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Trastorno
Obsesivo Compulsivo
Se
define a las obsesiones como:
-
Pensamientos,
impulsos o imágenes recurrentes (por ej. pensamientos
sobre la muerte, impulso de querer matar a un ser querido,
imágenes repugnantes) que se experimentan como intrusos,
no deseados e inapropiados y causan ansiedad o malestar
significativos
-
Los
pensamientos, impulsos o imágenes no se reducen a simples
preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida real
-
La
persona intenta ignorar o suprimir estos pensamientos,
impulsos o imágenes, o bien intenta neutralizarlos mediante
otros pensamientos o actos
-
La
persona reconoce que estos pensamientos, impulsos o imágenes
obsesivos son el producto de su propia mente
Se
define a las compulsiones como:
-
Comportamientos
(por ej. lavado de manos, puesta en orden de objetos,
comprobar si las puertas o ventanas están cerradas) o
actos mentales (por ej. contar o repetir palabras en silencio)
de carácter repetitivo, que el individuo se ve obligado
a realizar en respuesta a una obsesión o de acuerdo a
ciertas reglas que debe seguir estrictamente
-
El
objetivo de estos comportamientos u operaciones mentales
es la prevención o reducción del malestar (en general
ansiedad o angustia) o la prevención de algún acontecimiento
negativo, sin embargo estos comportamientos u operaciones
mentales no están relacionados en forma realista con aquello
que pretenden neutralizar (o prevenir) o resultan claramente
excesivos
Este
trastorno se caracteriza por la presencia de obsesiones y
compulsiones, excesivas e irracionales, que provocan un malestar
significativo, representan una pérdida de tiempo (toman más
de una hora por día) o interfieren marcadamente con la rutina
diaria del individuo, sus relaciones laborales (o académicas)
o su vida social y familiar.
Existe una estrecha relación entre el Trastorno obsesivo-compulsivo
y la Depresión. Estos cuadros suelen hallarse asociados muy
frecuentemente. Asimismo la dificultad en tomar decisiones
(indecisión constante) que acompaña a este trastorno dificulta
el normal desenvolvimiento del individuo.
Una persona con TOC tiene conductas obsesivas y compulsivas
que son lo suficientemente extremas como para interferir con
la vida diaria. No se deben confundir personas con TOC con
un grupo mucho más grande de individuos que a veces son llamados
"obsesivos" porque tienen un nivel alto de desempeño y son
perfeccionistas y muy organizados en su trabajo y aún en sus
actividades de recreo. Este tipo de "obsesividad" muchas veces
sirve un propósito valioso al contribuir a la autoestima de
la persona y su éxito en el trabajo. En este respecto, difiere
de las obsesiones y rituales destructivas de la persona con
TOC.
Los individuos que padecen de TOC muchas veces tratan de ocultar
su trastorno en vez de conseguir ayuda. Muchas veces logran
ocultar sus síntomas obsesivos-compulsivos de sus amigos o
colegas. Una consecuencia desafortunada de este secreto es
que personas con TOC por lo general no reciben ayuda profesional
hasta años después del comienzo de su enfermedad. Llegado
a ese punto, pueden haber aprendido a manejar sus vidas --
y la vida de sus familiares -- en torno a estos rituales.
Tratamiento
Las investigaciones clínicas han provisto información
que ha llevado a tratamientos tanto farmacológicos como conductistas
que pueden beneficiar a la persona con TOC. Un paciente puede
beneficiarse significativamente con Terapia
Cognitiva y/o Conductista mientras que otro puede
beneficiarse con farmacoterapia.
Algunos otros pueden usar tanto medicación como psicoterapia.
Otros pueden empezar con medicación para ganar control sobre
sus síntomas y entonces continuar con psicoterapia. Cuál terapia
usar debe ser decidido por el paciente individual en consulta
con su terapeuta.
Síntomas
dependientes de la cultura, la edad y el sexo
Los comportamientos rituales acordes con el
marco cultural no constituyen por sí mismos un trastorno obsesivo-compulsivo,
a no ser que excedan estas normas culturales, tengan lugar
en momentos o lugares considerados inapropiados por el resto
de la comunidad e interfieran marcadamente en las relaciones
sociales del individuo. Acontecimientos vitales importantes
o pérdidas de seres queridos pueden conducir a una intensificación
de los actos rituales, adquiriendo éstos la forma de obsesión
a los ojos de un especialista ajeno al contexto cultural en
que tiene lugar.
Los trastornos obsesivo-compulsivos en los niños suelen presentarse
de forma similar a los de los adultos. Los rituales de lavado,
comprobación y puesta en orden de objetos son particularmente
frecuentes en los niños. Éstos no suelen pedir ayuda, y los
síntomas pueden o no ser de carácter egodistónico. La mayor
parte de las veces el problema es detectado por los padres,
que llevan al niño a la consulta. También se han visto casos
de empobrecimiento gradual del rendimiento escolar secundario
a una afectación de la capacidad para concentrarse. Al igual
que los adultos, los niños son más propensos a realizar los
actos rituales en su casa que cuando están con compañeros,
profesores o personas desconocidas.
El trastorno muestra una incidencia similar en varones y mujeres.
Prevalencia
Aunque antes se creía que el trastorno obsesivo-compulsivo
era relativamente raro en la población general, estudios recientes
han estimado una prevalencia global del 2,5% y una prevalencia
anual que se sitúa entre el 1,5 y el 2,1%.
Curso
Aunque el trastorno obsesivo-compulsivo se suele
iniciar en la adolescencia o a principios de la edad adulta,
tambíen puede hacerlo en la infancia. La edad modal de inicio
es menor en los varones que en las mujeres: entre los 6 y
15 años para los varones, y entre los 20 y 29 años para las
mujeres. La mayor parte de las veces la aparición del trastorno
es de carácter gradual, si bien se han observado casos de
inicio agudo. La mayoría de los individuos presentan un curso
crónico con altas y bajas, con exacerbaciones de los síntomas
que podrían estar relacionadas con acontecimientos estresantes.
Alrededor del 15% muestra un deterioro progresivo de las relaciones
sociales y ocupacionales. Aproximadamente un 5% sigue un curso
de carácter episódico, con síntomas mínimos o ausentes en
los períodos intercríticos.
Patrón
familiar
La tasa de concordancia del trastorno obsesivo-compulsivo
es superior en los gemelos homocigotos que en los dicigotos.
La incidencia de trastorno obsesivo-compulsivo en parientes
de primer grado de individuos con síndrome de la Tourette
es superior a la observada en la población general.
Referencias
Bibliográficas
- Diagnostic and Statistical
Manual of Mental Disorders, 4° edition (DSM-IV). American
Psychiatric Association.
American Psychiatric Press, 1994.
- Kaplan and Sadock's Synopsis of Psychiatry, 8° edition.
Lippincott Williams & Wilkins Press, 1997.
- Treatments of Psychiatric Disorders, 2° edition. Gabbard
and Atkinson. American Psychiatric Press.
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