| |
Trastornos
de la personalidad - [pág. 1] [pág. 2] [pág.
3]
F60.0
Trastorno paranoide de la personalidad [301.0]
F60-1 Trastorno esquizoide de la personalidad
[301.20]
F21 Trastorno esquizotípico de la personalidad [301.22]
Tr.
de la personalidad del grupo B -
[pág. 1] [pág. 2]
F60.2 Trastorno antisocial de la personalidad [301.7]
F60.31 Trastorno límite de la personalidad [301.83]
F60.4 Trastorno histriónico de la personalidad [301.50]
F60.8 Trastorno narcisista de la personalidad [301.81]
Tr.
de la personalidad del grupo C -
[pág. 1] [pág. 2]
F60.6 Trastorno de la personalidad por evitación [301.82]
F60.7 Trastorno de la personalidad por dependencia [301.6]
F60.5 Tr. obsesivo-compulsivo de la personalidad [301.4]
F60.9 Trastorno de la personalidad no especificado [301.9]
Trastornos
de la personalidad del grupo B
F60.4 Trastorno histriónico de la personalidad [301.50]
La característica esencial del trastorno histriónico
de la personalidad es la emotividad generalizada y excesiva
y el comportamiento de búsqueda de atención. Este patrón empieza
al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos.
Los sujetos con trastorno histriónico de la personalidad no
están cómodos o se sienten despreciados cuando no son el centro
de atención (Criterio 1). En general son vivaces y dramáticos
y tienden a llamar la atención, pudiendo, al principio, seducir
a sus nuevos conocidos por su entusiasmo, por ser aparentemente
muy abiertos o por ser seductores. Sin embargo, estas cualidades
van atenuándose con el tiempo a medida que estos sujetos demandan
continuamente ser el centro de atención. Hacen el papel de
ser "el alma de la fiesta". Cuando no son el centro de atención
pueden hacer algo dramático (p. ej. inventar historias, hacer
un drama) para atraer la atención sobre sí mismos. Esta necesidad
suele ser evidente en su comportamiento con el clínico (p.
ej., adular, hacer regalos, hacer descripciones dramáticas
de los síntomas físicos y psicológicos que son reemplazados
por síntomas nuevos a cada visita).
El aspecto y el comportamiento de los individuos con este
trastorno suelen ser inapropiadamente provocadores y seductores
desde el punto de vista sexual (Criterio 2). Este comportamiento
está dirigido no sólo a las personas por las que el sujeto
tiene un interés sexual o romántico, sino que se da en una
gran variedad de relaciones sociales, laborales y profesionales,
más allá de lo que sería adecuado para ese contexto social.
La expresión emocional puede ser superficial y rápidamente
cambiante (Criterio 3). Los sujetos con este trastorno utilizan
permanentemente el aspecto físico para llamar la atención
(Criterio 4). Se preocupan mucho para impresionar a los demás
mediante un aspecto y emplean una cantidad excesiva de energía,
tiempo y dinero en vestirse y acicalarse. Parece que "busquen
piropos" respecto a su aspecto y pueden trastornarse fácilmente
ante un comentario crítico sobre su apariencia o ante una
fotografía en la que les parece que no han quedado bien.
Estos sujetos tienen una forma de hablar excesivamente subjetiva
y carente de matices (Criterio 5). Expresan opiniones contundentes
con un natural talento dramático, pero los argumentos subyacentes
suelen ser vagos y difusos y no se apoyan en hechos ni pormenores.
Por ejemplo, un sujeto con trastorno histriónico de la personalidad
puede comentar que tal persona es un excelente ser humano,
aunque es incapaz de proporcionar ningún ejemplo específico
de alguna buena cualidad para apoyar esta afirmación. Las
personas con este trastorno se caracterizan por la autodramatización,
la teatralidad y una expresión exagerada de la emoción (Criterio
6). Pueden molestar a los amigos y conocidos con sus demostraciones
emotivas públicas (p. ej., abrazando con demasiado ardor a
gente que conocen poco, sollozando descontroladamente por
cuestiones sentimentales menores o con berrinches de mal genio).
No obstante, es frecuente que sus emociones parezcan encenderse
y apagarse con demasiada rapidez para ser consideradas profundas,
lo que puede llevar a los demás a acusar a estos sujetos de
fingir tales sentimientos.
