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Alcohol Alucinogenos Anfetaminas Marihuana Cocaína Inhalantes Nicotina Opiáceos
Intoxicación por marihuana
Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:

A. Presencia de un síndrome reversible específico de Cannabis debido a su ingestión reciente.
B. Cambios psicológicos o comportamentales desadaptativos clínicamente significativos (p.ej., deterioro de la coordinación motora, euforia, ansiedad, sensación de que el tiempo transcurre lentamente, deterioro de la capacidad de juicio, retraimiento social) que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de Cannabis.
C. Dos (o más) de los siguientes signos que aparecen a las 2 horas del consumo de Cannabis:
(1) inyección conjuntival
(2) aumento de apetito
(3) sequedad de boca
(4) taquicardia

D. Los síntomas no son debidos a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.La característica esencial de la intoxicación por Cannabis es la presencia de cambios psicológicos o comportamentales clínicamente significativos que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de Cannabis (Criterios A y B). La intoxicación se inicia típicamente con una sensación de bienestar (high) seguida de síntomas que incluyen euforia con risas inapropiadas y grandiosidad, sedación, letargia, deterioro de la memoria inmediata, dificultades para llevar a cabo procesos mentales complejos, deterioro de la capacidad de juicio, percepciones sensoriales distorsionadas, deterioro de la actividad motora y sensación de que el tiempo transcurre lentamente. Ocasionalmente, aparece ansiedad (que puede ser grave), disforia o retraimiento social. Estos efectos psicoactivos se acompañan de dos o más de los siguientes signos, que se presentan a las 2 horas del consumo de Cannabis: irritación conjuntival, aumento del apetito, sequedad de boca y taquicardia (Criterio C). Los síntomas no son debidos a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (Criterio D).
La intoxicación se presenta en unos minutos si se fuma Cannabis, pero puede tardar horas si la droga es ingerida por vía oral. Los efectos duran habitualmente 3-4 horas, siendo mayor la duración cuando la sustancia es administrada por vía oral. La magnitud de los cambios comportamentales o psicológicos depende de la dosis, el método de administración y las características individuales de la persona que consume la sustancia, como son el grado de absorción, la tolerancia y la sensibilidad a los efectos de la sustancia. Debido a que muchos cannabinoides, incluyendo el delta-9-THC, son solubles en grasas, los efectos del Cannabis o Hashish pueden durar o reaparecer ocasionalmente en 12-24 horas a causa de la lenta liberación de las sustancias psicoactivas de los tejidos grasos o de la circulación enterohepática.

Cocaína
La presentación mas común de la cocaína es el clorhidrato de cocaína el cual es un polvo blanco fino, cristalino y soluble en agua. Se suele mezclar con substancias tales como talco, maicena, anfetaminas, quinina, ácido básico, estricnina, detergentes, formol, etc. De ahí que su pureza fluctúe entre un 5% y un 50%. La forma más común de utilizar el polvo de cocaína es inhalándolo aunque también puede administrarse por vía intravenosa.
El "Crack" o Base Libre es un derivado de la cocaína. Se obtiene calentando el hidrocloruro de cocaína con éter, amonia o bicarbonato de soda (baking soda). El nombre proviene del sonido que hace la mezcla al calentarse. Se presenta en forma de rocas blancas. El Crack que es un derivado procesado de la cocaína, suele fumarse en pipa.
Otras de las presentaciones de la cocaína es el basuco. El basuco es un producto colateral del proceso de fabricación del clorhidrato de cocaína y es sumamente tóxico. Su aspecto es el de un polvo chocolate de carácter terroso que contiene algún porcentaje del alcaloide pero en su mayor parte esta compuesto de residuos propios del proceso de elaboración de la pasta básica. Es mas barato que el clorhidrato y se utiliza fumándolo con tabaco o marihuana.

Abuso de cocaína
Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:
Patrón desadaptativo de consumo de cocaína que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por uno (o más) de los ítems siguientes durante un período de 12 meses:

