| |
Los
trastornos
relacionados con sustancias se dividen en dos grupos:
–Trastornos
por consumo de sustancias (dependencia y abuso)
–Trastornos inducidos por sustancias (intoxicación y
abstinencia)
Las adicciones hacen
referencia a los trastornos relacionados con las ingesta de
una droga de abuso:
Alcohol,
alucinógenos, anfetaminas, marihuana, cafeína, cocaína, inhalantes,
nicotina y opiáceos.
Se
calcula que entre el 15 y 20 % de los adolescentes y adultos
jóvenes sufren de algún tipo de adicción. La adicción más
frecuente es al alcohol (droga legal).
En la mayoría de los casos el adicto consume más de una sustancia
(poliadicción), alcohol, cocaína y marihuana por ejemplo.
Para cada
una de las Sustancias se analizará el Abuso, Dependencia,
Intoxicación y Abstinencia.
Alcohol
El alcoholismo es una enfermedad que afecta a millones de
personas en el mundo. No es solo una enfermedad que afecta
a individuos, sino que tambien afecta al nucleo familiar y
a la sociedad entera. Se trata de una drogodependencia más,
pero con la particularidad de ser una droga legal.
Los efectos directos del alcohol en el sistema nervioso central
(CNS) son la depresión, como resultado de la disminución de
la actividad, la ansiedad, tensión e inhibiciones. Incluso
un pequeño nivel de alcohol dentro del cuerpo enlentece las
reacciones. La concentración y el juicio empiezan a empeorar.
En cantidades excesivas, el alcohol produce una intoxicación.
El alcohol también afecta a otros sistemas corporales. Puede
aparecer una irritación del tracto gastrointestinal con erosiones
en las paredes del estómago debidas a las náuseas y vómitos.
Las vitaminas no se absorben bien, y esto ocasiona deficiencias
nutricionales en los alcohólicos de larga evolución. También
ocasiona problemas en el hígado (cirrosis hepática).
El sistema cardiovascular se ve afectado por cardiopatías.
También puede aparecer una alteración sexual causando una
disfunción en la erección del pene en el hombre y una desaparición
de la menstruación en la mujer. El consumo de alcohol durante
el embarazo puede causar problemas en el desarrollo del feto,
produciendo el llamado síndrome fetal del alcohol.
Abuso de alcohol
Los criterios internacionales de diagnóstico
de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:
Patrón desadaptativo de consumo de alcohol que conlleva
un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado
por uno (o más) de los ítems siguientes durante un período
de 12 meses:
(1)
consumo recurrente de alcohol, que da lugar al incumplimiento
de obligaciones en el trabajo, la escuela o en casa (p. ej.,
ausencias repetidas o rendimiento pobre relacionados con el
consumo de alcohol; ausencias, suspensiones o expulsiones
de la escuela relacionadas con el alcohol; descuido de los
niñosos o de las obligaciones de la casa)
(2) consumo recurrente de alcohol en situaciones en las que
hacerlo es físicamente peligroso (p. ej., conducir un automóvil
o accionar una máquina bajo los efectos del alcohol)
(3) problemas legales repetidos relacionados con el alcohol
(p. ej., arrestos por comportamiento escandaloso debido al
alcohol)
(4) consumo continuado del alcohol, a pesar de tener problemas
sociales continuos o recurrentes o problemas interpersonales
causados o exacerbados por los efectos del alcohol (p. ej.,
discusiones con la esposa acerca de las consecuencias de la
intoxicación o violencia física).
La actividad escolar
y el rendimiento laboral pueden verse afectados por los efectos
de la bebida o de la intoxicación. El sujeto puede beber en
situacione peligrosas (conduciendo, manejando máquinas en estado
de embriaguez). Beber alcohol puede causar problemas legales
(p.ej., detenciones por intoxicación o conducir bajo los efectos
del alcohol).
Por último, los sujetos con abuso de alcohol pueden continuar
bebiendo a pesar de que saben los problemas sociales o interpersonales
que ello les acarrea (p.ej., discusiones violentas con la mujer
mientras está intoxicado, abuso de los niños). Cuando estos
problemas se acompañan con demostraciones de tolerancia, abstinencia
o comportamiento compulsivo relacionado con la bebida, debe
considerarse el diagnóstico de dependencia alcohólica más que
el de abuso de alcohol .