Los sujetos con trastorno histriónico de la personalidad son
altamente sugestionables (Criterio 7). Sus opiniones y sentimientos
son fácilmente influenciados por los demás y por las modas
del momento. Pueden llegar a ser incluso demasiado confiados,
especialmente respecto a las figuras con una autoridad fuerte,
de quienes tienden a pensar que les van a resolver mágicamente
sus problemas. Son propensos a tener presentimientos y a adoptar
convicciones con rapidez. Los sujetos con este trastorno acostumbran
a considerar las relaciones más íntimas de lo que lo son en
realidad, describiendo a casi cualquier conocido como "mi
querido amigo" o tuteando a los médicos después de haberles
visto sólo una o dos veces en circunstancias profesionales
(Criterio 8). Son frecuentes las evasiones hacia las fantasías
románticas.
Síntomas y trastornos asociados
Los sujetos con trastorno histriónico de la personalidad
pueden tener dificultades para alcanzar la intimidad emocional
en las relaciones románticas o sexuales. Sin ser conscientes
de ello, frecuentemente están haciendo un papel (p. ej., de
"víctima" o de "princesa")) en sus relaciones con los demás.
Pueden tratar de ejercer un control sobre su compañero mediante
la manipulación emocional o la seducción, por una parte, en
tanto que, por otra, demuestran una notable dependencia de
él. Los sujetos con este trastorno suelen tener unas relaciones
deterioradas con los amigos de su mismo sexo debido a que
su estilo interpersonal sexualmente provocativo puede ser
visto como una amenaza para las relaciones de aquellos. Estas
personas pueden apartar a los amigos con sus demandas de atención
constante. A menudo, se entristecen y se enfadan cuando no
son el centro de atención. Buscan la novedad, la estimulación
y la excitación, y tienen tendencia a aburrirse con su rutina
habitual. Suelen ser poco tolerantes o sentirse frustrados
en las situaciones en las que se retrasa la gratificación,
y sus actos suelen estar dirigidos a obtener una gratificación
inmediata. Si bien es frecuente que empiecen un trabajo o
hagan proyectos con mucho entusiasmo, su interés se desvanece
rápidamente. Pueden descuidar las relaciones a largo plazo
para dedicarse a la excitación de las nuevas relaciones.
No se conoce el riesgo real de suicidio, pero la experiencia
clínica sugiere que los individuos con este trastorno tienen
un riesgo elevado para los intentos y las amenazas suicidas
con el fin de llamar la atención y coaccionar mejor a quienes
se ocupen de ellos. El trastorno histriónico de la personalidad
se ha asociado a tasas altas de trastorno de somatización,
trastorno de conversión y trastorno depresivo mayor. Es frecuente
la simultaneidad con los trastornos de la personalidad límite,
narcisista, antisocial y por dependencia.
Síntomas dependientes de la cultura, la edad y el sexo
Las normas para el comportamiento interpersonal, la apariencia
física y la expresividad emocional varían ampliamente según
las culturas, el sexo y los grupos de edad. Antes de considerar
los diversos rasgos (p. ej., emotividad, seducción, estilo
interpersonal dramático, búsqueda de novedades, sociabilidad,
galantería, impresionabilidad y tendencia a la somatización)
como indicadores de un trastorno histriónico de la personalidad,
es importante evaluar si provocan deterioro o malestar clínicamente
significativo. En el marco clínico este trastorno ha sido
diagnosticado más frecuentemente en mujeres; sin embargo,
la proporción según el sexo no es significativamente diferente
a la proporción según el sexo de las mujeres en los respectivos
centros clínicos. Por el contrario, algunos estudios que utilizan
evaluaciones estructuradas refieren una prevalencia parecida
en varones y en mujeres. La expresión comportamental del trastorno
histriónico de la personalidad puede esta influida por las
estereotipias en el rol sexual. Por ejemplo, un varón con
este trastorno puede vestirse y comportarse de una forma que
suele identificarse cono "a lo macho" y puede tratar de ser
el centro de atención alardeando de sus capacidades atléticas,
en tanto que una mujer, por ejemplo, puede escoger ropas muy
femeninas y hablar sobre lo mucho que ha impresionado a su
profesor de danza.
Prevalencia
Los datos limitados que proporcionan los estudios en
la población general sugieren una prevalencia del trastorno
histriónico de la personalidad aproximadamente del 2-3%. Utilizando
evaluaciones estructuradas, se han señalado tasas del 10-15%
en centros de salud mental tanto hospitalarios como ambulatorios.
