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Esquizofrenia
[parte 1] [parte
2] [parte
3]
descripción
Subtipos
F20.0x
Tipo paranoide [295.30]
F20.1x
Tipo desorganizado [295.10]
F20.2x
Tipo catatónico [295.20]
F20.3x
Tipo indiferenciado [295.90]
F20.5x
Tipo residual [295.60]
Otros
trastornos psicóticos
F20.8
Trastorno esquizofreniforme [295.40]
F25.x
Trastorno esquizoafectivo
F22.0
Trastorno delirante [297.1]
F23.8x
Trastorno psicótico breve [298.8]
F24. Trastorno psicótico
compartido [297.3]
Trastorno psicótico debido
a enfermedad médica
Trastorno psicótico inducido
por sustancias
F29 Trastorno psicótico
no especificado [298.9]
Diagnóstico
diferencial
Una gran variedad de enfermedades médicas pueden presentarse
con síntomas psicóticos de corta duración. Se diagnostica
un trastorno psicótico debido a enfermedad médica o un delirium
cuando en la historia clínica, la exploración física o los
análisis de laboratorio hay datos sugerentes de que las ideas
delirantes o las alucinaciones son un efecto fisiológico directo
de una enfermedad médica específica (p. ej., síndrome de Cushing,
tumor cerebral) (v. pág. 314). El trastorno psicótico inducido
por sustancias, el delirium inducido por sustancias y la intoxicación
por sustancias se distinguen del trastorno psicótico breve
por el hecho de que la sustancia (p. ej., una droga, un medicamento
o la exposición a un tóxico) se considera etiológicamente
relacionada con los síntomas psicóticos (v. pág. 317). Para
llegar a esta conclusión son útiles los análisis de laboratorio,
como la detección de drogas en la orina o la alcoholemia,
y una historia pormenorizada del consumo de sustancias, con
atención especial a las relaciones temporales entre la toma
de la sustancia y el inicio de los síntomas y a la naturaleza
de la sustancia que se haya consumido.
No puede realizarse el diagnóstico de trastorno psicótico
breve si los síntomas psicóticos son atribuibles a un episodio
afectivo (p. ej., los síntomas psicóticos se presentan exclusivamente
durante un episodio depresivo mayor, maníaco o mixto). Si
los síntomas psicóticos persisten durante 1 mes o más, el
diagnóstico será trastorno esquizofreniforme, trastorno delirante,
trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos o trastorno
psicótico no especificado, dependiendo de los demás síntomas
del cuadro. El diagnóstico diferencial entre el trastorno
psicótico breve y el trastorno esquizofreniforme es difícil
cuando los síntomas psicóticos han remitido antes de 1 mes
en respuesta a un tratamiento farmacológico. Puesto que los
episodios recidivantes del trastorno psicótico breve son raros,
hay que prestar atención a la posibilidad de que un trastorno
recidivante (p. ej., trastorno bipolar, exacerbaciones agudas
recidivantes de la esquizofrenia) sea la causa de cualquier
episodio psicótico recidivante.
Un episodio de trastorno faticio, con predominio de signos
y síntomas psicológicos, puede parecerse a un trastorno psicótico
breve, pero en estos casos hay pruebas de que los síntomas
son producidos intencionalmente. Cuando la simulación implica
síntomas aparentemente psicóticos, generalmente hay pruebas
de que la enfermedad fue fingida con una finalidad comprensible.
En algunos sujetos con trastornos de la personalidad los factores
psicosociales estresantes pueden provocar períodos breves
y de síntomas psicóticos. Estos suelen ser transitorios y
no tributarios de un diagnóstico independiente. Si los síntomas
psicóticos persisten durante por lo menos 1 día, puede ser
adecuado realizar el diagnóstico adicional de trastorno psicótico
breve.
Relación con los Criterios Diagnósticos de Investigación
de la CIE-10
La CIE-10 propone un sistema bastante complicado para tipificar
los trastornos psicóticos breves. Esta clasificación contiene
criterios diagnósticos distintos para cuatro trastornos psicóticos
breves específicos, que difieren entre sí en el tipo de síntomas
(p. ej., con o sin síntomas de esquizofrenia) y en el curso
(p. ej., si los síntomas psicóticos "varían rápidamente de
tipo e intensidad" o no lo hacen). Además, la máxima duración
de estos episodios psicóticos breves varía en función del
tipo de síntomas (es decir, 1 mes para los síntomas parecidos
a los de la esquizofrenia y 3 meses para los síntomas predominantemente
delirantes). En cambio, el DSM-IV propone un único conjunto
de criterios diagnósticos y una duración máxima de 1 mes.
Criterios para el diagnóstico de F23.8x Trastorno psicótico
breve [298.8]
A. Presencia de uno (o más) de los síntomas siguientes:
(1) ideas delirantes
(2) alucinaciones
(3) lenguaje desorganizado (p. ej., disperso o incoherente)
(4) comportamiento catatónico o gravemente desorganizado
Nota: No incluir un síntoma si es un patrón de respuesta
culturalmente admitido.
B. La duración
de un episodio de la alteración es de al menos 1 día, pero
inferior a 1 mes, con retorno completo al nivel premórbido
de actividad.
C. La alteración no es atribuible a un trastorno del estado
de ánimo con síntomas psicóticos, a un trastorno esquizoafectivo
o a esquizofrenia y no es debido a los efectos fisiológicos
directos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento)
o de una enfermedad médica.