(1) consumo recurrente de cocaína, que da lugar al incumplimiento de obligaciones en el trabajo, la escuela o en casa (p. ej., ausencias repetidas o rendimiento pobre relacionados con el consumo de cocaína; ausencias, suspensiones o expulsiones de la escuela relacionadas con la cocaína; descuido de los niños o de las obligaciones de la casa)
(2) consumo recurrente de cocaína en situaciones en las que hacerlo es físicamente peligroso (p. ej., conducir un automóvil o accionar una máquina bajo los efectos de los alucinógenos)
(3) problemas legales repetidos relacionados con la cocaína (p. ej., arrestos por comportamiento escandaloso debido a la cocaína)
(4) consumo continuado de la cocaína, a pesar de tener problemas sociales continuos o recurrentes o problemas interpersonales causados o exacerbados por los efectos de la cocaína (p. ej., discusiones con la esposa acerca de las consecuencias de la intoxicación o violencia física).La intensidad y frecuencia de la administración de cocaína son menores en el abuso que en los casos de dependencia. Los episodios de consumo con problemas, el descuido de las responsabilidades y los conflictos interpersonales aparecen a menudo en ocasiones especiales o en días de cobro, dando lugar a un patrón de consumo de dosis altas en períodos breves de tiempo (horas o días) seguidos por períodos más largos (semanas o meses) de consumo ocasional o de abstinencia sin problemas. Los problemas legales pueden ser resultado de la posesión o el consumo de droga. Cuando los problemas asociados al consumo se acompañan de demostraciones de tolerancia, abstinencia o comportamiento compulsivo relacionado con la obtención y administración de cocaína, debe considerarse el diagnóstico de dependencia más que el de abuso.

Dependencia de cocaína
Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:
Patrón desadaptativo de consumo de cocaína que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por tres o más de los siguientes ítems en algún momento de un período continuado de 12 meses:

(1) tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:

(a) una necesidad de cantidades marcadamente crecientes de cocaína para conseguir el efecto deseado
(b) el efecto de las mismas cantidades de cocaína disminuye claramente con su consumo continuado
(2) abstinencia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:
(a) el síndrome de abstinencia característico para la cocaína
(b) se toma cocaína (o una sustancia muy parecida) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia
(3) la cocaína es tomada con frecuencia en cantidades mayores o durante un período más largo de lo que inicialmente se pretendía      
(4) existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el consumo de cocaína
(5) se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de cocaína (p. ej., desplazarse largas distancias), en el consumo de cocaína (p ej., tomar una pastilla tras otra) o en la recuperación de los efectos de la cocaína
(6) reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo de cocaína
(7) se continúa tomando cocaína a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes, que parecen causados o exacerbados por el consumo de cocaína
La cocaína posee potentes efectos eufóricos y puede dar lugar a dependencia tras su consumo durante breves períodos de tiempo. Un signo inicial de la dependencia de cocaína lo constituye la creciente dificultad para resistirse a su consumo cuando el sujeto dispone de ella. Debido a su corta vida media se necesitan dosis frecuentes para mantener su efecto euforizante. Los sujetos con dependencia de cocaína suelen gastar mucho dinero en un espacio breve de tiempo y, como resultado de ello, pueden llegar a implicarse en robos, prostitución o negocios con la droga, o solicitar anticipos para comprar la droga. Los sujetos con dependencia de cocaína a menudo necesitan discontinuar el consumo para descansar o para obtener fondos adicionales. Las responsabilidades laborales o familiares, como el cuidado de los hijos, pueden abandonarse para obtener o consumir la cocaína. Son frecuentes las complicaciones físicas o mentales como ideación paranoide, comportamiento agresivo, ansiedad, depresión y pérdida de peso. La tolerancia aparece con el consumo repetido, en función de la vía de administración. Pueden observarse síntomas de abstinencia, en especial estados de ánimo disfóricos, pero suelen ser transitorios y asociados al consumo de dosis altas.


Intoxicación por cocaína
Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:

A. Consumo reciente de cocaína.
B. Cambios psicológicos comportamentales desadaptativos clínicamente significativos (sexualidad inapropiada, comportamiento agresivo, labilidad emocional, deterioro de la capacidad de juicio y deterioro de la actividad laboral o social) que se presentan durante la intoxicación o pocos minutos después del consumo de cocaína.
C. Dos o más de los siguientes signos, que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de cocaína:
(1) taquicardia o bradicardia
(2) dilatación pupilar
(3) aumento o disminución de la tensión arterial
(4) sudoración o escalofríos
(5) náuseas o vómitos
(6) pérdida de peso demostrable
(7) agitación o retraso psicomotores
(8) debilidad muscular, depresión respiratoria, dolor en el pecho o arritmias cardíacas
(9) confusión, crisis comiciales, discinesias, distonías o coma
D. Los síntomas no se deben a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.La  característica esencial de intoxicación por cocaína es la presencia de cambios psicológicos o comportamentales desadaptativos clínicamente significativos que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de cocaína(Criterios A y B). La intoxicación por cocaína empieza habitualmente con una sensación de euforia (high) e incluye uno o más de los síntomas siguientes: euforia con incremento de la sensación de vigor, sociabilidad, hiperactividad, inquietud, hipervigilancia, sensibilidad interpersonal, charlatanería, ansiedad, tensión, estado de alerta, grandiosidad, comportamientos estereotipados y repetitivos, rabia o cólera y deterioro de la capacidad de juicio y, en el caso de intoxicación crónica, afectividad embotada, cansancio o tristeza y retraimiento social. Estos cambios psicológicos y comportamentales se acompañan de dos o más de los siguientes signos y síntomas, que aparecen durante la intoxicación o poco tiempo después: taquicardia o bradicardia, dilatación pupilar, aumento o disminución de la tensión arterial, sudoración o escalofríos, náuseas o vómitos, pérdida de peso demostrable, agitación o retraso psicomotores, debilidad muscular, depresión respiratoria, dolor en el pecho o arritmias cardíacas y confusión, crisis comiciales, discinesias, distonías o coma (Criterio C). La intoxicación aguda o crónica se asocia a menudo con deterioro de la actividad social o laboral. La intoxicación grave puede conducir al coma. Para establecer el diagnóstico de intoxicación por cocaína los síntomas no han de ser debidos a enfermedad médica ni explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental (Criterio D).
La magnitud y el tipo de los cambios psicológicos o comportamentales dependen de muchas variables, que incluyen la dosis consumida y las características individuales del sujeto que consume la sustancia (p.ej., tolerancia, grado de absorción, cronicidad del consumo y contexto en el que se ingiere la droga). Los efectos estimulantes observados más frecuentemente son euforia, aumento del pulso y la tensión arterial, y actividad psicomotora. Los efectos depresores como tristeza, bradicardia, descenso de la tensión arterial y disminución de la actividad psicomotora son menos frecuentes y sólo aparecen con el consumo crónico de dosis altas.

Abstinencia de cocaína
Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:

A. Interrupción (o disminución) del consumo prolongado de abundantes cantidades de cocaína.
B. Estado de ánimo disfórico y dos (o más) de los siguientes cambios fisiológicos, que aparecen pocas horas o días después del Criterio A:
(1) fatiga
(2) sueños vívidos y desagradables
(3) insomnio o hipersomnia
(4) aumento del apetito
(5) retraso o agitación psicomotores

C. Los síntomas del Criterio B causan un malestar clínicamente significativo o un deterioro de la actividad laboral, social o de otras áreas importantes de la actividad del sujetos.
D. Los síntomas no son debidos a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.La característica esencial de la abstinencia de cocaína es la presencia de un síndrome característico de abstinencia que aparece en pocas horas o algunos días después de interrumpir (o disminuir) el consumo abundante y prolongado de cocaína (Criterio B). El síndrome de abstinencia se caracteriza por la presencia de un estado de ánimo disfórico acompañado por dos o más de los siguientes cambios fisiológicos: fatiga, sueños vívidos y desagradables, insomnio o hipersomnia, aumento del apetito e inhibición o agitación psicomotoras. Puede haber, sin formar parte de los criterios diagnósticos, anhedonía y deseo irresistible de cocaína (craving). Estos síntomas provocan un malestar clínico significativo o deterioro laboral, social o de otras áreas importantes de la actividad del individuo (Criterio C). Los síntomas no deberán a enfermedad médica ni se explicarán mejor por la presencia de otro trastorno mental (Criterio D).
Los síntomas de abstinencia aguda ("crash") se observan con frecuencia después de períodos de consumo de dosis altas y repetidas ("runs" o "binges"). Estos períodos se caracterizan por sentimientos  intensos y desagradables de lasitud y depresión, que requieren generalmente algunos días de descanso y recuperación. Pueden aparecer síntomas depresivos con ideas o comportamiento suicidas, que constituyen el problema más grave observado durante el "crashing" u otras formas de abstinencia de cocaína. Un número no despreciable de sujetos con dependencia de cocaína tienen pocos o ningún síntoma demostrable de abstinencia al interrumpir su consumo.

Inhalantes
Cualquier producto que contenga alguna de las siguientes sustancias químicas puede constituir objeto de adicción : Acetato, benzeno, tetracloruro de carborno, cloroformo, ciclohexano, éter y varios alcoholes, cetonas incluyendo las acetonas, mexano, nafta, percloretileno, tolueno, tricloretileno y triclorofano.
Muchos productos de uso general, tanto domésticos como industriales, se inhalan para producir intoxicación. Entre ellos se destacan::

  • Pegamentos y colas de contacto de secado rápido.
  • Pinturas, lacas, quitapinturas y quitayesos, líquidos para corregir errores tipográficos ("tipp-ex") y sus correspondientes disolventes.
  • Productos derivados del petróleo, líquidos para mecheros ( incluido el gas butano ), anticongelante, líquidos para limpieza en seco, laca para el pelo y acetona para quitar el esmalte de las uñas.
  • Gases propulsores de los aerosoles, incluyendo desodorantes, purificadores de aire, insecticidas, sprays de pintura y extintores de incendios.
  • Alcohol medicinal, limpiadores de metal, detergentes, betún de zapatos y tintes.
Abuso de inhalantes
Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:
Patrón desadaptativo de consumo de inhalantes que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por uno (o más) de los ítems siguientes durante un período de 12 meses:


(1) consumo recurrente de inhalantes, que da lugar al incumplimiento de obligaciones en el trabajo, la escuela o en casa (p. ej., ausencias repetidas o rendimiento pobre relacionados con el consumo de inhalantes; ausencias, suspensiones o expulsiones de la escuela relacionadas con la inhalantes; descuido de los niños o de las obligaciones de la casa)
(2) consumo recurrente de inhalantes en situaciones en las que hacerlo es físicamente peligroso (p. ej., conducir un automóvil o accionar una máquina bajo los efectos de inhalantes)
(3) problemas legales repetidos relacionados con los inhalantes (p. ej., arrestos por comportamiento escandaloso debido a los inhalantes)
(4) consumo continuado de inhalantes, a pesar de tener problemas sociales continuos o recurrentes o problemas interpersonales causados o exacerbados por los efectos de los inhalantes (p. ej., discusiones con la esposa acerca de las consecuencias de la intoxicación o violencia física).

Los individuos que abusan de los inhalantes pueden tomarlos en situaciones peligrosas (p.ej., conduciendo un automóvil o manejando maquinaria mientras el juicio y la coordinación están deteriorados debido a la intoxicación por inhalantes). El consumo repetido de inhalantes puede estar asociado a conflictos familiares y problemas escolares (p.ej., ausencias sin permiso, malas notas, expulsiones de la escuela).

Dependencia de inhalantes
Los criterios internacionales de diagnóstico de acuerdo al DSM-IV son los que a continuación se detallan:
Patrón desadaptativo de consumo de inhalantes que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por tres o más de los siguientes ítems en algún momento de un período continuado de 12 meses:

(1) tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes ítems
(a) una necesidad de cantidades marcadamente crecientes de   inhalantes para conseguir el efecto deseado
(b) el efecto de las mismas cantidades de  inhalantes disminuye claramente con su consumo continuado
(2) abstinencia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:
(a) el síndrome de abstinencia característico para los inhalantes
(b) se toma inhalantes (o una sustancia muy parecida) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia

(3) los inhalantes son tomados con frecuencia en cantidades mayores o durante un período más largo de lo que inicialmente se pretendía      
(4) existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el consumo de  inhalantes
(5) se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de   inhalantes (p. ej., desplazarse largas distancias), en el consumo de   inhalantes (p ej., tomarse uno tras otro) o en la recuperación de los efectos de los inhalantes
(6) reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo de  inhalantes
(7) se continúa tomando  inhalantes a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes, que parecen causados o exacerbados por el consumo de los mismos Algunos de los criterios genéricos para la dependencia de sustancias no son aplicables a los  inhalantes, mientras que otros requieren ser más ampliamente formulados. Se ha observado tolerancia a los efectos de los inhalantes entre individuos con un frecuente consumo de éstos, pero se desconocen su prevalencia y su importancia clínica. Se ha descrito un posible síndrome de abstinencia con inicio entre 24 y 48 horas después de interrumpir el consumo y con una duración de 2-5 días, con síntomas que incluyen alteraciones del sueño, temblores, irritabilidad, diaforesis, náuseas e ilusiones pasajeras. De todos modos, este síndrome no ha sido correctamente documentado y parece carecer de importancia clínica.  Así pues, la dependencia de inhalantes no incluye un síndrome de abstinencia característico ni la evidencia del consumo de inhalantes para aliviar o evitar los síntomas de la abstinencia. Sin embargo, los inhalantes pueden ser tomados durante períodos de tiempo más largos o en cantidades más grandes de lo pretendido en un principio, y los sujetos que los consumen pueden encontrar dificultades para interrumpir o reducir su utilización. Debido a que los inhalantes no son caros y son legales y fáciles de obtener, es raro que se invierta mucho tiempo tratando de conseguirlos. Sin embargo, sí puede invertirse gran cantidad de tiempo en recuperarse de los efectos de su uso. El consumo de recurrente de inhalantes puede dar lugar al abandono o la disminución de actividades importantes de tipo social, laboral o recreativo, y el consumo de la sustancia puede persistir a pesar de que el sujeto tenga conocimiento de los perjuicios físicos (p.ej., afecciones hepáticas o lesiones de los sistemas nerviosos central y periférico) o psicológicos (p.ej., depresión grave) que su consumo comporta.

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