Diagnóstico diferencial
Otros trastornos de la personalidad se pueden confundir
con el trastorno histriónico de la personalidad porque tienen
algunas características en común. Por tanto, es importante
distinguir entre estos trastornos basándose en las diferencias
en sus rasgos característicos. Sin embargo, si un sujeto presenta
características de personalidad que cumplen criterios para
más de un trastorno de la personalidad además del trastorno
histriónico de la personalidad, pueden diagnosticarse todos
estos trastornos. Aunque el trastorno límite de la personalidad
también se puede caracterizar por la búsqueda de atención,
el comportamiento manipulativo y las emociones rápidamente
cambiantes, se diferencia por la autodestructividad, las rupturas
airadas de las relaciones personales y los sentimientos crónicos
de un profundo vacío y alteración de la identidad. Los sujetos
con trastorno antisocial de la personalidad y los sujetos
con trastorno histriónico de la personalidad comparten la
tendencia a ser impulsivos, superficiales, buscadores de sensaciones,
temerarios, seductores y manipuladores, pero las personas
con trastorno histriónico de la personalidad son manipuladores
para lograr que les mimen, mientras que las personas con trastorno
antisocial de la personalidad son manipuladoras para sacar
un provecho o para obtener poder u otra gratificación material.
Aunque los sujetos con un trastorno narcisista de la personalidad
también buscan con afán la atención de los demás, normalmente
desean ser halagados por su "superioridad", mientras que el
individuo con trastorno histriónico de la personalidad espera
ser visto como frágil o dependiente siempre que esto pueda
ser instrumental para lograr atención. Los sujetos con trastorno
narcisista de la personalidad pueden exagerar la intimidad
de sus relaciones con la demás gente, pero son más propensos
a poner énfasis en el status "VIP" o en la riqueza de sus
amigos. En el trastorno de la personalidad por dependencia,
la persona es excesivamente dependiente de los elogios y consejos
de los demás, pero sin las características extravagantes,
exageradas y emocionales del trastorno histriónico de la personalidad.
El trastorno histriónico de la personalidad tiene que diferenciarse
de un cambio de la personalidad debido a una enfermedad médica,
en la que los rasgos surgen como un efecto directo de una
enfermedad del sistema nervioso central. También se tiene
que distinguir de los síntomas que se pueden presentar en
asociación con el consumo crónico de sustancias (p. ej., el
trastorno relacionado con la cocaína no especificado).
Muchos individuos muestran rasgos histriónicos de la personalidad.
Estos rasgos sólo constituyen un trastorno histriónico de
la personalidad cuando son inflexibles, desadaptativos y persistentes,
y ocasionan deterioro funcional significativo.
Relación con los Criterios Diagnósticos de Investigación
de la CIE-10
Los criterios Diagnósticos de Investigación de la CIE-10
y los criterios del DSM-IV para el trastorno histriónico de
la personalidad son idénticos en líneas generales, excepto
en que la CIE-10 contiene un síntoma menos (esto es, conversación
vaga), y, de igual forma, el umbral exigido también es de
un síntoma menos.
Criterios para el diagnóstico de F60.4 Trastorno histriónico
de la personalidad [301.50]
Un patrón general de excesiva emotividad y una búsqueda
de atención, que empiezan al principio de la edad adulta y
que se dan en diversos contextos, como lo indican cinco (o
más) de los siguientes ítems:
(1) no se siente
cómodo en las situaciones en las que no es el centro de
la atención
(2) la interacción con los demás suele estar caracterizada
por un comportamiento sexualmente seductor o provocador
(3) muestra una expresión emocional superficial y rápidamente
cambiante
(4) utiliza permanentemente el aspecto físico para llamar
la atención sobre sí mismo
(5) tiene una forma de hablar excesivamente subjetiva y
carente de matices
(6) muestra autodramatización, teatralidad y exagerada expresión
emocional
(7) es sugestionable, por ejemplo, fácilmente influenciable
por los demás o por las circunstancias
(8) considera sus relaciones más íntimas de lo que son en
realidad
F60.8 Trastorno narcisista de la personalidad [301.81]
La característica esencial del trastorno narcisista de
la personalidad es un patrón general de grandiosidad, necesidad
de admiración y falta de empatía que empieza al comienzo de
la edad adulta y que se da en diversos contextos.
