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Intoxicación por alucinógenos
Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:
A. Presencia de un síndrome reversible específico de los alucinógenos debido a su ingestión reciente.
B. Cambios psicológicos y comportamentales desadaptativos clínicamente significativos (p.ej., ansiedad o depresión marcadas, ideas de referencia, miedo a perder el control, ideaciones paranoides, deterioro del juicio o de la actividad social o laboral) que aparecen durante o poco tiempo después del consumo del alucinógeno.
C. Cambios perceptivos que tienen lugar en un estado de alerta y vigilia totales (p.ej., intensificación subjetiva de las percepciones, despersonalización, desrealización, ilusiones, alucinaciones, sinestesias) que se aparecen durante o poco tiempo después del consumo de alucinógenos.
D. Dos (o más) de los siguientes signos que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de alucinógenos:
(1) dilatación pupilar
(2) taquicardia
(3) sudoración
(4) palpitaciones
(5) visión borrosa
(6) temblores
(7) incoordinación

E. Los síntomas no son debidos a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.La característica esencial de la intoxicación por alucinógenos es la presencia de cambios psicológicos o comportamentales desadaptativos clínicamente significativos (p.ej., ansiedad o depresión acusadas, ideas de referencia, miedo a perder el control, ideaciones paranoides, deterioro del juicio o deterioro de la actividad social o laboral) que aparecen durante o poco tiempo después (entre minutos y pocas horas) del consumo de alucinógenos (Criterios A y B). Se presentan cambios perceptivos durante o poco tiempo después del consumo de alucinógenos y tienen lugar en un estado de vigilia y alerta totales (Criterio C). Estos cambios incluyen intensificación subjetiva de las percepciones, despersonalización, desrealización, ilusiones, alucinaciones y sinestesias. Además, el diagnóstico requiere que haya dos o más de los siguientes signos fisiológicos: dilatación pupilar, taquicardia, sudoración, palpitaciones, visión borrosa, temblores e incoordinación (Criterio D). Los síntomas no han de deberse a enfermedad médica ni explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental (Criterio E).
La intoxicación por alucinógenos empieza habitualmente con algunos efectos estimulantes como inquietud y activación autonómica. Pueden aparecer náuseas. Sigue entonces una secuencia de experiencias, con síntomas más o menos intensos según la dosis. El sentimiento de euforia puede alternar rápidamente con depresión o ansiedad. Las ilusiones visuales iniciales o el aumento de experiencias  sensoriales pueden provocar alucinaciones. Las sinestesias (mezcla de estímulos sensoriales) pueden dar lugar, por ejemplo, a sonidos "vistos". Las alucinaciones son habitualmente visuales, con frecuencia toman formas o figuras geométricas, en ocasiones personas y objetos. Más rara vez se experimentan alucinaciones auditivas o táctiles. En la mayoría de los casos se conserva el sentido de la realidad (el sujeto sabe que los efectos son inducidos por la sustancia).

Anfetaminas
Las Anfetaminas son aminas simpatomimémicas o adrenérgicas, de fórmula química estructural semejante a la adrenalina. Las dos Anfetaminas más utilizadas, de donde derivan las más modernas drogas de este grupo son: 1º, el sulfato de d-anfetamina o d-fenil-isopropilamina (dexedrina), que corresponde al isomero dextrogiro de esta sustancia, y 2º, sulfato de anfetamina racémica (benzedrina).
El compuesto dextrogiro (dexedrina o d-benzedrina) es dos veces más activo que el compuesto racémico (benzedrina) y cuatro veces más activo que el levogiro. Farmacológicamente, a medida que un compuesto de estructura química semejante a la adrenalina, se va apartando de ella para aproximarse a las anfetaminas, estos van aumentando su actividad estimulante del Sistema Nervioso Central y disminuyendo su actividad sobre la periferia del organismo (Sistema Neurovegetativo).
Entre los preparados psicoestimulantes anfetamínicos más manejados destacan la anfetamina, fentermina, clorfentermina y metanfetamina, este último de gran importancia, pues es la base del grupo de MDMA (Extasis) y también es vendido en forma de polvo (sulfato) conocido como "Speed". También han ido surgiendo una serie de compuestos, que pertenecen al grupo de aminas heterocíclicas no anfetamínicas, obtenido a partir del ácido piperdinacético, como el metilfenidato y el pripadol. Otras aminas heterocíclicas son el facetoterano y la fenmentracina.
Son los fármacos estimulantes del S.N.C. más utilizados. Son fármacos relativamente recientes, ya que su precursora la Efedrina, fue aislada en Pekín en 1926, si bien la planta de la que procede (Catha Edulis) ya había sido utilizada desde antiguo en el tratamiento del asma. A partir de los años 60 la publicidad pone de nuevo en auge el consumo de Anfetaminas (o sustancias afines, como la pemolina) debido a sus propiedades inhibidoras del apetito (anorexígenas) que permiten mantener una figura de acuerdo a los "cánones de belleza de esta época", pagando el altísimo precio de generar una adicción.