Dependencia de alcohol
Los criterios internacionales de diagnóstico de
acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:
Patrón desadaptativo de consumo del alcohol que conlleva un
deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado
por tres o más de los siguientes ítems en algún momento de un
período continuado de 12 meses:
(1) tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:
(a)
una necesidad de cantidades marcadamente crecientes de alcohol
para conseguir el efecto deseado
(b) el efecto de las mismas cantidades de alcohol disminuye
claramente con su consumo continuado
(2) abstinencia,
definida por cualquiera de los siguientes ítems:
(a)
el síndrome de abstinencia característico para el alcohol
(b) se toma alcohol (o una sustancia muy parecida) para aliviar
o evitar los síntomas de abstinencia
(3) el alcohol es
tomada con frecuencia en cantidades mayores o durante un período
más largo de lo que inicialmente se pretendía
(4) existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de
controlar o interrumpir el consumo del alcohol
(5) se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la
obtención de alcohol (p. ej., desplazarse largas distancias),
en el consumo de alcohol (p ej., tomar un trago tras otro) o
en la recuperación de los efectos del alcohol
(6) reducción de importantes actividades sociales, laborales
o recreativas debido al consumo de alcohol
(7) se continúa tomando alcohol a pesar de tener conciencia
de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes,
que parecen causados o exacerbados por el consumo de alcohol
La dependencia fisiológica del alcohol se reconoce por la demostración
de tolerancia o de síntomas de abstinencia. La abstinencia de
alcohol se caracteriza por la aparición de síntomas de abstinencia
unas 12 horas depués de disminuir la ingesta de grandes cantidades
tras un consumo prolongado.
Debido a que la abstinencia de alcohol puede ser desagradable
e intensa, los sujetos con dependencia del alcohol pueden continuar
consumiendo alcohol, a pesar de las consecuencias adversas,
para evitar o aliviar los síntomas de abstinencia.
Una relativa minoría de sujetos con dependencia del alcohol
nunca experimentan síntomas relevantes de abstinencia y sólo
cerca del 5% de los sujetos con dependencia los experimentan
siempre (p.ej., delirium, crisis comiciales de gran mal).
Una vez presente el patrón de uso compulsivo, los sujetos con
dependencia pueden dedicar mucho tiempo al consumo de bebidas
alcohólicas. Estos sujetos continúan con frecuencia el consumo
de alcohol a pesar de la demostración de las consecuencias adversas
físicas o psicológicas (p.ej., depresión, pérdidas de memoria,
enfermedades hepáticas u otras secuelas). Intoxicación
por alcohol
Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo
al DSM-IV son los que a continuación se detallan:
A. Presencia de un síndrome reversible específico del alcohol
debido a su ingestión reciente.
B. Cambios psicológicos comportamentales desadaptativos clínicamente
significativos (sexualidad inapropiada, comportamiento agresivo,
labilidad emocional, deterioro de la capacidad de juicio y deterioro
de la actividad laboral o social) que se presentan durante la
intoxicación o pocos minutos después de la ingesta de alcohol.
C. Uno o más de los siguientes síntomas que aparecen durante
o poco tiempo después del consumo de alcohol:
(1)
lenguaje furfullante
(2) incoordinación
(3) marcha inestable
(4) nistagmo
(5) deterioro de la atención o de la memoria
(6) estupor o coma
D. Los síntomas
no se deben a enfermedad médica ni se explican mejor por la
presencia de otro trastorno mental.La característica esencial
de la intoxicación alcohólica es la presencia de un cambio psicológico
o comportamental desadaptativo clínicamente significativo (p.ej.,
el comportamiento agresivo, labilidad emocional, deterioro de
la capacidad de juicio y deterioro de la actividad laboral o
social) que aparece durante la ingestión de alcohol o poco tiempo
después (Criterios A y B). Estos cambios se acompañan de lenguaje
farfullante, falta de coordinación, marcha inestable, nistagmo,
deterioro de la atención o la memoria, estupor o coma (Criterio
C). Los síntomas no son debidos a enfermedad médica y no se
explican mejor por otro trastorno mental (Criterio D). El cuadro
clínico es similar al que se observa durante la intoxicación
por benzodiacepinas o sedantes.