Codificación basada en tipo:
.81 Con desencadenante(s) grave(s) (psicosis reactiva breve):
si los síntomas psicóticos se presentan poco después y en
aparente respuesta a uno o más acontecimientos que, solos
o en conjunto, serían claramente estresantes para cualquier
persona en circunstancias parecidas y en el mismo contexto
cultural.
.80 Sin desencadenante(s) grave(s): si los síntomas psicóticos
no se presentan poco después o no parecen una respuesta a
acontecimientos que serían claramente estresantes para cualquier
persona en circunstancias parecidas y en el mismo contexto
cultural.
Especificar si:
De inicio en el posparto: si el inicio se produce en las primeras
4 semanas del posparto [Para CIE-9-MC especificar además si
Con desencadenante(s) grave(s) y Sin desencadenante(s) grave(s).]
F24. Trastorno psicótico compartido (folie á deux) [297.3]
La característica esencial del trastorno psicótico compartido
(folie á deux) consiste en una idea delirante que se desarrolla
en un sujeto implicado en una relación estrecha con otra persona
(que suele denominarse "inductor" o "caso primario") que padece
un trastorno psicótico con ideas delirantes (Criterio A).
El sujeto pasa a compartir las creencias delirantes del caso
primario en parte o en su totalidad (Criterio B). La idea
delirante no se explica mejor por la presencia de otro trastorno
psicótico (p. ej., esquizofrenia) ni de un trastorno del estado
de ánimo con síntomas psicóticos y no es debida a los efectos
fisiológicos directos de alguna sustancia (p. ej., anfetamina)
o a una enfermedad médica (p. ej., tumor cerebral) (Criterio
C). Probablemente, el diagnóstico más frecuente del caso primario
es esquizofrenia, aunque otros posibles diagnósticos son un
trastorno delirante o un trastorno del estado de ánimo con
síntomas psicóticos. El contenido de las creencias delirantes
compartidas dependerá del diagnóstico del caso primario y
puede incluir creencias delirantes relativamente extrañas
(p. ej., que una potencia extranjera hostil está introduciendo
radiaciones en casa del sujeto, lo que le produce indigestión
y diarrea), ideas delirantes congruentes con el estado de
ánimo (p. ej. que el caso primario va a recibir próximamente
un contrato de 2 millones de dólares para hacer una película,
lo que va a permitir que la familia se compre una casa mucho
mayor y con piscina), a las ideas delirantes no extrañas características
del trastorno delirante (p. ej., el FBI ha intervenido el
teléfono y sigue a los familiares cuando salen de casa). Normalmente,
el caso primario en el trastorno psicótico compartido es el
dominante en la relación y, gradualmente, impone el sistema
delirante a la segunda persona, más pasiva e inicialmente
sana. Con frecuencia, los sujetos que llegan a compartir las
creencias delirantes son familiares o el cónyuge y han vivido
durante largo tiempo con el caso primario, algunas veces en
un relativo aislamiento social. Si la relación con el caso
primario es interrumpida, las creencias delirantes del otro
sujeto suelen disminuir o incluso llegan a desaparecer. A
pesar de que lo más corriente es que se den en relaciones
entre sólo dos personas, el trastorno psicótico compartido
puede presentarse en un número mayor de individuos, especialmente
en situaciones familiares en las que uno de los padres es
el caso primario y los hijos adoptan las creencias delirantes
del progenitor en grado variable. Es raro que los sujetos
afectados por este trastorno busquen tratamiento y suelen
llamar la atención de los clínicos cuando recibe tratamiento
el caso primario.
Síntomas y trastornos asociados
Al margen de las creencias delirantes, en el trastorno psicótico
compartido no suelen darse otros aspectos raros o inhabituales
en el comportamiento. El deterioro suele ser menor en el sujeto
con el trastorno psicótico compartido que en caso primario.
Prevalencia
Hay muy poca información sistemática disponible sobre la prevalencia
del trastorno psicótico compartido. Este trastorno es raro
en el marco clínico, aunque se ha señalado que algunos casos
pasan desapercibidos. Algunos sujetos sugieren que el trastorno
psicótico compartido es algo más frecuente en las mujeres.
Curso
No se sabe demasiado acerca de la edad de inicio habitual
en el trastorno psicótico compartido, pero parece que es muy
variable. Si no se interviene, el curso acostumbra a ser crónico,
porque este trastorno es más frecuente que se presente en
relaciones prolongadas y resistentes al cambio. Con la separación
del caso primario, las creencias delirantes de los sujetos
van desapareciendo, unas veces con rapidez y otras más lentamente.
Diagnóstico diferencial
El diagnostico del trastorno psicótico compartido sólo se
establece cuando la idea delirante no es debida a los efectos
fisiológicos directos de alguna sustancia o a una enfermedad
médica. El diagnóstico diferencial no suele ser un problema,
porque la historia de una estrecha relación con el caso primario
y la similitud de las ideas delirantes entre los dos individuos
sólo se da en el trastorno psicótico compartido. En la esquizofrenia,
el trastorno delirante, el trastorno esquizoafectivo y el
trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos no hay
una relación estrecha con una persona dominante que tenga
un trastorno psicótico y comparte creencias delirantes parecidas,
o, si hay tal persona, los síntomas psicóticos normalmente
preceden el inicio de cualquier idea delirante compartida.
