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Esquizofrenia
y otros trastornos psicóticos
Parte
1 - Parte
2 - Parte 3
Descripción
Subtipos
F20.0x
Tipo paranoide [295.30]
F20.1x
Tipo desorganizado [295.10]
F20.2x
Tipo catatónico [295.20]
F20.3x
Tipo indiferenciado [295.90]
F20.5x
Tipo residual [295.60]
Otros
trastornos psicóticos
F20.8
Trastorno esquizofreniforme [295.40]
F25.x
Trastorno esquizoafectivo
F22.0
Trastorno delirante [297.1]
F23.8x
Trastorno psicótico breve [298.8]
F24.
Trastorno psicótico compartido [297.3]
Trastorno
psicótico debido a enfermedad médica
Trastorno
psicótico inducido por sustancias
F29
Trastorno psicótico no especificado [298.9]
Por definición,
la esquizofrenia difiere del trastorno
esquizofreniforme por su duración. La esquizofrenia
implica la presencia de síntomas (incluidos los síntomas prodrómicos
o residuales) durante al menos 6 meses, en tanto que la duración
total de los síntomas en el trastorno esquizofreniforme debe
ser al menos 1 mes, pero de menos de 6 meses. El trastorno
esquizofreniforme también exige que no haya un deterioro de
la actividad. El trastorno
psicótico breve se define por la presencia de
ideas delirantes, alucinaciones, lenguaje desorganizado, o
comportamiento catatónico o gravemente desorganizado, que
dura por lo menos 1 día, pero menos de 1 mes.
El diagnóstico diferencial entre la esquizofrenia y el trastorno
delirante se basa en la naturaleza de las ideas
delirantes (no extrañas en el trastorno delirante) y en la
ausencia de otros síntomas característicos de la esquizofrenia
(p. ej., alucinaciones, lenguaje o comportamiento desorganizado,
o síntomas negativos manifiestos). El trastorno delirante
es particularmente difícil de diferenciar del tipo paranoide
de la esquizofrenia, porque este subtipo no incluye una marcada
desorganización del lenguaje, comportamiento desorganizado
o afectividad aplanada o inapropiada y está asociada a menudo
a un menor deterioro de la actividad de lo que es característico
en los otros tipos de esquizofrenia. Cuando en el trastorno
delirante hay una actividad psicosocial empobrecida, acostumbra
a ser una consecuencia directa de las mismas creencias delirantes.
Puede establecerse un diagnóstico de trastorno
psicótico no especificado si no se dispone de
información suficiente para elegir entre esquizofrenia y otros
trastornos psicóticos (p. ej., trastorno esquizoafectivo)
o para determinar si los síntomas están producidos por alguna
sustancia o son resultado de una enfermedad médica. Estas
dudas son especialmente frecuentes en las primeras etapas
del curso del trastorno.
Aunque la esquizofrenia y los trastornos
generalizados del desarrollo (p. ej., el trastorno
autista), comparten alteraciones del lenguaje, la afectividad
y el contacto interpersonal, pueden diferenciarse de varias
formas. Los trastornos generalizados del desarrollo se detectan
de forma característica durante la niñez o la primera infancia
(habitualmente antes de los 3 años), mientras que un inicio
tan temprano es raro en la esquizofrenia. Además, en los trastornos
generalizados del desarrollo hay una ausencia de ideas delirantes
y alucinaciones evidentes, hay anormalidades más importantes
en la afectividad y no hay lenguaje, o es muy limitado, caracterizándose
por estereotipias y anormalidades en la prosodia. En ocasiones,
la esquizofrenia se presenta en sujetos con un trastorno generalizado
del desarrollo; el diagnóstico de esquizofrenia sólo es apropiado
en los sujetos con un diagnóstico previo de trastorno autista
u otro trastorno generalizado del desarrollo si ha habido
ideas delirantes o alucinaciones acusadas durante al menos
1 mes. La esquizofrenia de inicio en la infancia debe distinguirse
de los cuadros infantiles que combinan
el lenguaje desorganizado (de un trastorno
de la comunicación) y el comportamiento
desorganizado (del trastorno
por déficit de atención con hiperactividad).
La esquizofrenia comparte características (p. ej., ideación
paranoide, pensamiento mágico, evitación social y lenguaje
vago y disgresivo) y puede ir precedida de los trastornos
esquizotípico, esquizoide o paranoide de la personalidad.