Los sujetos con este trastorno tienen un sentido grandioso
de autoimportancia (Criterio 1). Es habitual en ellos el sobrevalorar
sus capacidades y exagerar sus conocimientos y cualidades,
con lo que frecuentemente dan la impresión de ser jactanciosos
y presuntuosos. Pueden asumir alegremente el que otros otorguen
un valor exagerado a sus actos y sorprenderse cuando no reciben
las alabanzas que esperan y que creen merecer. Es frecuente
que de forma implícita en la exageración de sus logros se
dé una infravaloración (devaluación) de la contribución de
los demás. A menudo están preocupados por fantasías de éxito
ilimitado, poder, brillantez, belleza o amor imaginarios (Criterio
2). Pueden entregarse a rumiaciones sobre la admiración y
los privilegios que "hace tiempo que les deben" y compararse
favorablemente con gente famosa o privilegiada.
Los sujetos con trastorno narcisista de la personalidad creen
que son superiores, especiales o únicos y esperan que los
demás les reconozcan como tales (Criterio 3). Piensan que
sólo les pueden comprender o sólo pueden relacionarse con
otras personas que son especiales o de alto status y atribuyen
a aquellos con quienes tienen relación las cualidades de ser
"únicos", "perfectos" o de tener "talento". Los sujetos con
este trastorno creen que sus necesidades son especiales y
fuera del alcance de la gente corriente. Su propia autoestima
está aumentada (por reflejo) por el valor idealizado que asignan
a aquellos con quienes se relacionan. Es probable que insistan
en que sólo quieren a la persona "más importante" (médico,
abogado, peluquero, profesor) o pertenecer a las "mejores"
instituciones, pero pueden devaluar las credenciales de quienes
les contratarían.
Generalmente, los sujetos con este trastorno demandan una
admiración excesiva (Criterio 4). Su autoestima es casi siempre
muy frágil. Pueden estar preocupados por si están haciendo
las cosas suficientemente bien y por cómo son vistos por los
demás. Esto suele manifestarse por una necesidad constante
de atención y admiración. Esperan que su llegada sea recibida
con un toque de fanfarrias y se sorprenden si los demás no
envidian lo que ellos poseen. Intentan recibir halagos constantemente,
desplegando un gran encanto. Las pretensiones de estos sujetos
se demuestran en las expectativas irrazonables de recibir
un trato de favor especial (Criterio 5). Esperan ser atendidos
y están confundidos o furiosos si esto no sucede. Por ejemplo,
pueden asumir que ellos no tienen por qué hacer cola y que
sus prioridades son tan importantes que los demás deberían
ser condescendientes con ellos, por lo que se irritan si los
otros no les ayudan en su trabajo "que es tan importante".
Esta pretenciosidad, combinada con la falta de sensibilidad
para los deseos y necesidades de los demás, puede acarrear
la explotación consciente o inconsciente del prójimo (Criterio
6). Esperan que se les dé todo lo que deseen o crean necesitar,
sin importarles lo que les pueda representar a los demás.
Por ejemplo, estos sujetos pueden esperar una gran dedicación
por parte de los demás y pueden hacerles trabajar en exceso
sin tener en cuenta el impacto que esto pueda tener en sus
vidas. Tienden a hacer amistades o a tener relaciones románticas
sólo si la otra persona parece dispuesta a plegarse a sus
designios o a hacerle mejorar de alguna forma su autoestima.
Con frecuencia usurpan privilegios especiales y recursos extras
que piensan que merecen por ser tan especiales. Generalmente,
los sujetos con trastorno narcisista de la personalidad carecen
de empatía y tienen dificultades para reconocer los deseos,
las experiencias subjetivas y los sentimientos de los demás
(Criterios 7). Pueden asumir que los otros están totalmente
interesados en su bienestar. Tienden a hablar de sus propios
intereses con una extensión y un detalle inadecuados, en tanto
que no consiguen darse cuenta de que los demás tienen sentimientos
y necesidades. A menudo son desdeñosos e impacientes con los
demás cuando éstos se refieren a sus propios problemas y preocupaciones.
Estos individuos pueden ser ajenos al daño que pueden hacer
sus comentarios (p. ej., explicar con gran alegría a un antiguo
amante que "ahora tengo una relación para toda la vida" o
presumir de salud delante de alguien que se encuentra enfermo).
Cuando se reconocen las necesidades, los deseos o los sentimientos
de los demás, es probable que sean vistos con menosprecio
como signos de debilidad o vulnerabilidad. Quienes se relacionan
con sujetos con un trastorno narcisista de la personalidad
es típico que lleguen a una frialdad emocional y una falta
de interés recíproco.