En casos raros un sujeto puede presentarse con lo que parece
ser un trastorno psicótico compartido, pero las ideas delirantes
no desaparecen cuando el sujeto es separado del caso primario.
En este caso probablemente sea adecuado pensar en el diagnóstico
de oro trastorno psicótico.
Relación con los Criterios de Investigación de la CIE-10
Las definiciones de la CIE-10 y el DSM-IV para este trastorno
son idénticas. En la CIE-10 esta entidad viene recogida con
el nombre de trastorno delirante inducido.
Criterios para el diagnóstico de F24 Trastorno psicótico
compartido [297.3]
A. Se desarrolla una idea delirante en un sujeto en el contexto
de una relación estrecha con otra(s) persona(s) que ya tiene(n)
una idea delirante establecida.
B. La idea delirante es parecida en su contenido a la de la
persona que ya tenía la idea delirante.
C. La alteración no se explica mejor por la presencia de otro
trastorno psicótico (p. ej., esquizofrenia) o de un trastorno
del estado de ánimo con síntomas psicóticos y no es debida
a los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia (p.
ej., una droga, un medicamento) o a una enfermedad médica.
Trastorno psicótico
debido a enfermedad médica
Las características esenciales del trastorno psicótico debido
a enfermedad médica son las alucinaciones y las ideas delirantes
que se consideran debidas a los efectos fisiológicos directos
de una enfermedad médica (Criterio A). En la historia clínica,
la exploración física o los hallazgos de laboratorio deben
existir pruebas de que las ideas delirantes o las alucinaciones
son la consecuencia fisiológica directa de una enfermedad
médica (Criterio B). La alteración psicótica no es explica
mejor por la presencia de otro trastorno mental (p. ej., los
síntomas no son una respuesta psicológica a una enfermedad
médica grave, en cuyo caso el diagnóstico sería trastorno
psicótico breve, con desencadenante grave) (Criterio C). No
se establece el diagnóstico si la alteración aparece exclusivamente
en el transcurso de un delirium (Criterio D). Tampoco se establece
el diagnóstico de trastorno psicótico debido a una enfermedad
médica si las ideas delirantes aparecen exclusivamente en
el transcurso de una demencia tipo Alzheimer o una demencia
vascular, en cuyo caso se diagnostica una demencia tipo Alzheimer
o una demencia vascular del subtipo con ideas delirantes.
Las alucinaciones pueden ser de cualquier modalidad sensorial
(p. ej., visuales, olfativas, gustativas, táctiles o auditivas),
pero es probable que ciertos factores etiológicos desencadenen
fenómenos alucinatorios específicos. Las alucinaciones olfativas,
especialmente las que implican el olor a goma quemada u otros
olores desagradables, son muy sugerentes de epilepsia del
lóbulo temporal. Las alucinaciones pueden ser simples o amorfas,
o muy complejas y organizadas, dependiendo de los factores
etiológicos, las condiciones ambientales, la naturaleza y
la localización de la lesión causada al sistema nervioso central
y de la respuesta reactiva al deterioro. En general, no se
establece el diagnóstico de trastorno psicótico debido a enfermedad
médica si el sujeto conserva el juicio de realidad para la
alucinación y se da cuenta de que las experiencias perceptivas
son causadas por la enfermedad médica. Las ideas delirantes
pueden ser de temas muy diversos, incluidos los somáticos,
grandiosos, religiosos y, lo que es más frecuente, persecutorios.
En algunos casos, las ideas delirantes religiosas se asocian
específicamente con la epilepsia del lóbulo temporal. Los
sujetos con lesiones cerebrales parietales derechas pueden
desarrollar un síndrome de omisión contralateral, en el que
pueden no reconocer partes de su propio cuerpo hasta un extremo
delirante. No obstante, las asociaciones entre ideas delirantes
y enfermedades médicas concretas parecen ser menos específicas
de lo que son en el caso de las alucinaciones.
Para determinar si el trastorno psicótico es debido a una
enfermedad médica, el clínico tiene, en primer lugar, que
establecer claramente la presencia de dicha enfermedad médica.
Además, hay que establecer que la relación psicótica está
etiológicamente relacionada con la enfermedad médica a través
de un mecanismo fisiológico. Para poder hacer esta afirmación
es necesario efectuar una evaluación cuidadosa y completa
de múltiples factores. Aunque no hay normas infalibles para
determinar cuándo es etiológica la relación entre el trastorno
psicótico y la enfermedad médica, existen algunas orientaciones
que sirven de orientación. Una consideración es la presencia
de una asociación temporal entre el inicio, la exacerbación
o la remisión de la enfermedad médica y la del trastorno psicótico.
Una segunda consideración es la presencia de síntomas atípicos
en un trastorno psicótico primario (p. ej., edad de inicio
atípica o presencia de alucinaciones visuales u olfativas).
En la evaluación de una situación determinada, puede ser de
ayuda la bibliografía que trata de los tipos de asociación
directa entre la enfermedad médica y el desarrollo de los
síntomas psicóticos. Además, el clínico debe considerar si
la alteración es explica mejor por la presencia de un trastorno
psicótico primario, un trastorno inducido por sustancias u
otro trastorno mental primario (p. ej., trastorno adaptativo).
Este aspecto se comenta con mayor detalle en la sección "Trastornos
mentales debidos a enfermedad médica" (v. pág. 171).