Abuso de anfetaminas

Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:

Patrón desadaptativo de consumo de anfetaminas que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por uno (o más) de los ítems siguientes durante un período de 12 meses:

(1) consumo recurrente de anfetaminas, que da lugar al incumplimiento de obligaciones en el trabajo, la escuela o en casa (p. ej., ausencias repetidas o rendimiento pobre relacionados con el consumo de anfetaminas; ausencias, suspensiones o expulsiones de la escuela relacionadas con las anfetaminas; descuido de los niñosos o de las obligaciones de la casa)
(2) consumo recurrente de anfetaminas en situaciones en las que hacerlo es físicamente peligroso (p. ej., conducir un automóvil o accionar una máquina bajo los efectos de las anfetaminas)
(3) problemas legales repetidos relacionados con las anfetaminas (p. ej., arrestos por comportamiento escandaloso debido a las anfetaminas)
(4) consumo continuado de las anfetaminas, a pesar de tener problemas sociales continuos o recurrentes o problemas interpersonales causados o exacerbados por los efectos de las anfetaminas (p. ej., discusiones con la esposa acerca de las consecuencias de la intoxicación o violencia física).En la mayoría de los casos se presentan problemas legales como resultado del comportamiento durante la intoxicación por anfetaminas (especialmente comportamiento agresivo), como consecuencia de la obtención de la droga en el mercado ilegal debido a la tenencia o consumo de drogas. Ocasionalmente, los individuos con abuso de anfetamina incurrirán en acciones ilegales (p.ej., manufacturación de anfetaminas, robo) para obtener la droga; sin embargo, este comportamiento es más habitual entre los sujetos con dependencia. Puede darse el caso de que los individuos continúen consumiendo la sustancia a pesar de tener el conocimiento de que su uso continuado lleva a discusiones familiares mientras están intoxicados o representa un mal ejemplo para los niños y otros familiares próximos. Cuando estos problemas se acompañan de demostraciones de tolerancia, abstinencia o comportamiento compulsiva, se debe considerar preferentemente un diagnóstico de dependencia de anfetamina antes que de abuso de anfetamina.

Dependencia de anfetaminas

Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:

Patrón desadaptativo de consumo de anfetaminas que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por tres o más de los siguientes ítems en algún momento de un período continuado de 12 meses:

(1) tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:

(a) una necesidad de cantidades marcadamente crecientes de anfetaminas para conseguir el efecto deseado
(b) el efecto de las mismas cantidades de anfetaminas disminuye claramente con su consumo continuado
(2) abstinencia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:
(a) el síndrome de abstinencia característico para las anfetaminas
(b) se toma anfetaminas (o una sustancia muy parecida) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia

(3) las anfetaminas son tomadas con frecuencia en cantidades mayores o durante un período más largo de lo que inicialmente se pretendía      
(4) existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el consumo de anfetaminas
(5) se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de anfetaminas (p. ej., desplazarse largas distancias), en el consumo de anfetaminas (p ej., tomar una pastilla tras otra) o en la recuperación de los efectos de las anfetaminas
(6) reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo de anfetaminas
(7) se continúa tomando anfetaminas a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes, que parecen causados o exacerbados por el consumo de anfetaminas
Los patrones de consumo y curso para la dependencia de anfetamina son similares a los de la dependencia de cocaína debido a que las dos sustancias son potentes estimulantes del sistema nervioso central, con efectos psicoactivos y simpaticomiméticos similares. Sin embargo, las anfetaminas tienen un efecto más duradero que el de la cocaína y, en consecuencia, son autoadministradas con menos frecuencia. Como en la dependencia de cocaína, su consumo puede ser crónico o episódico, a atracones ("speed runs") salpicados con breves períodos libres de la droga. El comportamiento violento o agresivo se asocia con la dependencia de anfetamina, especialmente cuando se fuma en grandes dosis (p.ej., "hielo") o se administra por vía intravenosa. Como en el caso de la cocaína, son habituales la ansiedad intensa pero temporal, así como la ideación paranoide y los episodios psicóticos parecidos a los de la esquizofrenia de tipo paranoide, sobre todo cuando se consumen dosis altas. Se presenta tolerancia a las anfetaminas, y esto comporta un incremento progresivo y sustancial de las dosis, pero algunos sujetos con dependencia de anfetamina presentan tolerancia inversa (sensibilización). En estos casos pequeñas dosis pueden producir acusados efectos estimulantes y otros efectos mentales y neurológicos adversos.