Estos sujetos suelen envidiar a los demás o creen que los
demás les envidian a ellos (Criterio 8). Pueden envidiar los
éxitos y las propiedades ajenas, creyendo que ellos son más
merecedores de aquellos logros, admiración o privilegios.
Pueden devaluar con acritud las aportaciones de los demás,
en especial cuando aquellos sujetos han recibido el reconocimiento
o las alabanzas por sus méritos. Los comportamientos arrogantes
y soberbios caracterizan a estas personas. Frecuentemente
presentan actitudes snobs, desdeñosas o altivas (Criterio
9). Por ejemplo, un individuo con este trastorno puede quejarse
de la "tosquedad" o la "estupidez" de un camarero o acabar
una evaluación médica con una valoración condescendiente del
médico.
Síntomas y trastornos asociados
La vulnerabilidad de la autoestima hace al sujeto con
trastorno narcisista de la personalidad muy sensible al "ultraje"
de la crítica o la frustración. Aunque tal vez no lo demuestren
abiertamente, las críticas pueden obsesionar a estos sujetos
y hacer que se sientan humillados, degradados, hundidos y
vacíos. Pueden reaccionar con desdén, rabia o contraatacando
de forma desafiante. Estas experiencias suelen conducir al
retraimiento social o a una apariencia de humildad que puede
enmascarar y proteger la grandiosidad. Las relaciones interpersonales
están típicamente deterioradas debido a los problemas derivados
de su pretenciosidad, necesidad de admiración y de la relativa
falta de interés por la sensibilidad de los demás. Aunque
la ambición y la confianza en ocasiones dan lugar a logros
importantes, el rendimiento puede estar trastornado por la
intolerancia a las críticas y las frustraciones. Algunas veces
el rendimiento profesional es muy bajo, reflejando una renuncia
a asumir un riesgo en la competición o en otras circunstancias
en las que es posible la frustración. Sentimientos persistentes
de vergüenza o humillación y la autocrítica inherente pueden
estar asociados a retraimiento social, estado de ánimo depresivo
y trastorno depresivo mayor o distímico. Por el contrario,
los períodos persistentes de grandiosidad pueden ir asociados
a un estado de ánimo hipomaníaco. El trastorno narcisista
de la personalidad se asocia también con la anorexia nerviosa
y los trastornos relacionadas con sustancias (especialmente
los relacionados con la cocaína). Los trastornos de la personalidad
histriónico, límite, antisocial y paranoide pueden asociarse
con el trastorno narcisista de la personalidad.
Síntomas dependientes de la edad y el sexo
Los rasgos narcisistas son especialmente frecuentes en
adolescentes y no indican necesariamente que el sujeto vaya
a presentar en el futuro trastorno narcisista de la personalidad.
Los sujetos con trastorno narcisista de la personalidad pueden
tener dificultades especiales para adaptarse cuando se producen
las limitaciones físicas y laborales inherentes al proceso
de envejecimiento. El 50-70% de los sujetos que reciben diagnóstico
de trastorno narcisista de la personalidad son varones.
Prevalencia
Las estimaciones de la prevalencia del trastorno narcisista
de la personalidad oscilan entre el 2 y el 16% en la población
clínica y son menos del 1% en la población general.
Diagnóstico diferencial
Otros trastornos de la personalidad se pueden confundir
con el trastorno narcisista de la personalidad porque tienen
algunas características en común. Por tanto, es importante
distinguir entre estos trastornos basándose en las diferencias
en sus rasgos característicos. Sin embargo, si un sujeto presenta
características de personalidad que cumplen criterios para
más de un trastorno de la personalidad además del trastorno
narcisista de la personalidad pueden diagnosticarse todos
estos trastornos. La característica más útil para discriminar
entre el trastorno narcisista de la personalidad y los trastornos
de la personalidad histriónico, antisocial y límite (cuyos
estilos de interacción son respectivamente la coquetería,
la insensibilidad y la pobreza personal) es la grandiosidad
típica del trastorno narcisista de la personalidad. La estabilidad
relativa de la autoimagen, así como la relativa falta de autodestructividad,
impulsividad y preocupaciones de abandono, también ayudan
a distinguir el trastorno narcisista de la personalidad del
trastorno límite de la personalidad. El orgullo excesivo por
los logros, una falta relativa de demostraciones emocionales
y el desdén por las sensibilidades ajenas ayudan a distinguir
el trastorno narcisista de la personalidad del trastorno histriónico
de la personalidad. Aunque los sujetos con trastornos de la
personalidad límite, histriónico y narcisista pueden exigir
mucha atención, los sujetos con trastorno narcisista de la
personalidad necesitan que la atención sea específicamente
del tipo de la admiración. Los sujetos con trastorno antisocial
de la personalidad y con trastorno narcisista de la personalidad
pueden compartir una tendencia a ser duros, poco sinceros,
superficiales, explotadores y poco empáticos. Sin embargo,
el trastorno narcisista de la personalidad no incluye necesariamente
las características de impulsividad, agresión y engaño. Además,
los sujetos con trastorno antisocial de la personalidad pueden
no estar tan necesitados de despertar admiración y envidia
en los demás, y las personas con trastorno narcisista de la
personalidad no suelen tener una historia de trastorno disocial
en la infancia o de comportamiento delictivo en la edad adulta.