Subtipos
Puede usarse uno de los siguientes subtipos para indicar los
síntomas predominantes. Si hay ideas delirantes y alucinaciones,
se codificará la que predomine:
F06.2 Con ideas delirantes [293.81].
Se usa este subtipo si predominan las ideas delirantes.
F06.0 Con alucinaciones [293.82].
Se usa este subtipo si predominan las alucinaciones.
Procedimiento de tipificación
Al registrar el diagnóstico psicótico debido a enfermedad
médica, el clínico debe anotar en primer lugar la existencia
de un trastorno psicótico, luego ha de identificar la enfermedad
médica que se considera causa del trastorno y, finalmente,
el código adecuado para indicar el síntoma predominante de
presentación en el Eje I (p. ej., trastorno psicótico debido
a tirotoxicosis, con alucinaciones). El código diagnóstico
en el Eje I se selecciona basándose en el subtipo F06.2 para
el trastorno psicótico debido a enfermedad médica, con ideas
delirantes [293.81], y F06.0 para el trastorno psicótico debido
a enfermedad médica, con alucinaciones [293.82]. También hay
que anotar en el Eje II el código de la enfermedad médica
(p. ej., E05.9 Tirotoxicosis).
Enfermedades médicas asociadas
Son diversas las enfermedades médicas que pueden causar síntomas
psicóticos, entre las que se incluyen enfermedades neurológicas
(p ej., neoplasias, enfermedad vascular cerebral, enfermedad
de Huntington, epilepsia, lesión del nervio auditivo, sordera,
migraña, infecciones del sistema nervioso central), enfermedades
endocrinas (p. ej., hiper e hipotiroidismo, hiper e hipoparatiroidismo,
hipofunción suprarrenal), enfermedades metabólicas (p. ej.,
hipoxia, hipercapnia, hipoglucemia), alteraciones del equilibrio
hidroelectrolítico, enfermedades hepáticas o renales y trastornos
autoinmunes con afectación del sistema nervioso central (p.
ej., lupus eritematoso sistémico). Las enfermedades neurológicas
que más se asocian a la aparición de ideas delirantes son
las que afectan las estructuras subcorticales o del lóbulo
temporal. Los hallazgos de la exploración física o las pruebas
de laboratorio son reflejo de la enfermedad médica causante
del cuadro.
Diagnóstico diferencial
Las alucinaciones y las ideas delirantes son habituales en
el contexto de un delirium; sin embargo, no se realiza un
diagnóstico independiente de trastorno psicótico debido a
enfermedad médica si la alteración aparece exclusivamente
en el transcurso de un delirium. En el caso de que las ideas
delirantes aparezcan en el transcurso de una demencia tipo
Alzheimer o de una demencia vascular, se establece el diagnóstico
de demencia tipo Alzheimer o demencia vascular del subtipo
con ideas delirantes y no se establece un diagnóstico independiente
de trastorno psicótico debido a enfermedad médica. Normalmente,
si el cuadro incluye una mezcla de tipos diferentes de síntomas
(p. ej., psicóticos y de ansiedad), el diagnóstico es trastorno
psicótico debido a enfermedad médica, porque en estos casos
habitualmente predominan los síntomas psicóticos en el cuadro
clínico.
Si hay pruebas de consumo reciente o prolongado de alguna
sustancia (incluyendo medicamentos con efectos psicotrópicos),
o de abstinencia de sustancias, o de exposición a un tóxico
(p. ej., intoxicación con LSD, abstinencia de alcohol), hay
que considerar el posible trastorno psicótico inducido por
sustancias. Puede ser útil realizar una detección de drogas
en la orina o la sangre u otras pruebas de laboratorio adecuadas.
Los síntomas que se presentan durante o poco después (en un
período de 4 semanas) de una intoxicación o una abstinencia
de alguna sustancia pueden ser muy sugerentes de un trastorno
psicótico inducido por sustancias, dependiendo del tipo, la
duración o la cantidad de la sustancia que se haya usado.
Si el clínico se ha cerciorado de que la alteración es debida
tanto a enfermedad médica como al consumo de alguna sustancia,
pueden realizarse ambos diagnósticos (trastorno psicótico
debido a enfermedad médica y trastorno psicótico inducido
por sustancias).
El trastorno psicótico debido a enfermedad ha de distinguirse
de un trastorno psicótico primario (p. ej., esquizofrenia,
trastorno delirante, trastorno esquizoafectivo) o de un trastorno
primario del estado de ánimo con síntomas psicóticos. En el
trastorno psicótico primario y en el trastorno primario del
estado de ánimo con síntomas psicóticos no puede demostrarse
la existencia de ninguna enfermedad médica asociada de una
forma etiológica directa a través de mecanismos fisiológicos.
La edad tardía de inicio (p. ej., la aparición de ideas delirantes
por primera vez en un sujeto de más de 35 años) y la ausencia
de antecedentes personales o familiares de esquizofrenia o
de trastorno delirante sugieren la conveniencia de una evaluación
completa para descartar el diagnóstico de un trastorno psicótico
debido a enfermedad médica. Las alucinaciones auditivas que
implican voces que pronuncian frases complejas son más características
de la esquizofrenia que del trastorno psicótico debido a enfermedad
médica. En cambio, otros tipos de alucinaciones (visuales,
olfatorias) indican normalmente la existencia de un trastorno
psicótico debido a enfermedad médica o de un trastorno psicótico
inducido por sustancias.