Intoxicacion por anfetaminas

Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:

A. Consumo reciente de anfetamina o sustancias afines (p.ej., metilfenidato).
B. Cambios psicológicos y comportamentales desadaptativos clínicamente significativos (p.ej., euforia o embotamiento afectivo; cambios de la sociabilidad; hipervigilancia; sensibilidad interpersonal; ansiedad, tensión o cólera; comportamiento estereotipada; deterioro de la capacidad de juicio o de la actividad social o laboral) que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de anfetamina o sustancias afines.
C. Dos (o más) de los siguientes signos y síntomas, que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de anfetaminas o sustancias afines:

(1) dilatación pupilar
(2) taquicardia
(3) sudoración
(4) palpitaciones
(5) visión borrosa
(6) temblores
(7) incoordinación

D. Los síntomas no se deben a una enfermedad médica y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.La característica esencial de la intoxicación por anfetamina es la presencia de cambios psicológicos o comportamentales desadaptativos clínicamente significativos que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de anfetamina o sustancias de acción similar (Criterio A y B). La intoxicación por anfetamina empieza generalmente con una sensación de bienestar ("high"), seguida por la aparición de euforia, sensación de más vigor, tendencia al contacto social, hiperactividad, inquietud, hipervigilancia, sensibilidad interpersonal, locuacidad, ansiedad, tensión, estado de alerta, grandiosidad, comportamiento estereotipado y repetitivo, cólera, rabia, violencia y deterioro del juicio. En el caso de intoxicación crónica, puede haber embotamiento afectivo junto con fatiga o tristeza y retraimiento social. Estos cambios psicológicos y comportamentales se acompañan de dos o más de los siguientes signos y síntomas: taquicardia o bradicardia; dilatación pupilar; elevación o disminución de la tensión arterial; sudoración o escalofríos; náuseas o vómitos; pérdida de peso demostrable; agitación o retraso psicomotores; debilidad muscular, depresión respiratoria, dolores en el pecho o arritmias cardíacas, y confusión, crisis comiciales, discinesias, distonías o coma (Criterio C). La intoxicación por anfetamina, tanto aguda como crónica, se asocia con frecuencia al deterioro de la actividad laboral o social. Los síntomas no son debidos a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (Criterio D). La magnitud y las manifestaciones de los cambios psicológicos y comportamentales dependen de la dosis consumida y de las características individuales de la persona que la utiliza (p.ej., tolerancia, grado de absorción, cronicidad del uso). Los cambios asociados con intoxicación empiezan no más tarde de 1 hora después del consumo de la sustancia y a veces en segundos, dependiendo de la droga específica y el método de administración.

Abstinencia de anfetaminas

Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:

A. Interrupción (o disminución) del consumo de anfetaminas (o sustancias afines) después de su consumo prolongado y en grandes cantidades.
B. Estado de ánimo disfórico y dos (o más) de los siguientes cambios fisiológicos, que aparecen horas o días después del Criterio A:

(1) fatiga
(2) sueños vívidos, desagradables
(3) insomnio o hipersomnia
(4) aumento del apetito
(5) retraso o agitación psicomotores

C. Los síntomas del Criterio B causan un malestar clínicamente significativo o un deterioro de la actividad social laboral, o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
D. Los síntomas no son debidos a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.

La característica esencial de la abstinencia de anfetamina es la presencia de un síndrome de abstinencia característico que se presenta entre pocas horas y varios días después de la interrupción o reducción del consumo prolongado de dosis altas de anfetaminas (Criterio B). El síndrome de abstinencia se caracteriza por la aparición de humor disfórico y dos o más de los siguientes cambios fisiológicos: fatiga, sueños vívidos y desagradables, insomnio o hipersomnia, apetito incrementado y retraso o agitación psicomotores. También puede haber anhedonía y necesidad irresistible de tomar la droga (craving), pero no forman parte de los criterios diagnósticos. Los síntomas causan un malestar clínicamente significativo o un deterioro de la actividad laboral, social y de otras áreas importantes de la actividad del individuo (Criterio C). Estos síntomas no tienen que deberse a enfermedad médica ni explicarse mejor por otro trastorno mental.
Los síntomas de abstinencia aparecen habitualmente tras un episodio de consumo intenso a dosis altas. Estos períodos se caracterizan por la presencia de sentimientos displacenteros intensos de lasitud y depresión, que generalmente requieren varios días de descanso y recuperación. Durante el consumo abundante de estimulantes se presenta pérdida de peso mientras que en la abstinencia se observa un incremento del apetito con una rápida ganancia de peso. Los síntomas depresivos pueden durar varios días y acompañarse de ideas suicidas.