La falta de coordinación puede interferir la capacidad de conducir
hasta el punto de provocar accidentes. La demostración de que
el sujeto ha bebido se puede conseguir por el olor de su aliento,
por la historia obtenida a través de la información del propio
sujeto u otro acompañante e incluso, si es necesario, practicando
análisis de orina y de sangre.
Abstinencia de alcohol
Los criterios internacionales de diagnóstico para la intoxicación
por alcohol de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación
se detallan:
A. Interrupción (o disminución) del consumo de alcohol después
de su consumo prolongado y en grandes cantidades.
B. Dos o más de los siguientes síntomas desarrollados horas
o días después de cumplirse el Criterio A:
(1)
hiperactividad autonómica (p.ej., sudoración o más de 100
pulsaciones)
(2) temblor distal de las manos
(3) insomnio
(4) náuseas o vómitos
(5) alucinaciones visuales, táctiles o auditivas transitorias,
o ilusiones
(6) agitación psicomotora
(7) ansiedad
(8) crisis comiciales de gran mal (crisis epilépticas)
C. Los síntomas
del Criterio B provocan un malestar clínicamente significativo
o un deterioro de la actividad social laboral, o de otras
áreas importantes de la actividad del sujeto.
D. Los síntomas no se deben a enfermedad médica ni se explican
mejor por la presencia de otro trastorno mental.La característica
esencial de la abstinencia alcohólica es la presencia de un
síndrome de abstinencia característico que se desarrolla después
de interrumpir o reducir el uso prolongado de grandes cantidades
de alcohol (Criterio B). El síndrome de abstinencia incluye
dos o más de los siguientes síntomas: hiperactividad autonómica
(p.ej., sudoración o pulsaciones por encima de 100); aumento
del temblor distal de las manos; insomnio; náuseas o vómitos;
alucinaciones visuales, táctiles o auditivas transitorias,
o ilusiones; agitación psicomotora; ansiedad, y crisis epilépticas.
Cuando se observen alucinaciones o ilusiones, el clínico puede
especificar con alteraciones perceptivas. Los síntomas pueden
provocar un malestar clínicamente significativo o un deterioro
de la actividad laboral, social y de otras áreas importantes
de la actividad del sujeto (Criterio C). Los síntomas no han
de deberse a enfermedad médica ni ser explicados mejor por
otro trastorno mental (p.ej., abstinencia de sedantes, hipnóticos
o ansiolíticos, o trastorno de ansiedad generalizada) (Criterio
D).
Los síntomas se alivian con frecuencia tras la administración
de alcohol u otros depresores del sistema nervioso central.
Los síntomas de abstinencia empiezan cuando las concentraciones
de alcohol en la sangre disminuyen bruscamente (p.ej., entre
4 y 12 horas) después de haber interrumpido o reducido la
bebida. Sin embargo, los síntomas de abstinencia pueden aparecer
tras largos períodos de tiempo (p.ej., unos días). Debido
a la vida media corta del alcohol, los síntomas de abstinencia
alcanzan su mayor intensidad durante el segundo día de abstinencia
y mejoran de forma marcada al cuarto o quinto días. Sin embargo,
a los síntomas de abstinencia pueden seguir síntomas de ansiedad,
insomnio y disfunción autonómica en distintos grados de intensidad
durante períodos de 3 a 6 meses.
Menos del 5% de los sujetos presenta síntomas de abstinencia
más graves (p.ej., hiperactividad autonómica intensa, temblores
y delirium por abstinencia de alcohol). Las crisis comiciales
de gran mal aparecen en menos del 3% de los sujetos.
Los criterios internacionales de diagnóstico de delirium
debido al alcohol de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación
se detallan:
A. Alteración de la conciencia (p.ej., disminución de la capacidad
de atención al entorno) con disminución de la capacidad para
centrar, mantener o dirigir la atención.