Se diagnostica trastorno psicótico no especificado cuando
el clínico no puede determinar si la alteración psicótica
es primaria, inducida por sustancias o debida a enfermedad
médica. Las alucinaciones hipnagógicas e hipnopómpicas pueden
presentarse en sujetos sin ningún trastorno mental, pero sólo
se dan al dormirse o al despertarse.
Relación con los Criterios Diagnósticos de Investigación
de la CIE-10
Este trastorno viene recogido en la CIE-10 como alucinosis
orgánica o trastorno delirante orgánico, dependiendo del tipo
de presentación clínica.
Criterios para el diagnóstico de F06.x Trastorno psicótico
debido a ... (indicar enfermedad médica) [293.xx]
A. Alucinaciones o ideas delirantes acusadas.
B. A partir de la historia clínica, la exploración física
o las pruebas de laboratorio, hay pruebas de que la alteración
es un efecto fisiológico directo de una enfermedad médica.
C. La alteración no se explica mejor por la presencia de otro
trastorno mental.D. La alteración no aparece exclusivamente
en el transcurso de un delirium.
Código basado en el síntoma predominante:
.2 Con ideas delirantes: si predominan las ideas delirantes
[Para CIE-9-MC .81 Con ideas delirantes]
.0 Con alucinaciones: si predominan las alucinaciones [Para
CIE-9-MC .82 Con alucinaciones]
Nota de codificación: Se debe incluir el nombre de
la enfermedad médica en el Eje I, por ejemplo, F06.2 Trastorno
psicótico debido a neoplasia pulmonar maligna, con ideas delirantes
[293.81]; codificar también la enfermedad médica en el Eje
II.
Nota de codificación: Si, como parte de una demencia previa,
se presentan ideas delirantes, indicar las ideas delirantes
codificando, si es posible, el subtipo de demencia, por ejemplo,
F00.11 Demencia tipo Alzheimer, de inicio tardío, con ideas
delirantes [290.20].
Trastorno psicótico inducido por sustancias
La característica esencial del trastorno psicótico inducido
por sustancias es la presencia de alucinaciones o ideas delirantes
(Criterio A) que se consideran efectos fisiológicos directos
de alguna sustancia (p. ej., una droga, medicamento o exposición
a un tóxico) (Criterio B). No se incluyen las alucinaciones
cuando el sujeto es consciente de que son provocadas por una
sustancia, ya que éstas deben diagnosticarse como intoxicación
por sustancias o abstinencia de sustancias, con la especificación
de si hay o no alteraciones perceptivas. La alteración no
se explica mejor por la presencia de un trastorno psicótico
no inducido por sustancias (Criterio C). No se establece el
diagnóstico si los síntomas psicóticos sólo aparecen en el
transcurso de un delirium (Criterio D). Este diagnóstico debe
realizarse en lugar del de intoxicación por sustancias o abstinencia
sólo si los síntomas son excesivos en relación con los habitualmente
asociados con el síndrome de intoxicación o de abstinencia,
y cuando los síntomas son de suficiente gravedad como para
merecer atención clínica independiente.
El trastorno psicótico inducido por sustancias se distingue
de un trastorno psicótico primario teniendo en cuenta el inicio,
el curso y otros factores. En cuanto a las drogas de abuso,
tiene que haber pruebas de intoxicación o abstinencia en la
historia clínica, la exploración física o los hallazgos de
laboratorio. Los trastornos psicóticos inducidos por sustancias
sólo se producen en asociación con estados de intoxicación
o abstinencia, mientras que los trastornos psicóticos primarios
pueden preceder el inicio del consumo de la sustancia o pueden
producirse tras largos períodos de abstinencia. una vez iniciados,
los síntomas psicóticos pueden continuar mientras continúe
el consumo de la sustancia. Debido a que en algunas sustancias
el síndrome de abstinencia puede aparecer con relativo retraso,
el inicio de los síntomas psicóticos puede darse hasta 4 semanas
después del abandono de la sustancia. Otra consideración es
la referente a la presencia de características atípicas para
un trastorno psicótico primario (p. ej., edad de inicio o
curso atípicos). Por ejemplo, la aparición por primera vez
de ideas delirantes en una persona mayor de 35 años, sin una
historia conocida de un trastorno psicótico primario, debe
alertar al clínico sobre la posibilidad de que se encuentre
ante un trastorno psicótico inducido por sustancias. Incluso
la historia previa de un trastorno psicótico primario no descarta
la posibilidad de un trastorno psicótico inducido por sustancias.
Se ha sugerido que 9 de cada 10 alucinaciones no auditivas
son producto de un trastorno psicótico inducido por sustancias
o de un trastorno psicótico debido a enfermedad médica. Por
el contrario, los factores que sugieren que los síntomas psicóticos
son atribuibles a un trastorno psicótico primario incluyen
la persistencia de los síntomas psicóticos durante un período
sustancial de tiempo (p. ej. alrededor de 1 mes) tras el final
de la intoxicación o la abstinencia de la sustancia, la aparición
de síntomas que son claramente excesivos en relación con lo
que cabría esperar por el tipo o la cantidad de la sustancia
utilizada o la duración del uso, o una historia de trastornos
psicóticos primarios recidivantes, Incluso en una persona
con intoxicación o abstinencia se han de tener en cuenta otras
posibles causas de síntomas psicóticos, ya que los problemas
por consumo de sustancias no son raros entre las personas
con trastornos psicóticos (presumiblemente) no inducidos por
sustancias.
