·         Inflamación de la mama o parte de ella.

·         Irritación cutánea o formación de hoyos

·         Dolor de mama

·         Dolor en el pezón o inversión del pezón

·         Enrojecimiento del pezón o la piel de la mama

·         Una secreción del pezón que no sea leche (sangre o liquido oscuro)

·         Un bulto en las axilas.

 

Tratamiento del cáncer del seno

Existen tratamientos para todas las pacientes con cáncer del seno. Se emplean cuatro tipos de tratamiento:

1.      Cirugía (la extracción del cáncer en una operación)

2.      Radioterapia (el uso de dosis elevadas de rayos X para eliminar las células cancerosas)

3.      Quimioterapia (el uso de fármacos para eliminar las células cancerosas)

4.      Terapia hormonal (el uso de fármacos para cambiar la forma en que actúan las hormonas, o la extirpación de órganos que producen hormonas, como los ovarios).

Es fundamental evitar la aparición del cáncer ya que cuando en la autoexploración se detecta un bulto con un centímetro de diámetro ya puede tratarse de un cáncer que vivió la mitad de su vida. A más tamaño tumoral: mal pronóstico y mayor dificultad de curación.

 

Cáncer de mamas en el varón

La bibliografía internacional menciona al cáncer de mamas en el hombre como el responsable del 1% de todos los cánceres en el sexo masculino y el 1% de los cánceres de mamas en general.

 

En Bolivia, menos de 1% de mujeres mayores de 40 años

se practican una mamografía anual


¿USTED SABÍA
DEL CÁNCER DE MAMAS QUE…?

 

En el mundo

2.         El cáncer de mamas representa la principal causa de muerte en las mujeres y ocupa el 3er lugar entre los tumores malignos más frecuentes, luego del cáncer de pulmón y estómago.

3.         Unas 519.000 mueren por año por cáncer de mamas.

4.         Entre las mujeres, el más frecuente es el cáncer de mamas (25,2%), seguido por el colo-rectal (9,2%), de pulmones (8,7%), útero (7,9) y estómago (4,8%).

5.         En América Latina, el cáncer de mamas ocupa el primer lugar en incidencia con un 24% total de los cánceres de la región (le sigue el de cuello uterino con 15,2%), lo que constituye un serio problema de salud pública.

 

En Bolivia

1.      26,57 por 100.000 mujeres desarrollan este cáncer, mientras que la mortalidad alcanza a 8,71 por cada 100.000 mujeres.

2.      Muere 1 mujer por día de cáncer de mamas.

3.      Ya es frecuente ver cáncer de mamas en mujeres de 25 años.

4.      El índice de mujeres que se realizan una mamografía es bajísima: 1%  mayores de 40 años.