Marihuana (Cannabis)
La marihuana es una mezcla verde o gris de flores secas cortadas en trocitos de la planta Cannabis Sativa. A veces es adulterada con otras plantas, tales como orégano, te, alfalfa, y parece que se le añade en origen datura, causando efectos más potentes.
El principal ingrediente activo en la marihuana es el THC (delta-9-tetrahydrocanabinol).
Su consumo se realiza sola o mezclada con tabaco haciendo un cigarrillo ("canuto o porro"), normalmente los cigarrillos se cierran por los dos extremos por falta de adherencia del producto.
Los efectos o actividad farmacologica de la Marihuana, irán en relación a su riqueza en THC y esta riqueza variará con arreglo al clima donde creció la planta, método de cultivo, recolección, almacenamiento, en resumen, sus efectos, serán similares a los del hachís, pero menos potentes.
Existen más de 200 palabras comunes para la marihuana incluyendo "pot," "herb," "weed," "boom," "Mary Jane," "gangster,"y "chronic." Usualmente se fuma como un cigarrillo llamado "joint" o "nail" o utilizando una pipa. En los últimos años se ha encontrado "blunts", o cigarrillos en los que se ha reemplazado el tabaco por marihuana, muchas veces combinada con otra droga como el crack. Algunos consumidores también mezclan la marihuana con alimentos o la usan para hacer té.

Abuso de marihuana
Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:
Patrón desadaptativo de consumo de Cannabis que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por uno (o más) de los ítems siguientes durante un período de 12 meses:(1) consumo recurrente de Cannabis, que da lugar al incumplimiento de obligaciones en el trabajo, la escuela o en casa (p. ej., ausencias repetidas o rendimiento pobre relacionados con el consumo de Cannabis; ausencias, suspensiones o expulsiones de la escuela relacionadas con Cannabis; descuido de los niños o de las obligaciones de la casa)
(2) consumo recurrente de Cannabis en situaciones en las que hacerlo es físicamente peligroso (p. ej., conducir un automóvil o accionar una máquina bajo los efectos de Cannabis)
(3) problemas legales repetidos relacionados con Cannabis (p. ej., arrestos por comportamiento escandaloso debido a Cannabis)
(4) consumo continuado de Cannabis, a pesar de tener problemas sociales continuos o recurrentes o problemas interpersonales causados o exacerbados por los efectos de Cannabis (p. ej., discusiones con la esposa acerca de las consecuencias de la intoxicación o violencia física).El consumo periódico y la intoxicación por Cannabis pueden interferir las actividades laborales o escolares y ser peligrosos en situaciones como la conducción de vehículos. Puede haber problemas legales como consecuencia de detenciones por posesión de Cannabis. Cuando hay niveles significativos de tolerancia, o cuando los problemas físicos se asocian con el consumo compulsivo de Cannabis, debe considerarse el diagnóstico de dependencia en lugar del de abuso.

Dependencia de marihuana
Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:
Patrón desadaptativo de consumo de Cannabis que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por tres o más de los siguientes ítems en algún momento de un período continuado de 12 meses:
(1) tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:

(a) una necesidad de cantidades marcadamente crecientes de Cannabis para conseguir el efecto deseado
(b) el efecto de las mismas cantidades de Cannabis disminuye claramente con su consumo continuado
(2) abstinencia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:
(a) el síndrome de abstinencia característico para Cannabis
 (b) se toma Cannabis (o una sustancia muy parecida) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia

(3) Cannabis es tomada con frecuencia en cantidades mayores o durante un período más largo de lo que inicialmente se pretendía      
(4) existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el consumo de Cannabis
(5) se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de Cannabis (p. ej., desplazarse largas distancias), en el consumo de Cannabis (p ej., tomarse uno tras otro) o en la recuperación de los efectos de Cannabis
(6) reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo de Cannabis
(7) se continúa tomando Cannabis a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes, que parecen causados o exacerbados por el consumo de la misma. Los sujetos con dependencia de Cannabis presentan un consumo compulsivo y en general no desarrollan dependencia fisiológica, aunque la tolerancia a muchos de los efectos de Cannabis ha sido observada en sus consumidores crónicos. También se han observado algunos síntomas de abstinencia, pero sin significación clínica. Los sujetos con dependencia de Cannabis consumen abundantes cantidades a lo largo del día durante meses o años e invierten muchas horas para adquirir y consumir la sustancia, lo que interfiere con frecuencia las actividades sociales, laborales o recreativas. Los sujetos con dependencia de Cannabis pueden persistir en el consumo a pesar de conocer los problemas físicos (p.ej., tos crónica relacionada con fumar tabaco) o los problemas psicológicos (p.ej., sedación excesiva como resultado del consumo de dosis altas) que ello comporta.

 

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