Subtipos y especificaciones
Pueden emplearse los siguientes subtipos para indicar el síntoma
predominante en el cuadro. Si hay ideas delirantes y alucinaciones,
se debe codificar lo que predomine:
Con ideas delirantes. Este subtipo se emplea so predominan
las ideas delirantes.
Con alucinaciones. Este subtipo se emplea si predominan las
alucinaciones.
El contexto en el que se hayan iniciado los síntomas psicóticos
puede indicarse utilizando las especificaciones siguientes:
De inicio durante la intoxicación. Se debe usar esta especificación
si se cumplen los criterios para la intoxicación por la sustancia
y si los síntomas aparecen durante el síndrome de intoxicación.
De inicio durante la abstinencia. Se debe usar esta especificación
si se cumplen los criterios para la abstinencia de la sustancia
y si los síntomas aparecen durante o poco después del síndrome
de abstinencia.
Procedimiento de tipificación
En cada caso de trastorno psicótico inducido por sustancias
se indica el nombre de la sustancia específica (p. ej., cocaína,
metilfenidato, dexametasona) que presuntamente está provocando
los síntomas psicóticos. El código diagnóstico se selecciona
a partir de la relación de sustancias que se proporciona con
los criterios. Para las sustancias que no encajan en ninguna
de las clases (p. ej., dexametasona), se debe utilizar el
código para "otras sustancias". El código para cada uno de
los trastornos psicóticos inducidos por sustancias depende
del tipo de sustancia y de si el cuadro está dominado por
las ideas delirantes o las alucinaciones. El nombre del trastorno
(p. ej., trastorno psicótico inducido por cocaína, trastorno
psicótico inducido por metilfenidato) va seguido por el subtipo
que indica el tipo de presentación sintomática predominante
y de la especificación que indica el contexto en el que aparecen
los síntomas (p. ej., F14.51 Trastorno psicótico inducido
por cocaína, con ideas delirantes, de inicio durante la intoxicación
+292.11]; F19.52 Trastorno psicótico inducido por fenciclidina,
con alucinaciones, de inicio durante la intoxicación [292.12]).
Cuando se considera que hay más de una sustancia que desempeña
un papel significativo en el desarrollo de los síntomas psicóticos,
debe registrarse cada una de ellas por separado. Si se considera
que una sustancia es el factor etiológico, pero no se sabe
de qué sustancia o clase de sustancias se trata, se utilizará
la categoría F19.51 Trastorno psicótico inducido por una sustancia
desconocida, con ideas delirantes [292.11], o F19.52 Trastorno
psicótico inducido por una sustancia desconocida, con alucinaciones
[292.12].
Sustancias específicas
Los trastornos psicóticos pueden presentarse en asociación
con la intoxicación por las siguientes clases de sustancias:
alcohol; alucinógenos; anfetaminas y sustancias de acción
similar; Cannabis; cocaína; fenciclidina y sustancias de acción
similar; inhalantes; opiáceos (meperidina); sedantes, hipnóticos
y ansiolíticos, y otras sustancias o desconocidas. Los trastornos
psicóticos pueden presentarse en asociación con la abstinencia
de las siguientes clases de sustancias: alcohol; sedantes,
hipnóticos y ansiolíticos, y otras sustancias o desconocidas.
El inicio del trastorno varía considerablemente dependiendo
de la sustancia. Por ejemplo, fumar una dosis alta de cocaína
puede producir psicosis al cabo de pocos minutos, mientras
que son necesarios varios días o incluso hasta semanas de
consumo de dosis altas de alcohol o sedantes para producir
psicosis. Las alucinaciones pueden presentarse en cualquier
modalidad. En el trastorno psicótico inducido por el alcohol,
con alucinaciones, de inicio durante la abstinencia, las alucinaciones
vívidas, persistentes y desagradables aparecen poco después
del cese o la reducción de la ingesta de alcohol (en 48 horas).
Este trastorno sólo se presenta después de ingestas prolongadas
e intensas de alcohol en personas que aparentemente tienen
una dependencia del alcohol. Las alucinaciones auditivas son
las habituales voces, pero también pueden haber alucinaciones
visuales o táctiles.
Los trastornos psicóticos inducidos por la intoxicación por
anfetamina y cocaína comparten características clínicas. Las
ideas delirantes de persecución pueden aparecer poco después
del consumo de anfetamina o de simpaticomiméticos de acción
similar. La alucinación de larvas o gusanos que pululan por
la piel o debajo de ésta (formicación) puede conducir al rascado
y a producir extensas escoriaciones de la piel. El trastorno
psicótico inducido por Cannabis puede aparecer poco después
del consumo de Cannabis y normalmente implica la presencia
de ideas delirantes de persecución. Aparentemente, este trastorno
es poco frecuente. Puede haber una marcada ansiedad, labilidad
emocional, despersonalización y amnesia posterior para el
episodio. Normalmente, el trastorno remite en 1 día, pero
a veces dura algunos días. Las alucinaciones asociadas con
la intoxicación por Cannabis son poco frecuentes excepto cuando
se alcanzan niveles sanguíneos altos.
A veces, los trastornos psicóticos inducidos por sustancias
no se resuelven con rapidez al retirar el agente que los causa.