B. Cambio en las funciones cognoscitivas (como déficit de
memoria, desorientación, alteración del lenguaje) o presencia
de una alteración perceptiva que no se explica por la existencia
de una demencia previa o en desarrollo.
C. La alteración se presenta en un corto período de tiempo
(habitualmente en horas o días) y tiende a fluctuar a lo largo
del día.
D. Demostración a través de la historia, de la exploración
física y de las pruebas de laboratorio de que la alteración
es un efecto fisiológico directo de una enfermedad médica.El
delirium por abstinencia de alcohol incluye alteraciones cognoscitivas
y de la conciencia, y también alucinaciones visuales, táctiles
o auditivas ("delirium tremens"). Cuando aparece
el delirium por abstinencia es probable que exista una enfermedad
médica asociada (p.ej., insuficiencia renal, neumonía, hemorragia
digestiva, secuelas de traumatismos craneales, hipoglucemia,
alteraciones del equilibrio electrolítico o estado postoperatorio).
Alucinógenos
L S D
El LSD (dietilamida del ácido lisérgico) es una de las principales
drogas en la categoría de los Alucinógenos. Esta droga fue
descubierta por el médico alemán Hofmann, en 1938. El ácido
lisérgico es un componente más entre los muchos del argot,
un hongo que crece en el centeno y otros cereales, Hofmann
le añadió un grupo, la dietilamida, logrando de este modo,
por semisíntesis, un producto al que denominó en alemán <<lyserg-saure-Diethylamid>>,
de cuyas iniciales surgió la famosa LSD, a la que se añadió
el número 25, porque era el número del orden correspondiente
a otros tantos experimentos previos. La acción del LSD,
se inicia treinta minutos después de la toma, alcanzando su
máximo al cabo de una hora, llegando a durar unas cinco horas,
disminuye gradualmente en las ocho horas siguientes y sus
efectos persisten durante un periodo variable de tiempo.El
LSD, comúnmente llamada "ácido" o "trip", es inodoro, incoloro
y tiene un sabor ligeramente amargo. Suele ingerirse por boca.
Con frecuencia, el LSD se agrega a papel absorbente, como
papel secante, y se divide en pequeños cuadrados decorados,
de 5 mm, cada uno de los cuales constituye una dosis de 20
a 80 microgramos.
Abuso de alucinógenos
Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo
al DSM-IV son los que a continuación se detallan:
Patrón
desadaptativo de consumo de alucinógenos que conlleva un deterioro
o malestar clínicamente significativos, expresado por uno
(o más) de los ítems siguientes durante un período de 12 meses:
(1) consumo recurrente de alucinógenos, que da lugar al incumplimiento
de obligaciones en el trabajo, la escuela o en casa (p. ej.,
ausencias repetidas o rendimiento pobre relacionados con el
consumo de alucinógenos; ausencias, suspensiones o expulsiones
de la escuela relacionadas con los alucinógenos; descuido
de los niños o de las obligaciones de la casa)
(2) consumo recurrente de alucinógenos en situaciones en las
que hacerlo es físicamente peligroso (p. ej., conducir un
automóvil o accionar una máquina bajo los efectos de los alucinógenos)
(3) problemas legales repetidos relacionados con los alucinógenos
(p. ej., arrestos por comportamiento escandaloso debido a
los alucinógenos)(4) consumo continuado de los alucinógenos,
a pesar de tener problemas sociales continuos o recurrentes
o problemas interpersonales causados o exacerbados por los
efectos de los alucinógenos (p. ej., discusiones con la esposa
acerca de las consecuencias de la intoxicación o violencia
física).
Las personas
que abusan de alucinógenos los consumen mucho menos frecuentemente
que las que tienen dependencia. Aun así, pueden inclumpir
repetidamente obligaciones importantes en la escuela, el trabajo
o la casa debido al deterioro del comportamiento causado por
la intoxicación por alucinógenos. El sujeto puede consumir
alucinógenos en situaciones en las que hacerlo es físicamente
peligroso (p.ej., durante la conducción de una motocicleta
o un coche) y tener problemas legales debido al comportamiento
que deriva de la intoxicación o de la posesión de alucinógenos.