Es correcto establecer un diagnóstico adicional de esquizofrenia
cuando los síntomas son tan graves como para cumplir el Criterio
A de esquizofrenia. El trastorno previo de la personalidad
puede registrarse en el Eje II, seguido del término "premórbido"
entre paréntesis (p. ej., trastorno esquizotípico de la personalidad
[premórbido]).
Relación con los Criterios Diagnósticos de Investigación
de la CIE-10
Los criterios diagnósticos de la CIE-10 y del DSM-IV son similares
en muchos aspectos, pero no idénticos. Los Criterios Diagnósticos
de Investigación de la CIE-10 proponen dos caminos distintos
para llegar a cumplir los criterios diagnósticos de la esquizofrenia:
la existencia de un síntoma de Schneider de primer rango o
delirios extraños, o presencia de al menos dos de los otros
síntomas característicos (alucinaciones acompañadas de delirios,
trastorno del pensamiento, síntomas catatónicos y síntomas
negativos). La definición de esquizofrenia de la CIE-10 tan
sólo exige una duración de los síntomas de 1 mes, abarcando
de esta forma las categorías diagnósticas del DSM-IV de esquizofrenia
y trastorno esquizofreniforme. Además, la definición de la
CIE-10 no requiere afectación de la actividad del individuo.
Criterios
para el diagnóstico de esquizofrenia
A. Síntomas característicos: Dos (o más) de los siguientes,
cada uno de ellos presente durante una parte significativa
de un período de 1 mes (o menos si ha sido tratado con éxito):
(1) ideas delirantes
(2) alucinaciones
(3) lenguaje desorganizado (p. ej., descarrilamiento frecuente
o incoherencia)
(4) comportamiento catatónico o gravemente desorganizado
(5) síntomas negativos, por ejemplo, aplanamiento afectivo,
alogia o abulia
Nota: Sólo se requiere un síntoma del Criterio A si las
ideas delirantes son extrañas, o si las ideas delirantes
consisten en una voz que comenta continuamente los pensamientos
o el comportamiento del sujeto, o si dos o más voces conversan
entre ellas.
B. Disfunción
social/laboral: Durante una parte significativa del tiempo
desde el inicio de la alteración, una o más áreas importantes
de actividad, como son el trabajo, las relaciones interpersonales
o el cuidado de uno mismo, están claramente por debajo del
nivel previo al inicio del trastorno (o, cuando el inicio
es en la infancia o adolescencia, fracaso en cuanto a alcanzar
el nivel esperable de rendimiento interpersonal, académico
o laboral).
C. Duración: Persisten signos continuos de la alteración
durante al menos 6 meses. Este período de 6 meses debe incluir
al menos 1 mes de síntomas que cumplan el Criterio A (o menos
si se ha tratado con éxito) y puede incluir los períodos de
síntomas prodrómicos y residuales. Durante estos períodos
prodrómicos o residuales, los signos de la alteración pueden
manifestarse sólo por síntomas negativos o por dos o más síntomas
de la lista del Criterio A, presentes de forma atenuada (p.
ej., creencias raras, experiencias perceptivas no habituales).
D. Exclusión de los trastornos esquizoafectivos y del estado
de ánimo: El trastorno esquizoafectivo y el trastorno
del estado de ánimo con síntomas psicóticos se han descartado
debido a: 1) no ha habido ningún episodio depresivo mayor,
maníaco o mixto concurrente con los síntomas de la fase activa;
o 2) si los episodios de alteración anímica han aparecido
durante los síntomas de la fase activa, su duración total
ha sido breve en relación con la duración de los períodos
activo y residual.
E. Exclusión de consumo de sustancias y de enfermedad médica:
El trastorno no es debido a los efectos fisiológicos directos
de alguna sustancia (p. ej., una droga de abuso, un medicamento)
o de una enfermedad médica.
F. Relación con un trastorno generalizado del desarrollo:
Si hay historia de trastorno autista o de otro trastorno generalizado
del desarrollo, el diagnóstico adicional de esquizofrenia
sólo se realizará si las ideas delirantes o las alucinaciones
también se mantienen durante al menos 1 mes (o menos si se
han tratado con éxito).
Clasificación
del curso longitudinal:
Episódico con síntomas residuales interepisódicos
(los episodios están determinados por la reaparición de síntomas
psicóticos destacados); especificar también si: con
síntomas negativos acusados
Episódico sin síntomas residuales interepisódicos
Continuo (existencia de claros síntomas psicóticos
a lo largo del período de observación); especificar también
si: con síntomas
negativos acusados
Episodio único en remisión total
Otro patrón o no especificado
Menos de 1 año desde el inicio de los primeros síntomas de
fase activa


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