Se ha comprobado que sustancias como las anfetaminas, la fenciclidina
y la cocaína provocan estados psicóticos temporales que algunas
veces persisten durante semanas o incluso más, a pesar de
retirar el agente causal y de instaurar un tratamiento con
neurolépticos. Inicialmente, estos casos pueden ser difíciles
de diferenciar de los trastornos psicóticos no inducidos por
sustancias.
Algunos medicamentos provocan síntomas psicóticos, y entre
ellos se incluyen anestésicos y analgésicos, agentes anticolinérgicos,
anticonvulsivantes, antihistamínicos, antihipertensivos y
medicamentos cardiovasculares, antimicrobianos y antiparkinsonianos,
agentes quimioterápicos (p. ej., ciclosporina y procarbacina),
corticosteroides, medicamentos gastrointestinales, relajantes
musculares, antiinflamatorios no esteroideos, medicamentos
de libre dispensación (p. ej., fenilefrina, seudofedrina),
antidepresivos y disulfiram. Los tóxicos que se han relacionado
con la producción de síntomas psicóticos incluyen anticolinesterasa,
insecticidas organofosforados, gases nerviosos, monóxido de
carbono, dióxido de carbono y sustancias volátiles como combustibles
o pintura.
Diagnóstico diferencial
Unicamente se debe realizar un diagnóstico de trastorno psicótico
inducido por sustancias en lugar de un diagnóstico de intoxicación
por sustancias o de abstinencia de sustancias cuando los síntomas
psicóticos sean excesivos en relación con los habitualmente
asociados a los síndromes de intoxicación y abstinencia, y
cuando los síntomas sean de suficiente gravedad como para
merecer atención clínica independiente. Los sujetos intoxicados
por estimulantes, Cannabis, el opiáceo meperidina o la fenciclidina,
o bien quienes estén realizando una retirada de alcohol o
sedantes, pueden experimentar percepciones alteradas (luces
centelleantes, sonidos, ilusiones visuales) que reconocen
como efectos de la droga. Si el juicio de realidad de estas
experiencias permanece intacto (p. ej., el sujeto reconoce
que la percepción está inducida por la sustancia y no la cree
cierta ni actúa en base a ella), el diagnóstico no es trastorno
psicótico inducido por sustancias. En su lugar, el diagnóstico
será intoxicación por o abstinencia de sustancias, con alteraciones
perceptivas (p. ej., intoxicación por cocaína, con alteraciones
perceptivas). Los flashbacks alucinatorios que pueden aparecer
largo tiempo después de haber dejado de usar alucinógenos
son diagnosticados como trastorno perceptivo persistente por
alucinógenos (v. pág. 213). Además, si los síntomas psicóticos
inducidos por sustancias aparecen exclusivamente en el transcurso
de un delirium, como ocurre en algunas formas de abstinencia
de alcohol, los síntomas psicóticos son considerados un síntoma
asociado al delirium y no se diagnostica por separado.
El trastorno psicótico inducido por sustancias se diferencia
de un trastorno psicótico primario por el hecho de considerar
que hay una sustancia que está etiológicamente relacionada
con los síntomas (v. pág. 317).
Un trastorno psicótico inducido por sustancias debido a un
tratamiento prescrito por una enfermedad mental o médica general
debe iniciarse mientras el sujeto está tomando la medicación
(o durante la retirada si es que hay un síndrome de abstinencia
asociado a dicha medicación). Una vez que el tratamiento ha
sido interrumpido, los síntomas psicóticos normalmente remiten
al cabo de unos días o de algunas semanas (dependiendo de
la vida media de la sustancia y de la existencia de un síndrome
de abstinencia). Si los síntomas persisten más allá de 4 semanas,
hay que considerar otras posibles causas de los síntomas psicóticos.
Puesto que los sujetos con enfermedades médicas suelen tomar
medicamentos para estas enfermedades, el clínico debe considerar
la posibilidad de que los síntomas psicóticos estén causados
por las consecuencias psicológicas de la enfermedad médica
más que por la medicación, en cuyo caso se diagnostica trastorno
psicótico debido a enfermedad médica. Frecuentemente, la historia
clínica proporciona la principal base para llegar a esta conclusión.
A veces es necesario un cambio en el tratamiento de la enfermedad
médica (p. ej., cambio o interrupción del medicamento) para
determinar si el medicamento es el agente causal. Si el clínico
ha comprobado que la alteración es debida tanto a enfermedad
médica como al consumo de una sustancia, deben realizarse
ambos diagnósticos (p. ej., trastorno psicótico debido a enfermedad
médica y trastorno psicótico inducido por sustancias). Cuando
no hay datos suficientes para determinar si los síntomas psicóticos
son inducidos por sustancias (incluido un medicamento) o debidos
a enfermedad médica, o si son primarios (p. eje., no inducidos
por sustancias ni debidos a enfermedad médica), se hablará
de trastorno psicótico no especificado.
Relación con los Criterios Diagnósticos de Investigación
de la CIE-10
La CIE-10 divide este trastorno en dos categorías: F1x.5 (trastorno
psicótico debido al consumo de sustancias psicoactivas) si
los síntomas psicóticos aparecen durante las primeras 2 semanas
de consumo, y F1x.75 (trastorno psicótico de inicio tardío
debido al consumo de sustancias psicoactivas) si éstos aparecen
entre las 2 y las 6 semanas de haberse iniciado el consumo.