Puede haber problemas sociales o interpersonales recurrentes
debido al comportamiento del sujeto durante la intoxicación,
estilo de vida aislado o discusiones.Dependencia de alucinógenos
Los criterios
internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los
que a continuación se detallan:
Patrón desadaptativo de consumo de alucinógenos (L.S.D.
o similar) que conlleva un deterioro o malestar clínicamente
significativos, expresado por tres o más de los siguientes
ítems en algún momento de un período continuado de 12 meses:
(1) tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes
ítems:
(a)
una necesidad de cantidades marcadamente crecientes de alucinógenos
para conseguir el efecto deseado
(b) el efecto de las mismas cantidades de alucinógenos disminuye
claramente con su consumo continuado
(2) abstinencia,
definida por cualquiera de los siguientes ítems:
(a)
el síndrome de abstinencia característico para los alucinógenos
(b) se toma alucinógenos (o una sustancia muy parecida) para
aliviar o evitar los síntomas de abstinencia
(3) los alucinógenos
son tomados con frecuencia en cantidades mayores o durante
un período más largo de lo que inicialmente se pretendía
(4) existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de
controlar o interrumpir el consumo de alucinógenos
(5) se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con
la obtención de alucinógenos (p. ej., desplazarse largas distancias),
en el consumo de alucinógenos (p ej., tomarse uno tras otro)
o en la recuperación de los efectos de los alucinógenos
(6) reducción de importantes actividades sociales, laborales
o recreativas debido al consumo de alucinógenos
(7) se continúa tomando alucinógenos a pesar de tener conciencia
de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes,
que parecen causados o exacerbados por el consumo de los mismos.
Algunos de los criterios genéricos para la dependencia no
son aplicables a los alucinógenos y otros requieren una mayor
explicación. La tolerancia aparece rápidamente para los efectos
euforizantes y psicodélicos de los alucinógenos, pero no para
los efectos autonómicos como dilatación pupilar, hiperreflexia,
aumento de la tensión arterial, aumento de la temperatura
corporal, piloerección y taquicardia. Existe tolerancia cruzada
entre el LSD y otros alucinógenos (p.ej., psilocibina y mescalina).
El consumo de alucinógenos, incluso en los sujetos con un
cuadro clínico que cumple todos los criterios diagnósticos
para la dependencia, se limita normalmente a unas pocas veces
por semana. Esta frecuencia de consumo relativamente baja
(en comparación con la de otras sustancias) puede deberse
al deseo de evitar la aparición de tolerancia a los efectos
psicológicos de los alucinógenos. No se ha demostrado la abstinencia,
pero se conocen claros informes de "necesidad irresistible"
después de haber interrumpido el consumo de alucinógenos.
Debido a la larga vida media y a la prolongada duración de
la acción de la mayoría de los alucinógenos, los sujetos con
dependencia de alucinógenos acostumbran a pasar horas utilizándolos
y recuperándose de sus efectos. En cambio algunas drogas de
diseño alucinógenas (p.ej., la DMT) actúan de manera bastante
breve. Puede continuarse el consumo de alucinógenos a pesar
de tener conciencia de sus efectos adversos (p.ej., deterioro
de la memoria durante la intoxicación; "malos viajes" (bad
trips), que normalmente son reacciones de pánico o flashbacks).
Algunos sujetos
que consumen MDMA (una droga de diseño con efectos alucinógenos)
describen una "resaca" al día siguiente de su consumo que
se caracteriza por insomnio, fatiga, somnolencia, dolor en
los músculos de la mandíbula por apretar los dientes, pérdida
de peso y dolores de cabeza. Como los adulterantes o sustitutos
son en ocasiones vendidos como "ácido" u otros alucinógenos,
algunos de los efectos adversos pueden deberse a sustancias
como la estricnina, la fenciclidina o las anfetaminas. Algunos
sujetos manifiestan reacciones comportamentales peligrosas
(p.ej., saltar desde una ventana con el convencimiento de
ser capaz de "volar") debidas a la falta de conciencia y de
juicio crítico durante la intoxicación. Estos efectos
adversos parecen ser más frecuentes en los sujetos con trastornos
mentales preexistentes.
Desde América Latina para el mundo
|
|