Tanto en el trastorno narcisista de la personalidad como en
el trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad, el individuo
puede entregarse al perfeccionismo y creer que los demás no
pueden hacer bien las cosas. En contraste con la autocrítica
que acompaña a los que presentan trastorno obsesivo-compulsivo
de la personalidad, los sujetos con trastorno narcisista de
la personalidad son más propensos a creer que han alcanzado
la perfección. La suspicacia y el retraimiento social acostumbran
a diferenciar a los sujetos con trastorno esquizotípico o
paranoide de la personalidad de los sujetos con trastorno
narcisista de la personalidad. Cuando estas cualidades aparecen
en un sujeto con trastorno narcisista de la personalidad,
derivan primariamente del temor a que se demuestren sus imperfecciones
o defectos. La grandiosidad puede surgir como parte de un
episodio maníaco o hipomaníaco, pero esta asociación con el
cambio del estado de ánimo o el deterioro funcional ayuda
a distinguir estos episodios del trastorno narcisista de la
personalidad.
El trastorno narcisista de la personalidad tiene que diferenciarse
de un cambio de la personalidad debido a una enfermedad médica,
en la que los rasgos surgen como un defecto directo de una
enfermedad del sistema nervioso central. También se tiene
que distinguir de los síntomas que pueden aparecer en asociación
con el consumo crónico de sustancias (p. ej., el trastorno
relacionado con la cocaína no especificado).
Muchos individuos que han conseguido éxito y prosperidad demuestran
rasgos de personalidad que pueden considerarse narcisistas.
Estos rasgos sólo constituyen un trastorno narcisista de la
personalidad cuando son inflexibles, desadaptativos y persistentes,
y ocasionan deterioro funcional significativo o malestar subjetivo.
Relación con los Criterios Diagnósticos de Investigación
de la CIE-10
Los Criterios Diagnósticos de Investigación de la CIE-10
recogen los criterios diagnósticos del DSM-IV para el trastorno
narcisista de la personalidad en el Anexo 1, "Criterios diagnósticos
provisionales para algunos trastornos".
Criterios para el diagnóstico de F60.8 Trastorno narcisista
de la personalidad [301.81]
Un patrón general de grandiosidad (en la imaginación
o en el comportamiento), una necesidad de admiración y una
falta de empatía, que empiezan al principio de la edad adulta
y que se dan en diversos contextos como lo indican cinco (o
más) de los siguientes ítems:
(1) tiene un
grandioso sentido de autoimportancia (p. ej., exagera los
logros y capacidades, espera ser reconocido como superior,
sin unos logros proporcionados)
(2) está preocupado por fantasías de éxito ilimitado, poder,
brillantez, belleza o amor imaginarios
(3) cree que es "especial" y único y que sólo puede ser
comprendido por, o sólo
puede relacionarse con otras personas (o instituciones)
que son especiales o de alto status
(4) exige una admiración excesiva
(5) es muy pretencioso, por ejemplo, expectativas irrazonables
de recibir un trato de favor especial o de que se cumplan
automáticamente sus expectativas
(6) es interpersonalmente explotador, por ejemplo, saca
provecho de los demás para alcanzar sus propias metas
(7) carece de empatía: es reacio a reconocer o identificarse
con los sentimientos y necesidades de los demás
(8) frecuentemente envidia a los demás o cree que los demás
le envidian a él
(9) presenta comportamientos o actitudes arrogantes o soberbios
  
Desde América Latina para el mundo
|
|