Además, los Criterios Diagnósticos de Investigación de la
CIE-10 para el F1x.5 exigen una duración máxima de 6 meses.
Criterios para el diagnóstico de trastorno psicótico inducido
por sustancias
A. Alucinaciones o ideas delirantes. Nota: No incluir las
alucinaciones si el sujeto es consciente de que son provocadas
por la sustancia.
B. A partir de la historia clínica, la exploración física
o los exámenes de laboratorio, hay pruebas de (1) o (2):(1)
los síntomas del Criterio A aparecen durante o en el mes siguiente
a una intoxicación por o abstinencia de sustancias.(2) el
consumo de un medicamento está etiológicamente relacionado
con la alteración
C. La alteración no es explica mejor por la presencia de un
trastorno psicótico no inducido por sustancias. Las pruebas
de que los síntomas no son atribuibles a un trastorno psicótico
no inducido por sustancias pueden ser las siguientes: los
síntomas preceden al inicio del consumo de la sustancia (o
al consumo del medicamento); los síntomas persisten durante
un período sustancial de tiempo (p. ej., alrededor de 1 mes)
tras la abstinencia aguda o la intoxicación grave, o son claramente
excesivos en relación con lo que cabría esperar por el tipo
o la cantidad de la sustancia utilizada o la duración de su
uso, o hay otros datos que sugieren la existencia de un trastorno
psicótico no inducido por sustancias (p. ej., una historia
de episodios recidivantes no relacionados con sustancias).
D. La alteración no aparece exclusivamente en el transcurso
de un delirium.
Nota: Debe realizarse este diagnóstico en lugar del
diagnóstico de intoxicación por sustancias o abstinencia de
sustancias únicamente si los síntomas son excesivos en relación
con los habitualmente asociados al síndrome de intoxicación
o abstinencia y cuando los síntomas son de suficiente gravedad
como para merecer atención clínica independiente.
Código para el trastorno psicótico inducido por sustancia
específica:
F10.51 Alcohol, con ideas delirantes [291.5]; F10.52 Alcohol,
con alucinaciones [291.3]; F16.51 Alucinógenos, con ideas
delirantes [292.11]; F16.52 Alucinógenos, con alucinaciones
[292.12]; F15.51 Anfetamina (o sustancias de acción similar),
con ideas delirantes [292.11]; F15.52 Anfetamina (o sustancias
de acción similar), con alucinaciones [292.12]; F12.51 Cannabis,
con ideas delirantes [292.11]; F12.52 Cannabis, con alucinaciones
[292.12]; F14.51 Cocaína, con ideas delirantes [292.11]; F14.52
Cocaína, con alucinaciones [292.12]; F19.51 Fenciclidina (o
sustancias de acción similar), con ideas delirantes [292.11]:
F19.52 Fenciclidina (o sustancias de acción similar), con
alucinaciones [292.12]; F18.51 Inhalantes, con ideas delirantes
[292.11]; F18.52 Inhalantes, con alucinaciones [292.12]; F11.51
Opiáceos, con ideas delirantes [292.11]; F11.52 Opiáceos,
con alucinaciones [292.12]; F13.51 Sedantes, hipnóticos o
ansiolíticos, con ideas delirantes [292.11]: F13.52 Sedantes,
hipnóticos o ansiolíticos, con alucinaciones [292.12]; F19.51
Otras sustancias (o desconocidas), con ideas delirantes[292.11];
F19.52 Otras sustancias (o desconocidas), con alucinaciones
[292.12].
Especificar si (v. la tabla de la pág., 183 para comprobar
si es aplicable a la sustancia):
De inicio durante la intoxicación: si se cumplen los criterios
para la intoxicación por la sustancia y los síntomas aparecen
durante la intoxicación
De inicio durante la abstinencia: si se cumplen los criterios
para la abstinencia de la sustancia y los síntomas aparecen
durante o poco tiempo después del síndrome de abstinencia
F29 Trastorno psicótico no especificado [298.9]
Esta categoría incluye una sintomatología psicótica (p. ej.,
ideas delirantes, alucinaciones, lenguaje desorganizado, comportamiento
catatónico o gravemente desorganizado) sobre la que no se
dispone de una información adecuada para establecer un diagnóstico
específico o acerca de la cual hay informaciones contradictorias,
o trastornos con síntomas psicóticos que no cumplen los criterios
para alguno de los trastornos psicóticos específicos.
Algunos ejemplos serían los siguientes:
1. Psicosis posparto que no cumple los criterios para un trastorno
del estado de ánimo con síntomas psicóticos, trastorno psicótico
breve, trastorno psicótico debido a enfermedad médica o trastorno
psicótico inducido por sustancias.
2. Síntomas psicóticos que han durado menos de 1 mes, pero
que aún no han remitido y, por tanto, no cumplen los criterios
para un trastorno psicótico breve.
3. Alucinaciones auditivas persistentes en ausencia de otras
características.
4. Ideas delirantes no extrañas persistentes, con períodos
de episodios afectivos superpuestos que han aparecido durante
una parte sustancial de la alteración delirante.
5. Situaciones en las que el clínico ha llegado a la conclusión
de que hay un trastorno psicótico, pero en las que es incapaz
de determinar si es primario, debido a una enfermedad médica
o inducido por sustancias.
 
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